Por qué tu intestino puede fallar y qué hacer al respecto

¿Alguna vez sientes que la comida de la noche te cae pesada, como si se quedara en el estómago?
Es posible que se trate de gastroparesia, una afección en la que el vaciamiento del estómago ocurre más lentamente de lo normal.
De acuerdo con los Institutos Nacionales de Salud, cerca de una de cada cuatro personas presenta síntomas compatibles con este trastorno.
“El paciente no suele llegar diciendo que su estómago se vacía tarde”, explicó el Dr. Braden Kuo, jefe de gastroenterología en la Universidad de Columbia y NewYork-Presbyterian, en declaraciones para NIH News in Health.
Entre los síntomas más comunes están la sensación de llenarse rápidamente, náuseas, vómitos y dolor o malestar abdominal. Sin embargo, antes de pensar en gastroparesia, los médicos deben descartar otras causas como úlceras, inflamación o bloqueos digestivos, señaló Kuo.
“Cuando todas esas pruebas resultan normales y los síntomas persisten, aumenta la sospecha de gastroparesia”, añadió.
En muchos casos, no se identifica una causa concreta. No obstante, a veces está relacionada con enfermedades que dañan los nervios responsables de movilizar los alimentos y desechos a lo largo del aparato digestivo.
La causa más frecuente es la diabetes mal controlada, que puede afectar el nervio vago —el encargado de coordinar las contracciones del estómago—. Algunas enfermedades autoinmunes o infecciones virales también pueden alterar la función nerviosa y enlentecer la digestión.
“Mucha gente presenta molestias digestivas durante infecciones virales y la mayoría mejora en días o semanas”, dijo Kuo. Pero algunos continúan con náuseas, vómitos o malestar; en ellos, el virus parece haber modificado las terminaciones nerviosas intestinales y la forma en que perciben las sensaciones digestivas.
Desde hace 17 años, un consorcio financiado por los NIH estudia a niños y adultos con gastroparesia para comprender mejor la enfermedad y evaluar posibles terapias.
Uno de sus hallazgos es que el dolor abdominal es muy frecuente: afecta al 90% de los pacientes y, en cerca de un tercio, es intenso o muy intenso. Otros trabajos han analizado cuántos de ellos terminan acudiendo a urgencias.
Kuo, miembro del consorcio, se muestra optimista con investigaciones que analizan muestras completas de tejido del estómago, lo que permite detectar cambios celulares, nerviosos e inflamatorios asociados a la enfermedad.
Los científicos también observan cómo evolucionan los síntomas con el tiempo. Actualmente, Kuo participa en un estudio que evalúa si la terapia cognitivo-conductual puede aliviar las molestias.
El enfoque incluye educación sobre la condición, técnicas de relajación del nervio vago y apoyo para reducir el miedo a comer, frecuente entre estos pacientes.
“Les estamos ofreciendo herramientas prácticas que ellos mismos pueden manejar y que pueden influir de forma importante en su evolución clínica”, comentó.
Kuo recomienda a las personas con sospecha de gastroparesia:
Comer porciones pequeñas y con poca grasa y fibra.
Cocinar y masticar bien los alimentos.
Mantenerse bien hidratados.
Caminar después de las comidas.
Evitar el alcohol, las bebidas gaseosas y acostarse justo después de comer.
ENFERMEDADES: Mejor sueño: el beneficio añadido de tus propósitos de Año Nuevo
Mientras muchas personas se disponen a fijar propósitos de Año Nuevo relacionados con “comer mejor” y “hacer más ejercicio”, nuevas evidencias indican que estos hábitos también pueden favorecer la calidad del sueño. Un informe de la Academia Estadounidense de Medicina -- leer más
Noticias del tema