Un medicamento para la diabetes podría ayudar a controlar el peso en hombres con cáncer

La metformina, conocida principalmente por su uso en la diabetes tipo 2 para controlar la glucosa en sangre, podría tener un beneficio adicional en hombres con cáncer de próstata.
Científicos de Estados Unidos descubrieron que este medicamento puede activar en el organismo un efecto metabólico parecido al que produce el ejercicio intenso, incluso cuando los pacientes no realizan actividad física.
Esto ocurre porque la metformina aumenta los niveles de N-lactoil-fenilalanina (Lac-Phe), una molécula clave relacionada con el equilibrio energético, la regulación del apetito y el control del peso. Lo llamativo es que las concentraciones alcanzadas fueron similares a las observadas después de ejercicio extenuante.
Qué motivó el estudio
El trabajo fue realizado por especialistas del Sylvester Comprehensive Cancer Center de la Universidad de Miami y publicado en EMBO Molecular Medicine el 6 de abril de 2026.
La investigación surgió porque muchos pacientes con cáncer de próstata presentan fatiga, dolor o limitaciones físicas derivadas del tratamiento, lo que dificulta mantener rutinas de ejercicio.
Además, la terapia hormonal utilizada para combatir este cáncer suele alterar el metabolismo, favoreciendo el aumento de peso, la resistencia a la insulina y el riesgo cardiovascular. Por ello, los investigadores buscaron estrategias que ayudaran a proteger la salud metabólica cuando moverse resulta complicado.
Cómo la metformina imita parte del ejercicio
Los científicos observaron que la metformina elevó la molécula Lac-Phe, la cual normalmente aparece cuando el cuerpo produce lactato durante esfuerzos físicos intensos y este se combina con el aminoácido fenilalanina.
Estudios previos ya habían relacionado niveles altos de Lac-Phe con menor apetito, mejor control del peso y mayor uso de grasa como energía.
Lo novedoso fue comprobar que en pacientes con cáncer de próstata esta molécula aumentó sin necesidad de ejercicio, alcanzando niveles comparables a los de una sesión intensa de entrenamiento.
Este hallazgo sugiere que ciertas rutas metabólicas del ejercicio pueden activarse farmacológicamente.
Lo que sí y lo que no significa
Los investigadores aclaran que la metformina no sustituye todos los beneficios del ejercicio físico. No reemplaza la mejora cardiovascular, muscular o funcional que produce la actividad física regular.
Sin embargo, sí podría ayudar a mitigar el aumento de peso y el deterioro metabólico en pacientes que no pueden ejercitarse por fatiga, dolor o efectos de la terapia hormonal.
También comprobaron que el aumento de Lac-Phe no se relacionó con cambios en el PSA, la prueba sanguínea que se usa para seguir la evolución del cáncer de próstata. Esto indica que el efecto es principalmente metabólico y no actúa directamente sobre el tumor.
Otra molécula implicada
Además de Lac-Phe, la metformina también elevó GDF-15, otra sustancia asociada con regulación metabólica y peso corporal, aunque la relación con la pérdida o control del peso fue menos clara que con Lac-Phe.
El equipo liderado por la oncóloga Marijo Bilusic destacó que combinar análisis moleculares con datos clínicos reales permitió conectar estos cambios bioquímicos con beneficios observados en pacientes.
Una nueva línea de investigación
Los resultados se confirmaron en distintos escenarios clínicos e incluso en pacientes que utilizaban otros tratamientos metabólicos, lo que sugiere que Lac-Phe podría representar un marcador más amplio de ajuste metabólico y no un efecto exclusivo de la metformina.
En conjunto, este hallazgo abre una nueva vía para entender cómo ciertos medicamentos podrían reproducir parte de los beneficios metabólicos del ejercicio en personas con movilidad reducida por el cáncer o sus tratamientos, ayudando a mejorar su calidad de vida y tolerancia terapéutica.
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