El Tiempo de Monclova 🔍

Salud ENFERMEDADES Monclova Piedras Negras Carbonífera Saltillo Torreón Seguridad

Aspirina y omega-3 coincide con antibióticos en el tratamiento de la enfermedad de las encías

ENFERMEDADES
Agencias / El Tiempo
comparte facebook comparte X comparte WhatsApp comparte Telegram

Un trato aparentemente tranquilizador por parte de los médicos podría tener un efecto contraproducente: hacer que algunos pacientes crean que sus síntomas no necesitan atención médica cuando en realidad sí podrían requerir tratamiento.

Un estudio publicado el 10 de agosto en Nature Human Behavior encontró que cuando los médicos describen determinados síntomas como “normales”, los pacientes pueden interpretar que no existe ninguna razón para buscar tratamiento.

Esta reacción se observó en diferentes problemas de salud, desde los síntomas relacionados con la menopausia y las migrañas hasta el dolor dental, las alergias estacionales y los niveles elevados de glucosa en sangre.

On Amir, profesor de marketing en la Rady School of Management de la Universidad de California en San Diego y autor principal del estudio, explicó que los médicos suelen utilizar este tipo de expresiones con la intención de disminuir la preocupación de sus pacientes. Sin embargo, esa estrategia puede terminar teniendo el efecto contrario al esperado.

La investigación surgió inicialmente a partir de estudios sobre la menopausia. Los investigadores observaron que algunas mujeres sienten que sus molestias son minimizadas cuando los médicos les dicen que determinados síntomas forman parte “normal” del envejecimiento.

Para determinar si este fenómeno también se presentaba con otros problemas de salud, el equipo llevó a cabo 14 experimentos en los que participaron tanto personas de la población general como profesionales sanitarios.

Los participantes analizaron diferentes situaciones médicas realistas en las que un médico describía los síntomas de un paciente como “normales” o no utilizaba esa expresión. Posteriormente, los investigadores evaluaron la disposición de los participantes a seguir un tratamiento y compararon sus respuestas con las expectativas que tenían los profesionales de la salud.

Los resultados mostraron una diferencia importante entre ambas perspectivas. Los profesionales sanitarios pensaban que calificar los síntomas como “normales” aumentaría la probabilidad de que los pacientes aceptaran un tratamiento o, al menos, no modificaría su conducta. Sin embargo, los pacientes tendían a reaccionar en sentido contrario y mostraban menor intención de buscar o seguir tratamiento.

Según los investigadores, gran parte del problema está en el significado que cada grupo atribuye a la palabra “normal”.

Para un médico, decir que algo es normal puede significar simplemente que es frecuente, conocido y que no constituye un fenómeno inusual. Para un paciente, en cambio, puede interpretarse como que el síntoma es aceptable, que no representa un problema importante o que no vale la pena tratarlo.

El estudio identificó además dos estrategias sencillas para evitar esta confusión.

Una opción consiste en que los médicos recomienden explícitamente el tratamiento, incluso después de explicar que un síntoma es normal. Otra alternativa es aclarar qué significa exactamente “normal”, señalando que algo puede ser frecuente o esperable y, aun así, requerir atención médica.

Ambas estrategias lograron que los participantes fueran más propensos a adoptar una actitud activa frente al tratamiento.

Los investigadores también recomiendan que los propios pacientes participen en la comunicación y pregunten qué quiere decir exactamente el médico cuando utiliza la palabra “normal”. De esta manera, pueden evitar asumir que un síntoma no necesita tratamiento simplemente porque es frecuente o forma parte de una condición considerada habitual.

ENFERMEDADES: Cuándo la comida deja de ser segura: claves para evitar intoxicaciones en casa

La intoxicación alimentaria puede producirse por consumir alimentos o agua contaminados, pero también por errores aparentemente pequeños durante la conservación y preparación de la comida. Dejar una preparación demasiado tiempo a temperatura ambiente, recalentarla de manera -- leer más

Noticias del tema


    Más leído en la semana