Un estudio reciente señala que el uso de medicamentos avanzados para la pérdida de peso, como Ozempic y Zepbound, ha aumentado significativamente entre personas con diabetes tipo 1, lo que genera preocupaciones sobre la seguridad de estos tratamientos.
Los investigadores informaron en la revista Diabetes, Obesity and Metabolism que tanto adultos como niños con diabetes tipo 1 están tomando estos medicamentos con mayor frecuencia para controlar la obesidad.
Estos medicamentos, que contienen un péptido similar al glucagón-1 (GLP-1), fueron inicialmente aprobados para tratar la diabetes tipo 2 y, más tarde, recibieron autorización para usarse como tratamientos para la pérdida de peso. Sin embargo, su uso en personas con diabetes tipo 1 no está aprobado por la FDA de EE. UU., lo que plantea posibles riesgos para la salud.
Una de las principales preocupaciones es que el uso de medicamentos GLP-1 en personas con diabetes tipo 1 podría aumentar el riesgo de episodios graves de hipoglucemia. "Estos hallazgos subrayan la necesidad urgente de obtener mejores datos, incluidos ensayos clínicos, sobre la seguridad y efectividad de los agonistas del receptor de GLP-1 en personas con diabetes tipo 1, para poder establecer directrices claras sobre su uso", comentó el Dr. Jung-Im Shin, investigador principal del estudio.
Las personas con diabetes tipo 1 nacen sin la capacidad de producir suficiente insulina, mientras que en la diabetes tipo 2, la insulina se vuelve menos efectiva con el tiempo. Históricamente, las personas con diabetes tipo 1 eran delgadas debido a que la falta de insulina causaba la descomposición de grasa y músculo para obtener energía, resultando en pérdida de peso. Sin embargo, el tratamiento con insulina y el entorno social actual han llevado a un aumento en las tasas de obesidad en estos pacientes, lo que a su vez ha incrementado el uso de medicamentos GLP-1.
Estos medicamentos imitan la hormona GLP-1, que regula los niveles de insulina y azúcar en la sangre, reduce el apetito y ralentiza la digestión. El estudio siguió a más de 217,000 pacientes con diabetes tipo 1 en EE. UU. entre 2008 y 2023. Durante este periodo, la obesidad entre los jóvenes con diabetes tipo 1 aumentó del 18 al 26 por ciento, y en adultos de un 30 a un 38 por ciento. El uso de medicamentos GLP-1 se incrementó considerablemente, pasando de un 4 a un 33 por ciento entre adultos con obesidad grave y de un 3 a un 21 por ciento entre niños con obesidad grave.
El aumento en el uso de semaglutida (Ozempic) y tirzepatida (Zepbound) ha sido notable en los últimos años, lo que ha llevado a los investigadores a enfatizar la necesidad de realizar más estudios clínicos específicos sobre el riesgo de hipoglucemia grave en personas con diabetes tipo 1 que utilizan estos medicamentos.