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Cuáles son los síntomas de la infección urinaria y por qué afecta más a las mujeres

ENFERMEDADES
Agencias / El Tiempo
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Las infecciones urinarias (ITU) afectan con mucha mayor frecuencia a las mujeres. El cardiólogo Daniel López Rosetti explicó que una de las principales razones es anatómica: la uretra femenina es considerablemente más corta, lo que facilita que las bacterias de la región perineal lleguen hasta la vejiga.

¿Cómo se produce una infección urinaria?

El aparato urinario está formado por los riñones, uréteres, vejiga y uretra. Los riñones producen la orina, que desciende por los uréteres hasta la vejiga y finalmente sale del organismo a través de la uretra.

La mayoría de las infecciones urinarias son provocadas por bacterias procedentes del intestino. La más habitual es Escherichia coli.

La menor longitud de la uretra femenina facilita el desplazamiento de estas bacterias hacia la vejiga, por lo que las mujeres presentan un riesgo considerablemente mayor de desarrollar una ITU.

Síntomas de una infección urinaria baja

Cuando la infección permanece principalmente en la vejiga, los síntomas más característicos incluyen:

Ardor o dolor al orinar. Necesidad de orinar con mayor frecuencia. Urgencia para ir al baño. Sensación de no haber vaciado completamente la vejiga. Dolor o presión en la parte baja del abdomen, por encima del pubis. Orina turbia. En algunos casos, sangre en la orina.

El diagnóstico se basa en los síntomas y, dependiendo del caso, puede complementarse con análisis de orina, análisis de sangre y urocultivo.

Cuando la infección llega a los riñones

Una infección urinaria baja puede volverse más grave si las bacterias ascienden desde la vejiga hasta los riñones. En ese escenario, ya no se trata simplemente de una cistitis.

Pueden aparecer:

Fiebre. Dolor en la espalda o en la zona lumbar. Escalofríos. Malestar general. Náuseas o vómitos en algunos casos.

Una infección renal puede requerir atención médica urgente e incluso hospitalización, especialmente cuando existe afectación importante del estado general o complicaciones.

El urocultivo ayuda a elegir el antibiótico

Cuando está indicado realizar un urocultivo, la muestra permite identificar la bacteria responsable y posteriormente determinar qué antibióticos son eficaces contra ella mediante un antibiograma.

Esto resulta particularmente importante en infecciones recurrentes o complicadas, porque no todas las bacterias responden a los mismos antibióticos.

Por eso, reutilizar antibióticos que quedaron de una infección anterior puede ser problemático: además de que la bacteria actual podría ser diferente, un tratamiento inadecuado o incompleto puede favorecer la resistencia bacteriana.

¿Cómo reducir el riesgo?

Entre las medidas generales se encuentran mantener una adecuada hidratación, procurar una higiene apropiada y evitar la automedicación con antibióticos.

La hidratación favorece una producción adecuada de orina, aunque no existe una cantidad universal de agua que todas las personas deban consumir. Las necesidades dependen de factores como el clima, actividad física, alimentación y estado de salud.

Lo más importante es diferenciar una infección urinaria localizada en la vejiga de una que pueda estar afectando los riñones. Ardor al orinar y frecuencia urinaria suelen orientar hacia una infección baja, mientras que fiebre, dolor lumbar y malestar general hacen necesario valorar una posible infección renal.

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