Un estudio reciente sugiere que los supervivientes de cáncer pueden reducir su riesgo continuo de muerte al seguir las pautas de dieta y ejercicio recomendadas por la Sociedad Americana Contra El Cáncer (American Cancer Society, ACS).
Los hallazgos, publicados el 3 de abril en el Journal of the National Cancer Institute, muestran que aquellos sobrevivientes de cánceres vinculados a la obesidad que no fumaban tenían un riesgo general más bajo de muerte al adherirse a estas recomendaciones después del tratamiento. También disminuían su riesgo de muerte por enfermedades cardíacas o de un nuevo ataque de cáncer.
El investigador principal, Ying Wang, comentó que el diagnóstico de cáncer frecuentemente motiva a las personas a considerar cambios en su estilo de vida para llevar una vida más saludable. Añadió que muchos supervivientes desean saber qué modificaciones pueden hacer para mejorar sus expectativas de vida.
En 2022, la ACS actualizó sus directrices de nutrición y actividad física, destacando la importancia de mantener un peso saludable, hacer ejercicio regularmente, llevar una dieta equilibrada y limitar el consumo de alcohol.
Para evaluar la efectividad de estas pautas, los investigadores examinaron los hábitos de vida de más de 3,700 personas que participaron en un estudio sobre el riesgo de cáncer iniciado en 1992. El enfoque del estudio estuvo en los supervivientes de cánceres relacionados con la obesidad, dada la influencia significativa de los factores de estilo de vida en su desarrollo y pronóstico.
Los resultados mostraron que aquellos que siguieron más de cerca las nuevas recomendaciones de la ACS presentaron un riesgo 24% menor de muerte por cualquier causa, un 33% menor de muerte por enfermedades cardíacas y un 21% menos de riesgo de morir por cáncer. Además, las personas con un índice de masa corporal (IMC) óptimo tuvieron un 10% menos de riesgo de muerte general y un 27% menos de riesgo de muerte cardíaca. Aquellos que hicieron la cantidad recomendada de ejercicio mostraron un riesgo un 22% menor de muerte general y un 26% menor de muerte por enfermedades del corazón.
Las directrices de la ACS para los supervivientes de cáncer incluyen:
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Realizar entre 150 y 300 minutos de ejercicio moderado o entre 70 y 150 minutos de ejercicio vigoroso cada semana, o una combinación de ambos.
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Limitar el comportamiento sedentario.
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Comer muchas frutas, verduras y cereales integrales.
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Reducir o eliminar las carnes rojas y procesadas, las bebidas azucaradas, los alimentos altamente procesados y los granos refinados.
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Limitar o eliminar el consumo de alcohol.
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Mantener un peso saludable.