Un abrazo de Víctor cambió el destino de menor que intentaba lanzarse de un puente

Un impulso llevó a Víctor hasta un puente; después del rescate, la adrenalina y preocupación permanecieron con él.
Luis Fernando Victoria Vega salió de su vehículo para comprar agua y terminó haciendo algo que nunca imaginó: correr hacia un puente para impedir que un adolescente de 16 años acabara con su vida, la tarde de ayer en Monclova. Minutos después de convertirse en el hombre que evitó una tragedia, el trabajador todavía temblaba por la adrenalina.
El joven, identificado como Jonathan “N”, vecino de la colonia Pedregal de Monclova, permanecía sobre el puente del bulevar Harold R. Pape, en el cruce con la avenida Sidermex, sujetándose de las barreras de contención mientras atravesaba una fuerte crisis emocional.
Solo pensó en acercarse
Luis, de 27 años y originario de Cuernavaca, Morelos, se encontraba en Monclova trabajando para una constructora. Había salido a comprar agua para sus compañeros cuando vio una camioneta que hablaba con una patrulla y después observó al adolescente.Al darse cuenta de lo que ocurría, primero intentó hablarle, pero no obtuvo respuesta. Entonces pidió a las personas que estaban cerca que trataran de llamar su atención mientras él buscaba la manera de llegar hasta donde se encontraba.“Mi única acción fue tratar de hablarle”, recordó Luis, quien en ese momento todavía no sabía que terminaría poniendo en riesgo su propia integridad para salvarlo.
Corrió sin pensarlo demasiado
Luis dejó su vehículo y comenzó a correr. Subió por el lado sur del puente y avanzó en sentido contrario por la orilla, tratando de acercarse sin provocar una reacción en el adolescente. Tardó aproximadamente dos minutos en recorrer el trayecto. Para entonces, Jonathan ya se encontraba del otro lado de la barrera, sujetándose únicamente con los brazos.
Vega sintió que podía lanzarse en cualquier momento. Esperó el instante en que el joven no estuviera mirando hacia él y se acercó rápidamente. Sin forcejeos ni palabras que pudieran alterarlo, lo tomó entre sus brazos y lo jaló hacia un lugar seguro.

El abrazo que lo cambió todo
Después de conseguir ponerlo a salvo, Luis Vega permaneció abrazándolo hasta que llegaron los policías. El adolescente lloraba y apenas alcanzó a decir que tenía 16 años y que atravesaba problemas, aunque no quiso explicar qué estaba viviendo.Mientras lo sostenía, Luis intentó transmitirle que todavía había alternativas y que podía recibir ayuda. No sabía quién era aquel joven ni qué lo había llevado hasta ahí, pero en ese momento solo quería que siguiera con vida.
Cuando finalmente el adolescente estuvo a salvo, sintió tranquilidad, pero la tensión no desapareció inmediatamente. Reconoció que pasó gran parte de la tarde temblando debido a la adrenalina. Nunca antes había vivido una situación parecida y, aunque sabía que su decisión había sido arriesgada, aseguró que no dudó cuando sintió que el joven podía lanzarse. “Yo sí sentí que se aventaba y por eso actué rápido”, relató.
Horas después, continuaba preocupado por lo que pudiera ocurrir con el adolescente. Mientras veía las noticias, buscaba saber dónde se encontraba y cómo estaba. La tranquilidad llegó hasta que supo que Jonathan había sido entregado a sus padres.
Detrás del hombre que ese día corrió hacia el puente hay un padre de familia. Luis tiene un hijo de apenas dos años, una circunstancia que, posiblemente, hizo todavía más difícil ignorar lo que estaba sucediendo. Al recordar al adolescente, consideró que quizá necesitaba sentirse escuchado y acompañado. Por eso, si pudiera volver a hablar con él, le pediría que se cuidara y que no volviera a intentar hacerse daño.
“Hay que buscar otras salidas”
Su mensaje no se limita a Jonathan. También quiere que llegue a otros jóvenes que atraviesan momentos de depresión, soledad o problemas familiares. Víctor considera que cuando una persona enfrenta una situación difícil debe buscar apoyo en alguien de confianza, una persona mayor o alguien con experiencia que pueda escucharla y ayudarla. “Hay que buscar otras salidas, no la puerta falsa”, expresó. Después de aquel día, Víctor dice sentirse extraño. Monclova le ha gustado desde que llegó en febrero, pero ahora se lleva de esta ciudad una experiencia que nunca imaginó vivir.
Un hombre que salió por unas botellas de agua regresó con algo mucho más grande: la certeza de que, por unos segundos, un abrazo suyo pudo significar la diferencia entre la vida y la muerte.
rescate: Topos mexicanos se suman a labores tras terremotos de Colombia
La Brigada Internacional de Rescate Topos Azteca llegó a Cali, Colombia, para sumarse a las labores de búsqueda y rescate tras el terremoto de magnitud 7.4 registrado el lunes. Los Topos Azteca, grupo mexicano especializado en labores de rescate durante desastres, llegaron -- leer más
Noticias del tema