Inyecciones para perder peso podrían reducir el consumo de alcohol

Los medicamentos para bajar de peso como Wegovy, Mounjaro y Ozempic, cuyos principios activos son semaglutida y tirzepatida, podrían tener efectos que van más allá de la reducción del apetito.
Estas sustancias actúan sobre mecanismos relacionados con la hormona GLP-1 y, de acuerdo con investigaciones iniciales, también podrían influir en los circuitos cerebrales vinculados con la recompensa y disminuir el deseo de consumir alcohol.
El doctor Christian Hendershot, de la Universidad del Sur de California, ha estudiado esta posible relación. En 2025 publicó una investigación pequeña en la que personas con trastorno por consumo de alcohol reportaron una disminución de los deseos de beber mientras utilizaban semaglutida. Otros trabajos recientes también han encontrado señales de que los medicamentos dirigidos a GLP-1 podrían reducir los episodios de consumo excesivo de alcohol en personas con trastorno por consumo de alcohol de leve a moderado.
Sin embargo, los efectos no parecen ser iguales para todas las personas. Algunos pacientes aseguran que disminuyeron considerablemente sus ganas de beber, mientras que otros experimentan náuseas, sensación de pesadez o una menor tolerancia al alcohol. También hay usuarios que no perciben ningún cambio.
Menos alcohol como efecto inesperado
Algunas personas que utilizan estos tratamientos para perder peso han reducido su consumo de alcohol de manera considerable. Lisa, por ejemplo, asegura que desde que comenzó a utilizar Wegovy consume menos de la mitad de lo que bebía anteriormente. En una ocasión reciente, durante un festival, tomó tres copas de vino a lo largo de nueve horas, cuando antes habría bebido cantidades mucho mayores.
La reducción del consumo puede tener beneficios adicionales, ya que el alcohol aporta una cantidad importante de calorías y su consumo excesivo durante periodos prolongados se relaciona con problemas como enfermedad hepática, hipertensión y un mayor riesgo de determinados tipos de cáncer.
Warren Thomas, de 45 años, también asegura haber experimentado un cambio notable después de comenzar Mounjaro. Según relata, apenas un día después de su primera dosis dejó de sentir prácticamente deseos de beber. Cuando posteriormente tomó un par de cervezas, experimentó mareo y aturdimiento, algo que atribuyó a una disminución de su tolerancia.
No todos los pacientes tienen una experiencia positiva
La reducción del consumo de alcohol también puede generar dificultades sociales. Faye Goodwin, de 20 años, cuenta que desde que utiliza Mounjaro beber le provoca rápidamente náuseas, vómitos o reflujo ácido.
La situación ha afectado su vida social, ya que muchas actividades con sus amigos y eventos universitarios están relacionados con el consumo de alcohol. Debido a las molestias, incluso ha llegado a modificar ocasionalmente el momento de aplicación de su medicamento cuando planea salir.
No obstante, retrasar o modificar por cuenta propia la administración de un medicamento no es recomendable. Cualquier cambio en el esquema de tratamiento debe consultarse previamente con el profesional que lo indicó.
¿Podrían convertirse en tratamientos contra las adicciones?
Aunque los resultados iniciales son prometedores, todavía no existe evidencia suficiente para considerar a los medicamentos GLP-1 como tratamientos establecidos para el trastorno por consumo de alcohol.
Los estudios realizados hasta ahora se han concentrado principalmente en personas que ya presentan este trastorno y no en consumidores ocasionales. Los investigadores consideran necesario realizar ensayos más grandes y prolongados para determinar si estos medicamentos realmente pueden utilizarse de manera segura y eficaz contra las adicciones.
También quedan preguntas importantes sobre su utilización en personas que no tienen obesidad ni diabetes, así como sobre su costo, seguridad y posibles efectos adversos. Entre las complicaciones poco frecuentes pero graves asociadas con estos fármacos se encuentra la pancreatitis.
Los científicos también investigan si los medicamentos que actúan sobre GLP-1 podrían modificar el deseo de consumir otras sustancias, como nicotina u opioides.
Por ahora, la evidencia apunta a un posible efecto adicional sobre el consumo de alcohol, pero todavía es demasiado pronto para recomendar semaglutida o tirzepatida específicamente como tratamiento de una adicción. Se necesitan estudios clínicos de mayor tamaño y duración para establecer con precisión sus beneficios, riesgos y posibles indicaciones.
ENFERMEDADES: ¿Se queda despierto hasta tarde? Esta es la ciencia detrás
Es medianoche. Después de un día lleno de trabajo, estudio y responsabilidades, finalmente llega el momento de descansar. Sin embargo, en lugar de dormir, muchas personas toman el celular y comienzan a revisar redes sociales, ver videos, jugar o navegar por internet. -- leer más
Noticias del tema