El Tiempo de Monclova 🔍

Salud ENFERMEDADES Monclova Piedras Negras Carbonífera Saltillo Torreón Seguridad

Microbiota intestinal: cómo se relaciona con el sueño, el estrés y el estado de ánimo

ENFERMEDADES
Agencias / El Tiempo

El intestino alberga miles de millones de microorganismos que participan en funciones esenciales como la digestión, la absorción de nutrientes y la regulación del sistema inmunitario.

Este conjunto, conocido como microbiota intestinal, también mantiene una comunicación constante con el cerebro, por lo que se investiga su posible influencia en el descanso, las emociones y el bienestar general.

Una investigación de la Universidad de Shandong, en China, encontró asociaciones entre determinados grupos de bacterias intestinales y distintas características del sueño, como su duración, el cronotipo y la presencia de insomnio. Aunque los resultados aportan información sobre la conexión entre el intestino y el cerebro, todavía no demuestran que una bacteria específica provoque problemas para dormir.

¿Qué relación existe entre la microbiota y el sueño?

El estudio identificó que una mayor presencia de las bacterias Lachnospiraceae UCG004 y Odoribacter se relacionaba con una mayor duración del sueño. En cambio, los grupos Selenomonadales y Negativicutes se asociaron con una mayor probabilidad de presentar insomnio.

También se encontraron vínculos entre determinadas bacterias intestinales, el cronotipo nocturno y los ronquidos. Sin embargo, estos hallazgos no permiten establecer que modificar la composición de la microbiota sea una estrategia eficaz para tratar los trastornos del sueño.

La gastroenteróloga Mercedes Ricciuti, del Hospital Italiano de Buenos Aires, explicó que la relación entre el descanso y la microbiota puede funcionar en ambas direcciones. Dormir poco o tener alteraciones del ritmo circadiano podría modificar la composición bacteriana, aumentar la permeabilidad intestinal y favorecer procesos inflamatorios.

De esta manera, puede establecerse un ciclo en el que el sueño, el intestino y el cerebro se influyen mutuamente. Aún se investiga qué parte de esta relación es causal y cuál corresponde a asociaciones entre distintos factores.

El eje intestino-cerebro: una comunicación en dos direcciones

La microbiota es el conjunto de microorganismos que habitan un ambiente determinado, mientras que el término microbioma comprende también su información genética y las funciones que desempeñan.

El intestino y el cerebro se mantienen conectados mediante el llamado eje intestino-cerebro, una red de comunicación en la que participan el sistema nervioso, las hormonas, las defensas inmunitarias y los microorganismos intestinales.

Entre los mecanismos que intervienen se encuentran:

Producción de metabolitos: las bacterias intestinales procesan sustancias como el triptófano y producen compuestos, incluidos los ácidos grasos de cadena corta, que participan en procesos metabólicos, inmunológicos y neurológicos.

Nervio vago: constituye una de las principales vías de comunicación entre el aparato digestivo y el cerebro, transmitiendo señales en ambas direcciones.

Respuesta al estrés: hormonas como el cortisol pueden modificar la movilidad intestinal, aumentar la sensibilidad digestiva y alterar la función de la barrera intestinal.

Por ello, una situación de estrés puede favorecer molestias como dolor abdominal o distensión. A su vez, los síntomas digestivos persistentes pueden incrementar la tensión emocional y dificultar el descanso.

SIBO e IMO: cuando las molestias digestivas interrumpen el descanso

El sobrecrecimiento bacteriano del intestino delgado (SIBO) y el sobrecrecimiento metanogénico intestinal (IMO) pueden producir distensión abdominal, gases, dolor y cambios en el ritmo intestinal.

Cuando estas molestias son intensas o aparecen durante la noche, pueden interrumpir el sueño y dificultar que la persona alcance un descanso continuo.

También se ha observado una mayor frecuencia de alteraciones del sueño en personas con síndrome de intestino irritable (SII), una condición en la que el SIBO se identifica con mayor frecuencia. Sin embargo, esto no significa que el SIBO o el IMO sean causas directas de insomnio.

La evaluación debe considerar los síntomas, los antecedentes y otras posibles explicaciones, en lugar de atribuir automáticamente los problemas de sueño a un desequilibrio de la microbiota.

¿Cómo se relaciona la salud intestinal con el estado de ánimo?

La conexión entre el aparato digestivo y las emociones se ha estudiado especialmente en personas con síndrome de intestino irritable.

Un metaanálisis de 73 investigaciones encontró síntomas de ansiedad en aproximadamente el 39 % de las personas con esta condición y manifestaciones depresivas en cerca del 29 %. Estas proporciones fueron alrededor de tres veces superiores a las observadas en personas sin SII.

No obstante, los resultados no demuestran que los problemas intestinales provoquen directamente ansiedad o depresión. La relación puede ser bidireccional: el estrés y las emociones influyen en el funcionamiento digestivo, mientras que el dolor, la distensión y otras molestias pueden afectar el bienestar psicológico.

Aunque algunas investigaciones han encontrado asociaciones entre determinadas características de la microbiota y síntomas emocionales, todavía no es posible identificar una composición bacteriana que determine el estado de ánimo de una persona.

En conjunto, el descanso, la alimentación, la actividad física, el estrés y la salud digestiva forman parte de un sistema interconectado que puede influir en el bienestar físico y emocional.

Hábitos para cuidar la microbiota y favorecer un mejor descanso

En lugar de buscar una bacteria específica o recurrir directamente a suplementos, los especialistas recomiendan mantener hábitos que favorezcan la salud intestinal y el sueño.

Entre las principales medidas se encuentran:

Mantener una alimentación variada: incluir frutas, verduras, legumbres, cereales integrales, frutos secos y otras fuentes de fibra, dando prioridad a alimentos poco procesados.

Realizar actividad física regularmente: el movimiento habitual contribuye a la salud general y puede favorecer la calidad del descanso.

Mantener una hidratación adecuada: consumir suficiente agua de acuerdo con las necesidades individuales.

Establecer horarios de sueño: procurar acostarse y levantarse a horas similares, además de reducir el uso de pantallas y las actividades estimulantes antes de dormir.

Limitar los estimulantes por la noche: moderar el consumo de café, mate y otras bebidas con cafeína durante las horas previas al descanso.

Manejar el estrés: la actividad física, la psicoterapia y prácticas como la meditación, la relajación o el mindfulness pueden ayudar.

Evitar la automedicación: no utilizar medicamentos o sustancias para dormir sin orientación profesional.

¿Cuándo conviene consultar a un especialista?

Las molestias digestivas persistentes, los cambios importantes en el sueño y las alteraciones del estado de ánimo requieren una evaluación adecuada. No es recomendable atribuir estos problemas por cuenta propia a una supuesta disbiosis, SIBO, IMO o intolerancia alimentaria.

Tampoco conviene iniciar dietas restrictivas, tratamientos o suplementos sin una indicación médica, ya que síntomas similares pueden tener causas diferentes y necesitan abordajes específicos.

En conclusión, la microbiota intestinal participa en una compleja red de comunicación con el cerebro y podría estar relacionada con características del sueño y el estado emocional. Aunque todavía se investiga la naturaleza de estas asociaciones, mantener una alimentación equilibrada, realizar actividad física, cuidar los horarios de descanso y atender el estrés son medidas importantes para favorecer la salud digestiva y el bienestar general.

ENFERMEDADES: Alimentación vegana: cómo cubrir las necesidades de proteína y evitar deficiencias

Cada 1 de noviembre se conmemora el Día Mundial del Veganismo, una fecha que invita a reflexionar sobre los aspectos éticos, ambientales y nutricionales de este estilo de alimentación. Una de las dudas más frecuentes es cómo obtener suficiente proteína cuando se eliminan -- leer más

Noticias del tema


    Más leído en la semana