Humo de incendios forestales: aumenta la exposición de niños a la contaminación

Los niños de Estados Unidos pasan cada vez más días escolares expuestos al humo de los incendios forestales. Un nuevo estudio advierte que algunos edificios educativos no logran impedir completamente la entrada de esta contaminación, por lo que los menores pueden permanecer expuestos incluso cuando se encuentran en espacios cerrados.
La investigación, publicada en la revista Environmental Research, señala que las escuelas y guarderías necesitan fortalecer sus medidas de protección, especialmente durante los episodios de mala calidad del aire.
Aumentan los días de exposición al humo
Para evaluar esta situación, los investigadores analizaron información sobre la calidad del aire correspondiente a más de 100,000 escuelas y 130,000 guarderías de Estados Unidos.
Los resultados mostraron un incremento importante en los días lectivos afectados por el humo de incendios forestales. En las escuelas, el promedio anual pasó de aproximadamente siete días en 2006 a 54 en 2023.
La situación fue todavía más marcada en las guarderías, donde la media aumentó de alrededor de nueve días al año a 112 durante el mismo periodo.
Estos datos reflejan cómo la contaminación generada por los incendios puede afectar las actividades educativas durante una parte considerable del calendario escolar.
¿Por qué el humo representa un riesgo para la salud infantil?
El humo de los incendios forestales puede desplazarse a lo largo de miles de kilómetros y transportar partículas finas conocidas como PM2.5, cuyo diámetro es de 2.5 micrómetros o menos.
Debido a su pequeño tamaño, estas partículas pueden penetrar profundamente en los pulmones y algunas pueden pasar al torrente sanguíneo. La exposición a esta contaminación puede afectar el sistema respiratorio y cardiovascular, por lo que resulta especialmente importante reducirla durante la infancia.
Además, permanecer dentro de un edificio no garantiza que los menores estén protegidos. La contaminación puede ingresar mediante puertas, ventanas y sistemas de ventilación, dependiendo de las características de la construcción y del mantenimiento de sus instalaciones.
Algunos edificios presentan niveles de contaminación interior superiores a los exteriores
Como parte del estudio, los investigadores compararon las concentraciones de partículas PM2.5 dentro y fuera de 71 escuelas y guarderías de la costa oeste estadounidense.
Los resultados mostraron que, durante algunos días con presencia de humo, determinados centros educativos registraron concentraciones interiores de partículas superiores a las medidas en el exterior.
Este hallazgo evidencia que las condiciones de los edificios pueden influir considerablemente en el nivel de exposición de los niños y que las instalaciones educativas no siempre funcionan como una barrera eficaz frente a la contaminación ambiental.
¿Cómo pueden protegerse las escuelas y guarderías?
Stephanie Foster, autora principal e integrante de la Oficina de Desarrollo de Investigación de Samaritan Health Services, señaló que los centros educativos pueden reducir la exposición mediante estrategias coordinadas de prevención.
Entre las medidas propuestas por los investigadores destacan:
Mejorar la filtración del aire: incorporar sistemas de filtración adecuados y utilizar filtros HEPA portátiles cuando sea necesario.
Vigilar la calidad del aire interior: realizar mediciones para identificar cuándo aumenta la concentración de partículas dentro de las instalaciones.
Establecer planes de preparación: definir protocolos para actuar cuando los incendios forestales deterioren la calidad del aire.
Modificar las actividades escolares: limitar o trasladar al interior las actividades al aire libre durante los episodios de mayor contaminación.
Revisar los sistemas de ventilación: procurar que funcionen adecuadamente y evitar, cuando sea necesario, la entrada de aire exterior contaminado sin una filtración apropiada.
La importancia de reducir la exposición durante la infancia
Los resultados ponen de manifiesto que la contaminación provocada por los incendios forestales no afecta únicamente a las personas que viven cerca de las zonas incendiadas. El humo puede viajar grandes distancias y alcanzar comunidades alejadas, incluidas aquellas donde se encuentran escuelas y centros de cuidado infantil.
En conclusión, el aumento de los días con humo de incendios forestales representa un desafío para la protección de la salud infantil. Mejorar la filtración, vigilar la calidad del aire y establecer protocolos escolares puede ayudar a disminuir la exposición de los menores, incluso cuando la contaminación ambiental afecta regiones alejadas de los incendios.
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