El Tiempo de Monclova 🔍

Salud mascotas Monclova Piedras Negras Carbonífera Saltillo Torreón Seguridad

¿Rapar a tu mascota en verano? La razón por la que no debes hacerlo

mascotas
Agencias / El Tiempo
comparte facebook comparte X comparte WhatsApp comparte Telegram

Especialistas de la UNAM explican por qué rasurar a los perros en temporadas de altas temperaturas destruye su barrera térmica natural y los expone a graves daños cutáneos.

Ante la llegada de las altas temperaturas del verano, con registros que alcanzan los 45°C en diversas regiones del país, los dueños de mascotas suelen recurrir a medidas para protegerlos de los golpes de calor. Sin embargo, la práctica común de cortarles el pelo bajo la premisa de mantenerlos frescos es un error grave. La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) aclaró que el pelaje de los caninos funciona como un regulador térmico indispensable y, al eliminarlo, se destruyen sus herramientas naturales para afrontar el clima extremo.

Las capas del pelaje y su funcionamiento anatómico

El manto de los perros no equivale a las prendas de ropa humanas; por el contrario, está estructurado científicamente para actuar como un aislante protector. La máxima casa de estudios detalla que el pelaje se divide en dos tipos de cobertura que trabajan en conjunto para salvaguardar la piel del animal contra el entorno:

Pelo primario o de cobertura: Es la capa externa visible que define el color y la textura del manto. Su función principal es proteger la salud cutánea de los perros contra golpes, raspones y la incidencia directa de los rayos ultravioleta. Raza como los labradores cuentan primordialmente con esta barrera.

Subpelo o pelo secundario: Se localiza debajo de la capa externa y actúa propiamente como el aislante térmico. Esta estructura defiende al ejemplar tanto del frío invernal como del calor sofocante y predomina en razas de doble capa como los pastores.

Durante las épocas de calor, el pelaje experimenta una modificación anatómica natural: se incrementa la muda del subpelo, permitiendo que el pelo restante se vuelva más corto y grueso para facilitar la circulación del aire y disipar el calor corporal de la piel.

Mecanismos de termorregulación y riesgos de la estética

Los perros no poseen el mismo sistema de sudoración que los seres humanos. Para regular su temperatura interna, los caninos dependen de herramientas biológicas específicas como el jadeo, el paso del aire por sus vías aéreas y las glándulas sudoríparas ubicadas exclusivamente en las almohadillas de sus patas. Al remover el pelo mediante cortes excesivos o rapados, la piel queda completamente expuesta al sol, lo que puede provocar quemaduras solares graves y aumentar la vulnerabilidad a los golpes de calor en lugar de prevenirlos.

Para brindar una protección eficiente a los perros sin alterar su fisonomía, los expertos de la UNAM señalan que la acción más adecuada es realizar un cepillado constante. Esta práctica remueve el pelo muerto acumulado y optimiza la ventilación natural de su cuerpo. Asimismo, se debe garantizar la disponibilidad de agua fresca de forma permanente y mantener a las mascotas en espacios sombreados y correctamente ventilados durante las horas de mayor radiación solar.

Noticias del tema


    Más leído en la semana