Neuralink, la empresa de neurotecnología fundada por Elon Musk, planea transformar el tratamiento de la ceguera con su implante visual Blindsight, que podría comenzar pruebas en humanos a finales de 2025. Este desarrollo representa un avance significativo en la medicina y la tecnología, con la posibilidad de restaurar la vista incluso en personas con ceguera total desde el nacimiento.
Un avance revolucionario
Durante un evento organizado por el America PAC en Green Bay, Wisconsin, Musk confirmó que el objetivo de Blindsight es devolver la visión a personas completamente ciegas. En su fase inicial, el implante generará imágenes en baja resolución, pero con el tiempo, se espera que la tecnología evolucione hasta ofrecer una visión mejorada, incluso capaz de percibir espectros de luz más allá de la capacidad humana.
En septiembre de 2024, Musk ya había adelantado que este dispositivo podría permitir ver a personas que no solo han perdido ambos ojos, sino también el nervio óptico, abriendo nuevas oportunidades de accesibilidad para quienes tienen discapacidad visual.
¿Cómo funciona Blindsight?
El implante de Neuralink operará mediante la estimulación directa del cerebro con señales eléctricas, eliminando la necesidad de ojos funcionales. Utiliza un sistema de electrodos que interpreta señales digitales y las convierte en información visual comprensible para el usuario.
Aunque en un principio la calidad de las imágenes será limitada, el equipo de Neuralink confía en que la resolución mejorará con el tiempo hasta superar las capacidades biológicas de la visión humana.