Cuando el cuerpo avisa en susurros que algo anda mal allá adentro
Bajé del auto como cada mañana, con esa molestia leve en la zona lumbar que no incapacita, pero tampoco pasa desapercibida. No es dolor aún, es una advertencia. Una señal temprana del cuerpo, como si tocara suavemente antes de decidir irrumpir. En ese momento pensé en el libro
