El Tiempo de Monclova 🔍

Salud ENFERMEDADES Monclova Piedras Negras Carbonífera Saltillo Torreón Seguridad

Cómo proteger a niños y bebés de las diarreas por calor en vacaciones

ENFERMEDADES
Agencias / El Tiempo
comparte facebook comparte X comparte WhatsApp comparte Telegram

Durante las vacaciones de verano es común que aumenten los casos de diarrea en bebés e infecciones gastrointestinales en niños, especialmente durante viajes familiares o visitas a playas y albercas.

Esto ocurre porque los menores tienen un sistema digestivo y un organismo más sensibles que los adultos. Además, en esta temporada están más expuestos a bacterias y virus presentes en el agua recreativa, alimentos que se descomponen por las altas temperaturas y superficies contaminadas. Por ello, es fundamental tomar medidas para proteger su salud digestiva y prevenir complicaciones.

¿Por qué los niños son más vulnerables al calor?

Los bebés y niños pequeños aún se encuentran en desarrollo, lo que los hace más susceptibles a padecer enfermedades gastrointestinales durante la temporada de calor.

Entre los factores que incrementan este riesgo destacan:

Un sistema inmunológico todavía inmaduro, con menor capacidad para combatir infecciones. Mayor facilidad para deshidratarse debido a la elevada proporción de agua en su cuerpo y a la rápida pérdida de líquidos por el sudor. Menor resistencia frente a bacterias frecuentes en esta época, como Escherichia coli y Salmonella. La costumbre de llevarse objetos a la boca, lo que facilita la entrada de microorganismos.

Es importante recordar que, en los primeros años de vida, incluso una diarrea leve puede evolucionar rápidamente hacia una deshidratación grave si no se trata de manera oportuna.

Albercas y playas: fuentes potenciales de infección

Durante el verano, el agua utilizada con fines recreativos puede convertirse en un medio de transmisión de bacterias y otros microorganismos. Los niños suelen tragar pequeñas cantidades de agua mientras juegan o nadan, lo que incrementa el riesgo de infecciones gastrointestinales.

Para disminuir este riesgo se recomienda:

Supervisar constantemente al menor y enseñarle a no ingerir agua de albercas, piscinas o del mar. Evitar que nade en aguas turbias, estancadas o visiblemente contaminadas. Elegir albercas que cuenten con un adecuado sistema de cloración y mantenimiento. Bañar al niño con agua limpia y jabón inmediatamente después de salir de la alberca o la playa.

Es importante tener presente que el aspecto del agua no garantiza su seguridad, ya que incluso el agua aparentemente limpia puede contener microorganismos perjudiciales.

La higiene, la mejor estrategia de prevención

Mantener hábitos estrictos de higiene es una de las medidas más eficaces para prevenir infecciones estomacales durante las vacaciones.

Las principales recomendaciones incluyen:

Lavar frecuentemente las manos del niño, especialmente antes de comer y después de ir al baño. Desinfectar con regularidad los juguetes y accesorios de playa, sobre todo aquellos que el bebé suele llevarse a la boca. Limpiar cuidadosamente las mesas, sillas y otras superficies donde el menor juega o come. Lavar y desinfectar frutas y verduras antes de consumirlas. Utilizar únicamente agua potable, embotellada o hervida para preparar alimentos o fórmulas infantiles.

También es recomendable llevar gel antibacterial y toallitas desinfectantes para mantener limpias las manos cuando no sea posible acceder a agua y jabón.

Alimentación segura durante las vacaciones

La correcta manipulación de los alimentos es esencial para reducir el riesgo de diarrea e infecciones digestivas.

Los especialistas recomiendan:

Consumir alimentos recién preparados y servidos calientes. Evitar productos crudos o que no hayan sido refrigerados adecuadamente, especialmente pescados, mariscos, lácteos y embutidos. No ofrecer alimentos que hayan permanecido expuestos al sol o cuya procedencia sea dudosa. Mantener la leche y las fórmulas infantiles bajo refrigeración. Si el bebé no termina un biberón preparado, debe desecharse y no reutilizarse, ya que el calor favorece la proliferación de bacterias.

Asimismo, se aconseja evitar la compra de alimentos en puestos ambulantes o improvisados, especialmente cuando se trata de la alimentación de bebés y niños pequeños.

Señales de alerta que requieren atención médica

Reconocer los síntomas de una infección gastrointestinal permite actuar con rapidez y prevenir complicaciones.

Es recomendable acudir al médico si el menor presenta:

Diarrea frecuente y líquida. Vómitos persistentes que impiden la adecuada alimentación o hidratación. Fiebre que no disminuye fácilmente. Signos de deshidratación, como boca seca, ausencia de lágrimas al llorar, somnolencia excesiva, irritabilidad o hundimiento de los ojos.

Ante cualquiera de estos signos, especialmente si existen datos de deshidratación, se debe buscar atención médica de inmediato. Los especialistas también recomiendan no administrar medicamentos para detener la diarrea ni automedicar al menor sin la valoración de un profesional de la salud.

ENFERMEDADES: Cómo el cerebro puede seguir dos conversaciones a la vez, según la ciencia

En una cafetería llena de ruido, dos amigos conversan sobre un partido de fútbol mientras, cerca de ellos, una pareja mantiene una discusión intensa sobre su relación. De repente, uno de los amigos escucha una frase pronunciada en voz baja por la pareja: “Esto no puede seguir -- leer más

Noticias del tema


    Más leído en la semana