El Tiempo de Monclova 🔍

Salud ENFERMEDADES Monclova Piedras Negras Carbonífera Saltillo Torreón Seguridad

El límite de las 8 horas: por qué el horario en que comes protege tu memoria

ENFERMEDADES
Agencias / El Tiempo
comparte facebook comparte X comparte WhatsApp comparte Telegram

Un ensayo clínico piloto presentado durante NUTRITION 2026 sugiere que el momento del día en que se consumen los alimentos podría influir en la función cognitiva de mujeres mayores de 50 años con sobrepeso u obesidad.

Los investigadores encontraron que limitar la alimentación a una ventana diaria de aproximadamente 8 a 9 horas se relacionó no solo con pérdida de peso, sino también con mejoras en algunas capacidades cognitivas, entre ellas la planificación, la memoria de trabajo y la resolución de problemas.

El hallazgo resulta interesante porque gran parte de las recomendaciones nutricionales se han concentrado tradicionalmente en qué y cuánto comemos, mientras que el horario de las comidas ha recibido menor atención.

Sin embargo, se trata de resultados preliminares y no significa que el ayuno intermitente haya demostrado prevenir el deterioro cognitivo.

¿Qué encontró el estudio?

La investigación incluyó a 47 mujeres de entre 50 y 79 años con sobrepeso u obesidad. Las participantes fueron distribuidas en dos grupos.

Un grupo redujo su periodo diario de alimentación a un promedio de 8.2 horas, generalmente entre las 10 de la mañana y las 6 de la tarde. El segundo grupo mantuvo una ventana de alimentación considerablemente más amplia, de aproximadamente 12.3 horas.

Ambos grupos redujeron su consumo energético en alrededor de 500 kilocalorías al día y perdieron aproximadamente 6.8 kilogramos (15 libras) durante los seis meses de seguimiento.

La diferencia apareció al evaluar la función cognitiva: el grupo con la ventana de alimentación más corta presentó mejoras significativas en determinadas pruebas de planificación espacial, memoria de trabajo y resolución de problemas.

Esto plantea la posibilidad de que los horarios de alimentación tengan efectos adicionales a los derivados de la pérdida de peso, aunque el tamaño reducido del estudio impide establecer conclusiones definitivas.

¿Cómo podría influir el horario de las comidas en el cerebro?

Los investigadores plantean diferentes mecanismos que podrían explicar los resultados.

Ritmo circadiano

El organismo cuenta con un reloj biológico que regula numerosos procesos relacionados con el sueño, el metabolismo y la actividad cerebral. Mantener los horarios de alimentación alineados con el ciclo de luz y oscuridad podría favorecer una mejor sincronización de estos procesos.

Regulación de la glucosa

Evitar comidas muy tarde, especialmente durante la noche, puede influir en el metabolismo de la glucosa. Mantener un mejor control metabólico podría contribuir indirectamente a la salud vascular y cerebral.

Inflamación

La obesidad y las alteraciones metabólicas pueden acompañarse de inflamación crónica de bajo grado. Los periodos de ayuno y la pérdida de peso podrían modificar algunos procesos inflamatorios, aunque todavía se necesita más investigación para determinar cuánto contribuye esto a los cambios cognitivos observados.

Procesos de reparación celular

También se ha planteado que los periodos sin ingesta pueden activar mecanismos celulares como la autofagia, relacionados con el reciclaje y mantenimiento de componentes celulares. Sin embargo, la relevancia específica de este mecanismo para la función cerebral en humanos todavía no está completamente establecida.

¿La pérdida de peso fue la responsable de las mejoras cognitivas?

Este punto es especialmente interesante.

Ambos grupos perdieron aproximadamente la misma cantidad de peso, pero las mejoras cognitivas fueron más evidentes en quienes mantuvieron una ventana de alimentación de alrededor de ocho horas.

Esto podría indicar que el horario de las comidas tiene algún efecto independiente de la cantidad de peso perdido. No obstante, debido al reducido número de participantes, los resultados deben interpretarse como evidencia preliminar, no como una demostración de que comer durante menos horas mejora directamente la memoria o previene el deterioro cognitivo.

¿Qué relación tiene con dormir?

Los investigadores también plantean que puede ser conveniente evitar comer cerca de la hora de dormir.

La alimentación nocturna puede modificar los ritmos metabólicos y circadianos, por lo que concentrar las comidas durante las horas de actividad podría tener efectos diferentes a distribuirlas durante todo el día.

Sin embargo, todavía no existe suficiente evidencia para afirmar que todas las personas deberían dejar de comer exactamente cuatro horas antes de acostarse.

¿Quiénes deben tener precaución con el ayuno?

La alimentación restringida en el tiempo no es adecuada para todas las personas.

Se requiere especial precaución en quienes:

Utilizan insulina u otros medicamentos que pueden provocar hipoglucemia.Tienen antecedentes de trastornos de la conducta alimentaria.Necesitan consumir determinados medicamentos junto con alimentos.Presentan otras enfermedades o condiciones que puedan verse afectadas por cambios importantes en el horario de alimentación.

En estos casos, cualquier modificación importante del patrón alimentario debe realizarse con orientación de un profesional de la salud.

¿Cuáles son las limitaciones del estudio?

Una de las principales limitaciones es su pequeño tamaño de muestra: solo 47 participantes.

Además, las participantes eran mujeres de entre 50 y 79 años con sobrepeso u obesidad, por lo que los resultados no pueden extrapolarse automáticamente a hombres, personas con peso normal, adultos más jóvenes o poblaciones con otras características.

También se necesita conocer si las mejoras cognitivas observadas se mantienen durante periodos más prolongados.

Por ello, serán necesarios ensayos clínicos más grandes y con mayor seguimiento para determinar si la alimentación restringida en el tiempo tiene un efecto consistente sobre la función cerebral.

¿Qué significa este hallazgo?

El estudio aporta evidencia preliminar de que no solo importa qué y cuánto comemos, sino también cuándo lo hacemos.

En este pequeño grupo de mujeres mayores con sobrepeso u obesidad, una ventana de alimentación de aproximadamente ocho horas se relacionó con mejoras en determinadas funciones cognitivas, pese a que ambos grupos obtuvieron una pérdida de peso similar.

Esto no significa que el ayuno intermitente haya demostrado prevenir el deterioro cognitivo. Por ahora, se trata de una estrategia prometedora que requiere mayor investigación antes de convertirse en una recomendación general para proteger la salud cerebral.

Mientras tanto, dormir adecuadamente, mantener actividad física, controlar los factores de riesgo cardiovascular y llevar una alimentación equilibrada continúan siendo componentes importantes para preservar la salud cerebral durante el envejecimiento.

ENFERMEDADES: Una IA podría detectar señales de diabetes tipo 2 mediante la voz en solo 20 segundos

Una nueva herramienta basada en inteligencia artificial (IA) podría facilitar el cribado de la diabetes tipo 2 mediante el análisis de la voz. El sistema necesita apenas 20 segundos de audio para identificar patrones vocales que podrían estar relacionados con la enfermedad. -- leer más

Noticias del tema


    Más leído en la semana