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Estos son los 10 factores que podrían estar dañando tu hígado sin que lo notes

ENFERMEDADES
Agencias / El Tiempo
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El hígado desempeña funciones fundamentales para el correcto funcionamiento del organismo; sin embargo, diversos hábitos diarios y algunas exposiciones ambientales pueden aumentar la carga de trabajo de este órgano.

El cirujano hepático británico Gareth Morris-Stiff, con más de 28 años de experiencia, señala que la salud del hígado depende de muchos factores y no únicamente del consumo de alcohol.

Esta advertencia cobra importancia debido al incremento del 143 % en los casos de enfermedad hepática registrados durante las últimas tres décadas. Según el especialista, además del aumento de estos padecimientos, existe un importante subdiagnóstico que dificulta detectar a tiempo alteraciones en el funcionamiento del hígado.

Aunque el alcohol ha sido considerado históricamente uno de los principales responsables del daño hepático, Morris-Stiff explica que el estilo de vida actual ha incorporado otros factores capaces de afectar este órgano. Entre ellos se encuentran la alimentación, algunos productos de consumo frecuente, determinados medicamentos y suplementos, así como diversas sustancias presentes en el medio ambiente.

Los alimentos ultraprocesados, entre los principales factores de riesgo

El especialista identifica a los alimentos ultraprocesados como uno de los principales elementos que pueden perjudicar la salud del hígado. Estos productos suelen contener aditivos, conservantes, emulsionantes y aceites hidrogenados que, de acuerdo con Morris-Stiff, pueden representar una carga significativa para el organismo.

La preocupación radica en que este tipo de alimentos forma parte de la dieta habitual de muchas personas. Su consumo frecuente puede combinarse con otros factores metabólicos que también afectan al hígado, por lo que mantener una alimentación de buena calidad resulta clave para prevenir enfermedades hepáticas.

Aunque el alcohol sigue siendo un factor de riesgo importante, el especialista advierte que centrar la atención únicamente en esta sustancia puede hacer que se pasen por alto otros riesgos derivados de los hábitos modernos y de la exposición ambiental.

Pesticidas, antibióticos y hormonas también generan preocupación

Otro aspecto destacado por el cirujano es el origen de los alimentos. En este sentido, recomienda prestar atención al consumo habitual de frutas y verduras tratadas con pesticidas, así como de carne proveniente de animales que hayan recibido hormonas o antibióticos.

Según Morris-Stiff, el organismo está expuesto a numerosas sustancias químicas a través de la alimentación, las cuales deben ser procesadas y eliminadas por el hígado, incrementando la denominada carga tóxica.

A ello se suma la presencia de microplásticos y de compuestos industriales como los ftalatos y el bisfenol A (BPA). El especialista advierte que estas sustancias representan otra fuente de preocupación debido a que el cuerpo humano no las metaboliza de manera eficiente.

Las bebidas light y el exceso de fructosa también pueden afectar al hígado

Las bebidas dietéticas o "light" figuran igualmente entre los factores señalados por Morris-Stiff. Su preocupación se centra en los edulcorantes artificiales y en la forma en que el organismo los procesa.

De acuerdo con el especialista, el hígado no metaboliza estos compuestos de la misma manera que la glucosa, por lo que su consumo frecuente podría representar un esfuerzo adicional para este órgano.

Asimismo, el exceso de fructosa constituye otro elemento relacionado con el deterioro de la salud hepática. Este tipo de azúcar está presente en refrescos, jugos industrializados y diversos productos dulces. Cuando se consume en grandes cantidades, puede favorecer que el hígado convierta parte de esa fructosa en grasa, promoviendo la acumulación de grasa hepática y otras alteraciones metabólicas.

La automedicación y el uso de suplementos pueden incrementar los riesgos

La alimentación no es el único aspecto que preocupa al especialista. Morris-Stiff también advierte sobre los riesgos de automedicarse y consumir suplementos o productos herbales sin supervisión médica.

Entre los productos que menciona se encuentran la vitamina A, el CBD y la ashwagandha, algunos de ellos utilizados dentro de prácticas conocidas como biohacking. El principal problema puede aparecer cuando estos suplementos se combinan con medicamentos convencionales.

Estas combinaciones pueden modificar la forma en que el hígado procesa distintos fármacos y sustancias, aumentando el riesgo de efectos adversos. Por ello, el especialista recomienda evitar este tipo de mezclas sin la orientación de un profesional de la salud.

También hace referencia al paracetamol, un medicamento ampliamente utilizado que, aunque es seguro cuando se emplea correctamente, requiere especial precaución en personas con factores que incrementen la vulnerabilidad del hígado.

La menopausia puede aumentar la vulnerabilidad hepática

Los cambios hormonales también influyen en la salud del hígado. Morris-Stiff destaca que la menopausia representa una etapa en la que las mujeres pueden presentar un mayor riesgo de desarrollar determinadas enfermedades hepáticas.

Esta mayor susceptibilidad estaría relacionada con la disminución de los niveles de estrógenos característica de esta etapa de la vida.

Ante ello, el especialista recomienda considerar revisiones preventivas, incluyendo estudios como el FibroScan, una prueba utilizada para medir la rigidez del hígado y detectar posibles alteraciones. Sugiere valorar este tipo de evaluaciones a partir de los 40 o 50 años.

El moho en el hogar también puede influir

Entre los factores ambientales, el cirujano también menciona la humedad y el moho presentes en viviendas u otros espacios cerrados.

Las esporas de estos hongos pueden afectar la salud, especialmente en personas con el sistema inmunológico debilitado. Según Morris-Stiff, esta exposición podría tener repercusiones en distintos órganos, incluido el hígado.

Aunque este riesgo no guarda una relación tan directa con la alimentación como otros factores mencionados, forma parte del conjunto de exposiciones ambientales que, de acuerdo con el especialista, pueden influir en la salud hepática.

Diez factores que pueden perjudicar la salud del hígado

Según las recomendaciones del doctor Gareth Morris-Stiff, los principales factores que pueden afectar al hígado son:

El consumo de alimentos ultraprocesados ricos en aditivos, conservantes, emulsionantes y aceites hidrogenados. La ingesta de alcohol, tradicionalmente asociada al daño hepático. El consumo frecuente de bebidas "light" por su contenido de edulcorantes artificiales. El exceso de azúcar y fructosa, especialmente procedente de refrescos, jugos industrializados y dulces. El uso de suplementos y productos herbales sin supervisión médica. La combinación de medicamentos con suplementos, que puede alterar el metabolismo de distintas sustancias. Los cambios hormonales propios de la menopausia. El consumo de alimentos expuestos a pesticidas o procedentes de animales tratados con antibióticos u hormonas. La exposición a microplásticos y compuestos químicos industriales como los ftalatos y el BPA. La presencia de humedad, hongos y moho en el hogar, especialmente en personas inmunodeprimidas.

Cuidar el hígado implica mucho más que evitar el alcohol

La salud hepática depende de numerosos factores y no únicamente del consumo de bebidas alcohólicas. Las observaciones del cirujano Gareth Morris-Stiff resaltan la importancia de considerar la alimentación, el uso responsable de medicamentos y suplementos, los cambios hormonales y las diferentes exposiciones ambientales como parte del cuidado integral del hígado.

El incremento del 143 % en los casos de enfermedad hepática durante las últimas tres décadas, sumado al subdiagnóstico señalado por el especialista, pone de manifiesto la necesidad de reforzar las medidas preventivas y el seguimiento médico oportuno. Conocer estos posibles factores de riesgo permite identificar situaciones que pueden requerir una valoración profesional.

En conclusión, proteger la salud del hígado implica prestar atención a los hábitos cotidianos y a las exposiciones ambientales que forman parte de la vida diaria. Mantener una alimentación equilibrada, utilizar medicamentos y suplementos con responsabilidad y acudir a revisiones médicas cuando sea necesario son medidas que pueden contribuir a preservar el buen funcionamiento de este órgano. Ante cualquier duda o síntoma relacionado con el hígado, la consulta con un profesional sanitario sigue siendo la mejor recomendación.

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