Vitamina B6 y depresión: un estudio encuentra posibles beneficios y algunos riesgos

La vitamina B6 podría ayudar a disminuir los síntomas depresivos en algunas personas, de acuerdo con un ensayo clínico publicado en agosto de 2026 en la revista Depression and Anxiety.
Investigadores de la Universidad de Reading, en Reino Unido, observaron una reducción de los síntomas en participantes que ya presentaban manifestaciones depresivas al inicio del estudio. Sin embargo, la dosis utilizada fue de 100 miligramos diarios, muy superior a las necesidades habituales de un adulto y potencialmente riesgosa si se consume sin supervisión médica.
Aunque los resultados aportan información sobre la posible relación entre la nutrición y la salud mental, todavía no demuestran que la vitamina B6 sea un tratamiento eficaz para la depresión clínica. El ensayo duró un mes y evaluó los síntomas mediante cuestionarios, por lo que se requieren investigaciones más amplias y prolongadas para confirmar los hallazgos y establecer la seguridad de esta intervención.
¿Qué encontró el ensayo clínico?
La investigación incluyó a 267 personas de la población general, de las cuales 215 eran mujeres. Los participantes fueron distribuidos aleatoriamente en tres grupos: uno recibió 100 mg diarios de vitamina B6, otro vitamina B12 y el tercero un placebo. El seguimiento se realizó durante un mes.
Al comparar los resultados según el estado emocional inicial, los investigadores identificaron una disminución de los síntomas depresivos en quienes recibieron vitamina B6 y presentaban síntomas leves o más intensos al comenzar el ensayo. En cambio, no se observó el mismo efecto entre las personas que inicialmente no tenían síntomas depresivos.
Estos resultados no implican que la vitamina B6 mejore el estado de ánimo de todas las personas ni que pueda reemplazar los tratamientos convencionales. Además, los participantes no necesariamente tenían un diagnóstico clínico de depresión.
David Field, autor principal del estudio, señaló que será necesario realizar ensayos de mayor tamaño para determinar si la vitamina B6 podría utilizarse sola o como complemento de los tratamientos existentes.
¿Cómo interviene la vitamina B6 en el cerebro?
La vitamina B6, también conocida como piridoxina, participa en diversas reacciones metabólicas y en la producción de neurotransmisores relacionados con el funcionamiento del sistema nervioso, como la serotonina, la dopamina y el ácido gamma-aminobutírico (GABA).
Estas sustancias intervienen en distintos procesos cerebrales, incluida la regulación del estado de ánimo. Por ello, se investiga si la disponibilidad de esta vitamina puede influir en determinados síntomas emocionales.
Sin embargo, participar en la síntesis de neurotransmisores no significa que consumir cantidades mayores produzca automáticamente beneficios psicológicos. La depresión es una enfermedad compleja en la que intervienen factores biológicos, psicológicos y sociales, por lo que su tratamiento debe individualizarse.
¿Por qué es importante tener precaución con la dosis estudiada?
El ensayo utilizó 100 mg diarios de vitamina B6 durante un mes. Como referencia, la ingesta diaria recomendada para la mayoría de los adultos de entre 19 y 50 años es de aproximadamente 1.3 mg, según los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos. Esto significa que la cantidad administrada en el estudio fue unas 77 veces superior.
Una dosis empleada en una investigación no constituye una recomendación para el consumo habitual. En este caso, se utilizó para evaluar una hipótesis científica bajo condiciones controladas.
Además, la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria estableció en 2023 un límite máximo tolerable de 12 mg diarios para adultos, debido principalmente a la evidencia sobre el riesgo de neuropatía periférica por exceso de vitamina B6. Aunque los límites pueden variar según las autoridades y las circunstancias clínicas, esta referencia muestra la diferencia entre las cantidades habituales y la dosis experimental.
El exceso de vitamina B6 puede dañar los nervios
Uno de los principales riesgos del consumo excesivo de esta vitamina es la neuropatía periférica, una alteración que puede provocar hormigueo, ardor, entumecimiento o dolor, especialmente en las manos y los pies.
La Administración de Productos Terapéuticos de Australia (TGA) informó que, hasta el 31 de octubre de 2025, había recibido 250 reportes de neuropatía asociados con productos que contenían vitamina B6. Estos informes no confirman que el suplemento haya sido la causa en todos los casos, pero contribuyen a identificar posibles riesgos de seguridad.
La probabilidad de presentar efectos adversos puede depender de la dosis, la duración del consumo y la susceptibilidad individual. También conviene revisar las etiquetas de multivitamínicos y otros suplementos, ya que varios productos pueden contener esta vitamina y aumentar la cantidad total ingerida.
Si aparecen hormigueo, ardor o pérdida de sensibilidad durante el consumo de un suplemento con vitamina B6, se debe suspender su uso y buscar orientación médica.
¿Qué implica este hallazgo para las personas con depresión?
Los resultados son preliminares y no justifican recomendar suplementos de vitamina B6 en dosis altas para tratar la depresión. Se necesitan estudios con más participantes, seguimientos prolongados y evaluaciones adicionales de eficacia y seguridad antes de determinar si esta estrategia tiene utilidad clínica.
Las personas que experimentan tristeza persistente, pérdida de interés en actividades habituales, alteraciones del sueño o dificultades para realizar sus tareas cotidianas deben buscar una valoración profesional. Un especialista puede identificar la causa de los síntomas y recomendar el tratamiento más adecuado.
La vitamina B6 se encuentra naturalmente en alimentos como pescado, aves, papas, plátanos, legumbres y cereales integrales. Una alimentación variada ayuda a
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