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Cuáles son las señales corporales que indican una dieta baja en proteínas

ENFERMEDADES
Agencias / El Tiempo
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La cantidad de proteína que una persona requiere no es igual para todos, ya que cambia según diferentes factores como la edad, el peso corporal, la actividad física y las necesidades individuales del organismo.

Mantener un consumo adecuado de este nutriente es fundamental para conservar la masa muscular, reparar tejidos y favorecer el correcto funcionamiento del cuerpo durante todas las etapas de la vida.

De acuerdo con información recopilada por Women’s Health, la Facultad de Medicina de Harvard señala que los requerimientos de proteína dependen principalmente de las características personales de cada individuo.

El Consejo Nacional sobre el Envejecimiento recomienda que los adultos consuman aproximadamente 0,8 gramos de proteína por cada kilogramo de peso corporal al día. En el caso de los adultos mayores de 65 años, la cantidad recomendada puede aumentar a entre 1 y 1,2 gramos por kilogramo, debido a la mayor necesidad de preservar la masa muscular.

Además, la nutricionista Sarah Mirkin recomienda distribuir el consumo de proteína durante todo el día y procurar incluir alrededor de 20 gramos en cada comida para favorecer la saciedad y mantener la fuerza muscular.

Por qué la proteína es importante para el organismo

La proteína desempeña un papel esencial en la reparación y mantenimiento de los tejidos.

Durante el ejercicio físico, especialmente durante los entrenamientos de fuerza, los músculos sufren pequeñas rupturas en sus fibras. El consumo adecuado de proteínas permite reparar ese daño y favorecer el crecimiento y fortalecimiento muscular.

Cuando la cantidad de proteína es insuficiente después de la actividad física, el organismo puede tener dificultades para recuperarse, lo que puede contribuir a la pérdida de músculo.

Este aspecto adquiere mayor importancia con el paso de los años, ya que los cambios hormonales asociados al envejecimiento favorecen una disminución natural de la masa muscular. Por ello, garantizar un consumo adecuado de proteína ayuda a contrarrestar este proceso.

Además de su función muscular, las proteínas son componentes fundamentales de estructuras como:

Cabello. Uñas. Piel.

Steven Bowers, médico y autor, explica que una deficiencia de proteínas puede reflejarse en:

Cabello quebradizo o debilitado. Uñas frágiles. Piel seca o con descamación.

Esto ocurre porque los aminoácidos que forman las proteínas son necesarios para mantener la estructura y reparación de estos tejidos.

Señales de que podrías estar consumiendo poca proteína

Los especialistas señalan que existen algunos signos que pueden indicar que la cantidad de proteína en la alimentación no es suficiente.

1. Falta de progreso físico pese al entrenamiento

Una señal común es no observar mejoras en fuerza o condición física aunque se realice ejercicio regularmente.

Según Sarah Mirkin, esto puede ocurrir cuando el cuerpo no recibe suficiente proteína para reparar y desarrollar el tejido muscular después del esfuerzo.

2. Mayor deseo de consumir azúcar y carbohidratos

La falta de proteína puede aumentar los antojos por alimentos dulces o ricos en carbohidratos.

Natalie Jill, entrenadora personal, explica que la proteína ayuda a mantener más estable el equilibrio energético del organismo y favorece una sensación prolongada de saciedad.

Cuando se consume poca proteína, es más probable que aparezcan deseos frecuentes de comer alimentos con alto contenido de azúcar.

3. Hambre poco después de comer

Sentir hambre nuevamente poco tiempo después de una comida puede estar relacionado con un bajo consumo de proteínas.

Los carbohidratos suelen digerirse más rápidamente, provocando cambios más rápidos en los niveles de glucosa en sangre. Esto puede generar sensación de hambre poco después de haber comido.

En cambio, la proteína tarda más en procesarse y ayuda a mantener una sensación de llenura durante más tiempo.

4. Fatiga y problemas de concentración

La falta de proteínas también puede relacionarse con cansancio persistente y dificultad para mantener la atención.

Este nutriente contribuye a una mayor estabilidad energética, mientras que una alimentación basada principalmente en carbohidratos puede favorecer sensación de sueño o disminución de energía después de comer.

5. Pérdida de músculo durante la pérdida de peso

Cuando una persona intenta bajar de peso y no consume suficiente proteína, puede perder masa muscular en lugar de reducir principalmente grasa corporal.

Conservar músculo es importante porque ayuda a mantener un metabolismo saludable y una mejor capacidad funcional.

6. Cambios en cabello, estado de ánimo y defensas

Otros signos asociados con un consumo insuficiente de proteínas pueden incluir:

Caída o debilitamiento del cabello. Cambios frecuentes de humor. Hinchazón en piernas o abdomen. Mayor facilidad para enfermarse.

Estos síntomas no siempre significan una deficiencia proteica, pero pueden ser señales que requieren evaluar la alimentación general.

Cómo mejorar el consumo de proteína

Para alcanzar una cantidad adecuada, los especialistas sugieren incluir fuentes proteicas en las diferentes comidas del día.

Algunas opciones saludables incluyen:

Huevos. Pescado. Carnes magras. Legumbres. Lácteos. Tofu. Frutos secos. Otros alimentos ricos en aminoácidos esenciales.

Distribuir la proteína durante el día, en lugar de consumir la mayor parte en una sola comida, puede favorecer una mejor utilización por parte del organismo.

En conclusión, consumir suficiente proteína es clave no solo para desarrollar músculos, sino también para mantener la energía, reparar tejidos y conservar funciones importantes del cuerpo a medida que pasan los años.

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