Canelo, el guardián silencioso de Sergio Hernández
La prioridad de Canelo es simple: no perder nunca de vista a su dueño. Cada domingo, en la parroquia Santiago Apóstol de Monclova, un adulto mayor y su perro se convierten en una escena que detiene miradas. No es la dificultad para caminar lo que más llama la atención:
