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El olor a “limpio” no siempre significa aire más saludable

ENFERMEDADES
Agencias / El Tiempo
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Limpiar la casa ayuda a eliminar polvo, suciedad y microorganismos, pero algunos productos perfumados pueden modificar la composición del aire interior.

Un estudio presentado en septiembre de 2026 por investigadores de la Universidad de Purdue analizó qué ocurre cuando ciertos compuestos presentes en productos de limpieza con fragancias reaccionan con el ozono del ambiente.

Los científicos observaron que algunos terpenos, como el limoneno y el pineno, pueden reaccionar químicamente con el ozono y generar partículas ultrafinas y nanopartículas que permanecen suspendidas en el aire y pueden ser inhaladas.

Esto plantea una cuestión importante: una habitación que huele intensamente a limpio no necesariamente tiene una mejor calidad del aire.

¿Qué ocurre durante la limpieza?

Muchos limpiadores, desinfectantes y aromatizantes liberan compuestos orgánicos volátiles (COV). Algunos de ellos pueden reaccionar con el ozono presente en el aire y formar nuevos compuestos y partículas extremadamente pequeñas.

Estas reacciones pueden producirse rápidamente mientras se realiza la limpieza, especialmente cuando se utilizan varios productos perfumados en espacios cerrados.

El problema es que estas partículas no son visibles y su presencia no necesariamente se puede detectar por el olor. Por ello, una habitación puede parecer completamente limpia mientras se producen cambios químicos en el aire.

¿Por qué preocupan las partículas ultrafinas?

Su pequeño tamaño permite que algunas partículas penetren profundamente en el sistema respiratorio.

La exposición frecuente a contaminantes de este tipo es un área de interés para la investigación científica, especialmente por sus posibles efectos sobre las vías respiratorias y otros sistemas del organismo.

Sin embargo, esto no significa que utilizar ocasionalmente un limpiador perfumado provoque automáticamente daño pulmonar. La preocupación se relaciona principalmente con exposiciones repetidas, prolongadas y con la combinación de diferentes contaminantes presentes en interiores.

El investigador Brandon Boor ha señalado que, aunque la limpieza permite eliminar microorganismos de las superficies, también puede modificar temporalmente la composición química del aire.

¿Los productos naturales son más seguros?

No necesariamente.

Términos como “natural”, “ecológico”, “verde” o “con aceites esenciales” no significan que un producto esté libre de sustancias capaces de afectar la calidad del aire.

Los aceites esenciales pueden contener terpenos como limoneno y pineno, precisamente algunos de los compuestos que pueden reaccionar con el ozono.

Esto no quiere decir que los aceites esenciales sean peligrosos por sí mismos. La recomendación es no asumir que algo es completamente inocuo únicamente porque tiene un origen natural.

Por ello, es conveniente revisar los ingredientes, respetar las instrucciones de uso y mantener una buena ventilación.

El aroma no mide la calidad del aire

El olor a limón, pino o lavanda suele asociarse con una sensación de limpieza. Sin embargo, el aroma no es un indicador de que el aire sea más saludable.

Las fragancias pueden aumentar la concentración de determinados compuestos en interiores, especialmente cuando se utilizan productos perfumados en habitaciones pequeñas y con poca ventilación.

Por esta razón, una casa recién limpiada puede tener concentraciones considerablemente mayores de ciertos compuestos que las presentes habitualmente en el exterior.

¿Puede afectar la salud?

La exposición frecuente a contaminantes y partículas ultrafinas del aire interior es un tema de creciente interés.

Las personas con asma, alergias u otras enfermedades respiratorias pueden ser particularmente sensibles a determinados irritantes presentes en el ambiente.

Además, algunos estudios epidemiológicos han encontrado asociaciones entre el uso frecuente de productos de limpieza, especialmente aerosoles, y cambios en la función pulmonar. Sin embargo, estos hallazgos no demuestran que los productos de limpieza tengan un efecto equivalente al tabaquismo ni permiten establecer una relación causal directa en todos los casos.

La calidad del aire interior depende de múltiples factores, entre ellos los productos utilizados, la ventilación y otros contaminantes presentes en el hogar.

La ventilación es fundamental

Una de las medidas más sencillas para reducir la acumulación de contaminantes es renovar el aire.

Cuando las condiciones de seguridad, clima y calidad del aire exterior lo permitan, abrir las ventanas durante y después de la limpieza puede ayudar a disminuir la concentración de compuestos volátiles.

En lugares como baños y cocinas también pueden utilizarse extractores para favorecer la circulación del aire.

Además, los productos deben utilizarse siguiendo las instrucciones del fabricante y nunca deben mezclarse entre sí.

¿Cómo reducir la exposición?

No es necesario dejar de limpiar la casa. Algunas medidas sencillas pueden disminuir la cantidad de sustancias que llegan al aire:

Prefiere productos sin fragancia cuando sea posible.

Ventila los espacios durante y después de la limpieza.

Reduce el uso de aerosoles, especialmente en habitaciones pequeñas.

Utiliza únicamente la cantidad necesaria de cada producto.

No mezcles productos de limpieza, especialmente sustancias como cloro y amoniaco.

No asumas que “natural” significa libre de riesgos.

Revisa los ingredientes y sigue las instrucciones de la etiqueta.

Cuidado con los dispositivos que producen ozono

El ozono no debe utilizarse deliberadamente como método para “purificar” o desinfectar el aire de una vivienda.

Los dispositivos que generan ozono pueden aumentar su concentración dentro de espacios cerrados y representar un riesgo para las vías respiratorias.

Para mejorar la calidad del aire interior, es preferible recurrir a ventilación adecuada y métodos de limpieza apropiados, en lugar de aumentar intencionalmente los niveles de ozono.

¿Quiénes deben tener mayor precaución?

Las personas sanas no necesariamente deben alarmarse por utilizar productos de limpieza perfumados de manera ocasional.

Sin embargo, quienes padecen asma, alergias o enfermedades respiratorias pueden ser más sensibles a determinados irritantes.

También es recomendable extremar las precauciones en habitaciones pequeñas, cerradas o con poca ventilación, especialmente cuando se utilizan varios productos simultáneamente.

Una casa limpia también necesita aire limpio

La limpieza continúa siendo fundamental para mantener un ambiente saludable. El objetivo es encontrar un equilibrio entre eliminar suciedad y microorganismos y evitar una exposición innecesaria a sustancias químicas.

Los hallazgos de los investigadores de Purdue muestran que algunos compuestos de las fragancias pueden reaccionar con el ozono y producir partículas extremadamente pequeñas dentro de los espacios interiores.

Esto no significa que todos los productos de limpieza sean peligrosos, sino que su uso debe hacerse de manera adecuada.

En la práctica, algunas de las mejores medidas son sencillas: utilizar solo la cantidad necesaria, evitar mezclas, elegir productos sin fragancia cuando sea posible y mantener una buena ventilación.

Una vivienda saludable no solo debe verse limpia; también es importante cuidar la calidad del aire que respiran quienes viven en ella.

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