Un estudio reciente sugiere que un reloj inteligente podría ser más que una simple herramienta para registrar pasos o mensajes de texto; podría ser una valiosa herramienta para ayudar a las personas con diabetes tipo 2 a mantenerse activas.
Según los investigadores, los participantes con un reloj inteligente eran más propensos a iniciar y mantener un régimen de ejercicio, ya que el dispositivo les brindaba retroalimentación y motivación, lo que les permitía mejorar el control de su azúcar en la sangre y su presión arterial.
"Este estudio podría cambiar la vida de millones de personas en todo el mundo", afirmó Ceu Mateus, profesor de economía de la salud en la Universidad de Lancaster. "Nuestro estudio demuestra que, independientemente de factores como lugar de residencia, edad, etnia, género o ingresos, existe un programa de ejercicio que se adapta a cada persona", agregó.
En el estudio, se reclutaron 135 personas recién diagnosticadas con diabetes tipo 2, a quienes se les asignó usar un reloj inteligente junto con una aplicación de salud en sus teléfonos. La aplicación guiaba a los participantes a través de un programa de ejercicios en casa, mientras el reloj realizaba un seguimiento de sus métricas. El programa aumentaba gradualmente su actividad física hasta alcanzar un objetivo de 150 minutos semanales de ejercicio de intensidad moderada a vigorosa. Además, los participantes contaron con el apoyo de un servicio de coaching en línea dirigido por especialistas en ejercicio.
Los resultados mostraron que los que recibieron un reloj inteligente tenían 10 veces más probabilidades de comenzar un programa de ejercicio que los que no lo recibieron, y tres veces más probabilidades de continuar con el programa después de un año. "El uso de la biometría de las tecnologías portátiles tiene un gran potencial para motivar a las personas con diabetes tipo 2 a seguir un programa de ejercicio personalizado en casa, lo que conlleva beneficios significativos para su salud", concluyó la investigadora principal, Katie Hesketh, profesora de prescripción de ejercicio en la Universidad de Birmingham.
Con estos resultados, los investigadores planean solicitar fondos para un ensayo clínico más grande para evaluar si los programas de ejercicio basados en relojes inteligentes pueden ayudar a las personas con diabetes tipo 2 a controlar mejor su afección.