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Cómo se detiene un sangrado nasal en casa y por qué no se debe levantar la cabeza

ENFERMEDADES
Agencias / El Tiempo
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Un sangrado de nariz, conocido médicamente como epistaxis, puede parecer más grave de lo que realmente es debido a la cantidad de sangre que puede observarse. Sin embargo, en la mayoría de los casos puede controlarse en casa aplicando algunas medidas sencillas de manera correcta.

Los especialistas de Cleveland Clinic explican que el principal problema no suele ser la cantidad de sangre, sino algunas acciones equivocadas que pueden prolongar el episodio, como acostarse, inclinar la cabeza hacia atrás o revisar constantemente si el sangrado ya terminó.

Conocer la forma adecuada de actuar permite controlar mejor la situación y saber cuándo es necesario buscar atención médica.

Por qué ocurre el sangrado nasal

La epistaxis ocurre cuando se rompen pequeños vasos sanguíneos del tejido que recubre el interior de la nariz.

Mohamad Chaaban, especialista en otorrinolaringología, explicó que existen muchas causas posibles, pero que la forma inicial de manejo suele ser la misma: mantener la calma y aplicar presión adecuada.

El primer paso es evitar el nerviosismo. Aunque ver sangre puede generar alarma, el estrés puede aumentar la presión arterial y favorecer que los vasos sanguíneos permanezcan dilatados, dificultando que el sangrado se detenga.

Cuando se ayuda a otra persona, transmitir tranquilidad también puede facilitar que siga correctamente las indicaciones.

Qué hacer para detener un sangrado nasal paso a paso

1. Mantenerse sentado e inclinarse hacia adelante

La persona debe sentarse y llevar ligeramente el cuerpo hacia adelante.

Esta posición ayuda a que la sangre salga por la nariz en lugar de desplazarse hacia la garganta, lo que puede provocar:

Tos. Náuseas. Arcadas. Sensación de ahogo por tragar sangre.

Los especialistas señalan que es preferible permitir que la sangre salga al exterior en lugar de intentar evitar el sangrado inclinando la cabeza hacia atrás.

2. Presionar la parte blanda de la nariz

El siguiente paso consiste en apretar suavemente la parte inferior y blanda de la nariz, justo debajo de la zona dura del puente nasal.

Esta presión ayuda a comprimir los vasos sanguíneos ubicados en la parte frontal del tabique nasal, donde se originan muchas hemorragias.

La recomendación es mantener la presión de manera continua durante 10 a 15 minutos, sin soltar para comprobar si ya se detuvo.

3. Repetir la presión si continúa el sangrado

Si después de ese tiempo la hemorragia continúa, se puede repetir la misma maniobra durante otros 10 a 15 minutos.

Algunas personas, especialmente quienes utilizan medicamentos anticoagulantes, pueden necesitar más tiempo para que el sangrado se controle.

4. Aplicar frío después de detenerlo

Cuando la hemorragia ya terminó, una compresa fría sobre la nariz puede ser útil.

El frío ayuda a contraer los vasos sanguíneos, disminuir la inflamación y reducir molestias, especialmente si el sangrado ocurrió después de un golpe.

Errores frecuentes que pueden empeorar la hemorragia

Existen algunas prácticas comunes que pueden dificultar que el sangrado se detenga.

No recostarse ni echar la cabeza hacia atrás

Esta posición favorece que la sangre se dirija hacia la garganta, aumentando el riesgo de tos, vómito o molestias por tragar sangre.

No introducir objetos profundamente en la nariz

Colocar algodón, pañuelos u otros materiales dentro de la nariz puede irritar la mucosa y provocar que el sangrado vuelva al retirarlos.

No revisar constantemente si ya terminó

Soltar la presión cada pocos minutos para comprobar el estado del sangrado puede impedir que se forme correctamente el coágulo que permite cerrar el vaso sanguíneo lesionado.

Evitar esfuerzos después del episodio

Durante las horas posteriores se recomienda:

No sonarse la nariz con fuerza. No introducir los dedos en las fosas nasales. Evitar levantar objetos pesados. No realizar ejercicio intenso inmediatamente.

Estas acciones pueden aumentar la presión dentro de los vasos y favorecer que la hemorragia reaparezca.

Cuándo acudir al médico

Aunque la mayoría de los sangrados nasales desaparecen con estas medidas, algunos casos requieren valoración profesional.

Cleveland Clinic recomienda buscar atención médica si:

El sangrado dura más de 20 minutos pese a aplicar presión correctamente. Los episodios aparecen con frecuencia. La sangre baja hacia la garganta y provoca dificultad para respirar, náuseas o sensación de ahogo. Hay mareo, dolor de cabeza intenso, entumecimiento facial, dolor en el pecho o presión arterial muy elevada. El sangrado aparece después de un golpe en la cabeza o la cara. La persona tiene un trastorno de coagulación, como hemofilia. Se utilizan medicamentos anticoagulantes.

Los sangrados nasales suelen ser más impactantes visualmente que peligrosos, y muchos desaparecen con paciencia y una técnica adecuada. Sin embargo, cuando son prolongados, repetitivos o aparecen junto con otros síntomas, es importante investigar si existe una causa médica adicional, más allá de una irritación o resequedad temporal.

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