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La OMS lanza una advertencia sobre las vacunas en 2026

ENFERMEDADES
Agencias / El Tiempo
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La Organización Mundial de la Salud (OMS) continúa considerando la vacunación como una de las principales herramientas para prevenir enfermedades y proteger la salud de la población. En 2026, el organismo advierte que todavía existen importantes diferencias en la cobertura de vacunación y que millones de niños siguen sin recibir vacunas esenciales.

La inmunización no debe entenderse únicamente como una estrategia dirigida a los primeros años de vida. La Agenda de Inmunización 2030 de la OMS promueve un enfoque de vacunación a lo largo de toda la vida, de acuerdo con las necesidades y recomendaciones de cada país.

La importancia de mantener una adecuada cobertura de vacunación vuelve a cobrar relevancia en 2026, debido a que los niveles mundiales todavía no se han recuperado por completo hasta alcanzar las metas establecidas para 2030.

De acuerdo con los datos más recientes de la OMS, correspondientes a 2025, aproximadamente 13.5 millones de niños no recibieron ninguna vacuna. Mientras tanto, la cobertura mundial de la tercera dosis contra difteria, tétanos y tos ferina se ubicó en 85%.

La situación resulta especialmente preocupante frente a enfermedades altamente contagiosas como el sarampión, debido a que la cobertura de vacunación continúa por debajo del nivel necesario para evitar la aparición de brotes.

La vacunación continúa siendo una de las herramientas de salud pública más efectivas

La OMS considera que la inmunización se encuentra entre las intervenciones de salud pública más exitosas y señala que las vacunas desempeñan un papel fundamental en la prevención y el control de numerosas enfermedades infecciosas.

Sus beneficios no se limitan a la persona que recibe una vacuna. Cuando una proporción elevada de la población está inmunizada, disminuyen las posibilidades de que los agentes infecciosos encuentren suficientes personas susceptibles para continuar transmitiéndose.

La Agenda de Inmunización 2030 busca que todas las personas, independientemente de dónde vivan o de su edad, puedan beneficiarse de las vacunas para mejorar su salud y bienestar.

Durante la Asamblea Mundial de la Salud celebrada en mayo de 2026, los Estados Miembros reafirmaron la importancia de la inmunización como una de las intervenciones de salud pública más eficaces, costoefectivas y equitativas.

No existe un calendario de vacunación universal

Un aspecto importante es que la OMS no establece un calendario idéntico para todos los países y todas las personas.

El organismo desarrolla recomendaciones internacionales que sirven como referencia para que cada nación diseñe sus propios programas de inmunización. Estas recomendaciones contemplan distintas edades y circunstancias, además de pautas específicas para niños, adolescentes y adultos, así como indicaciones para quienes han retrasado o interrumpido alguna vacunación.

Por esta razón, las vacunas que una persona necesita en 2026 deben determinarse a partir del calendario oficial de su país y, cuando sea necesario, mediante la orientación de un profesional sanitario.

La edad, el embarazo, los antecedentes médicos, el lugar de residencia, los viajes, la actividad laboral y determinadas condiciones de salud pueden modificar las recomendaciones de vacunación.

La inmunización ya no se limita a la infancia

El concepto de que las vacunas son exclusivamente para bebés y niños ya no corresponde al enfoque actual de la inmunización.

La OMS promueve una estrategia que contempla la vacunación durante diferentes etapas de la vida, incluyendo la infancia, adolescencia, edad adulta, embarazo y vejez, dependiendo de la vacuna y de las características de cada población.

Entre las enfermedades para las que existen recomendaciones de vacunación en diferentes etapas de la vida se encuentran la difteria, hepatitis B, infección por el virus del papiloma humano (VPH), sarampión, tos ferina, enfermedad neumocócica, poliomielitis, rotavirus, rubéola y tétanos. También existen recomendaciones específicas para determinados grupos de riesgo frente a COVID-19 e influenza estacional.

Por lo tanto, haber recibido las vacunas correspondientes durante la infancia no significa necesariamente que una persona no necesite posteriormente refuerzos o nuevas vacunas.

¿Por qué es importante mantener las vacunas al día?

Uno de los principales objetivos de la vacunación es evitar que enfermedades prevenibles vuelvan a encontrar grandes grupos de personas susceptibles.

Los datos publicados en julio de 2026 muestran que, aunque alrededor del 90% de los lactantes recibió al menos una dosis de la vacuna contra difteria, tétanos y tos ferina en 2025, aproximadamente 13.5 millones de niños no recibieron ninguna vacuna durante su primer año de vida.

La cobertura contra el sarampión también continúa siendo insuficiente. En 2025, aproximadamente el 84% de los niños recibió la primera dosis y el 77% recibió la segunda. Según la OMS y UNICEF, estas cifras están considerablemente por debajo del 95% de cobertura que se considera necesario para prevenir brotes de esta enfermedad altamente contagiosa.

Por ello, incluso cuando una enfermedad parece poco común en determinada región, mantener una elevada cobertura de vacunación continúa siendo fundamental.

Las vacunas ayudan a prevenir el regreso de enfermedades controladas

Cuando una enfermedad se vuelve poco frecuente, puede surgir la percepción de que ya no representa una amenaza. Sin embargo, que los casos disminuyan no significa necesariamente que la enfermedad haya desaparecido.

Una reducción importante de la vacunación puede crear las condiciones necesarias para que determinados microorganismos vuelvan a circular y provoquen brotes, especialmente en comunidades donde existen bajas tasas de cobertura.

Los brotes de enfermedades como sarampión, difteria y poliomielitis sirven como recordatorio de la importancia de mantener programas sólidos de inmunización y sistemas adecuados de vigilancia epidemiológica.

Durante 2026, los Estados Miembros también señalaron el riesgo de que se produzcan retrocesos en las coberturas y destacaron la importancia de localizar y vacunar a las personas que no han recibido las dosis que les corresponden.

¿Qué ocurre cuando una persona se retrasa con una vacuna?

Retrasarse con una vacuna no significa necesariamente que sea necesario comenzar nuevamente todo el esquema.

La OMS cuenta con recomendaciones específicas para las personas que han retrasado o interrumpido una pauta de vacunación. Sus tablas de inmunización incluyen orientaciones para este tipo de situaciones.

Sin embargo, la estrategia para completar las dosis pendientes depende de la vacuna, la edad y las circunstancias particulares de cada persona.

Por ello, no es aconsejable elaborar un esquema de recuperación basándose únicamente en información encontrada en redes sociales o en listas generales disponibles en internet.

Lo más adecuado es revisar el historial de vacunación con un centro de salud o un profesional sanitario y seguir las recomendaciones establecidas en el calendario nacional correspondiente.

La vacunación también es importante ante nuevas amenazas sanitarias

La OMS considera que las vacunas no solo son útiles para controlar enfermedades conocidas. La Agenda de Inmunización 2030 también relaciona los programas de vacunación con la preparación ante brotes, emergencias sanitarias y futuras amenazas infecciosas.

Contar con programas sólidos de inmunización forma parte de sistemas de salud resilientes y de las estrategias internacionales de seguridad sanitaria.

Esta cuestión adquiere especial importancia después de la experiencia de la pandemia de COVID-19 y ante un contexto mundial marcado por conflictos, desplazamientos de población, cambios ambientales y dificultades para mantener servicios sanitarios en algunas regiones.

En febrero de 2026, los Estados Miembros que analizaron los avances de la Agenda de Inmunización 2030 destacaron la necesidad de reforzar la vigilancia, mejorar la respuesta ante brotes e integrar la vacunación dentro de los servicios de atención primaria.

La OMS actualizó sus recomendaciones sobre COVID-19 en 2026

Las recomendaciones de vacunación pueden modificarse con el paso del tiempo. Un ejemplo de ello es la vacunación contra COVID-19.

En marzo de 2026, el Grupo de Expertos en Asesoramiento Estratégico sobre Inmunización (SAGE) de la OMS actualizó sus recomendaciones.

La organización plantea que los países consideren la vacunación periódica contra COVID-19 para las personas con mayor riesgo de desarrollar enfermedad grave. Entre ellas se encuentran los adultos mayores, individuos con determinadas condiciones de salud, residentes de centros de cuidados prolongados y personas con inmunodepresión moderada o grave.

Para otros grupos, cada país puede valorar la vacunación tomando en cuenta factores como la situación epidemiológica local, la carga de enfermedad, la costoefectividad y la viabilidad de los programas.

La OMS también recomienda una dosis de vacuna contra COVID-19 durante cada embarazo, independientemente de si la mujer había recibido vacunas anteriormente, con el propósito de brindar protección tanto a la madre como al bebé.

Estas recomendaciones muestran que no todas las vacunas siguen las mismas reglas. Las indicaciones dependen de la enfermedad, el tipo de vacuna y las características de la población.

¿Son seguras las vacunas?

La OMS mantiene sistemas de vigilancia y grupos especializados encargados de evaluar la seguridad de las vacunas.

El SAGE es el grupo independiente que asesora a la organización en materia de políticas y estrategias mundiales de inmunización. Sus recomendaciones se incorporan posteriormente a documentos de posición sobre vacunas después de procesos de evaluación y revisión.

La OMS reconoce que las vacunas, como cualquier intervención médica, pueden ocasionar reacciones adversas. Sin embargo, los sistemas de vigilancia permiten identificar y evaluar posibles problemas de seguridad una vez que las vacunas se utilizan de manera generalizada.

En el caso de las vacunas contra COVID-19, por ejemplo, la organización señala que los acontecimientos adversos graves continúan siendo poco frecuentes en comparación con los más de 13 mil millones de dosis administradas en todo el mundo. La mayoría de los eventos reportados son leves o moderados y desaparecen en poco tiempo.

La OMS también ha advertido sobre el impacto de la desinformación relacionada con las vacunas. En marzo de 2026, su director general señaló que la información falsa y engañosa está contribuyendo a la reticencia a la vacunación en diferentes países.

¿Cuál es el mensaje de la OMS para 2026?

El objetivo de la OMS no es que todas las personas reciban exactamente las mismas vacunas ni que las reciban en las mismas fechas.

El mensaje principal es mantener los programas de inmunización, reducir las brechas de cobertura y garantizar que cada persona reciba las vacunas que correspondan a su edad, situación y contexto, siguiendo las recomendaciones nacionales y la evidencia científica disponible.

Los datos más recientes muestran por qué la vacunación continúa siendo un tema prioritario: en 2025 alrededor de 13.5 millones de niños no recibieron ninguna vacuna, mientras que la cobertura mundial de la segunda dosis contra el sarampión fue de apenas 77%, muy por debajo del nivel necesario para prevenir brotes.

Por ello, la vacunación no ha perdido relevancia en 2026. Por el contrario, continúa siendo para la OMS un componente fundamental de la prevención de enfermedades, la atención primaria y la preparación ante posibles brotes.

La mejor manera de determinar qué vacunas necesita una persona no consiste en seguir una lista general encontrada en internet, sino en consultar el calendario oficial de vacunación del país correspondiente y revisar el historial de inmunización con un profesional de la salud.

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