Tianguis El Salado impulsa la economía circular y el comercio local

El tianguis El Salado se consolida como un espacio emblemático de la economía popular y la cultura del reciclaje en los límites de Iztapalapa y Nezahualcóyotl.
Lo que inició como un pasatiempo para Sophia Nieves y su esposo hace 12 años, hoy representa una fuente clave de ingresos familiares sustentada en el comercio de objetos de segunda mano. La historia de esta comerciante, quien además es estudiante de Licenciatura en Ciencia Política, refleja el esfuerzo de miles de familias que acuden cada miércoles a trabajar desde las 6:00 horas.
Economía circular y la cultura de las tres R
El mercado ambulante destaca por fomentar de manera práctica la iniciativa de reducir, reciclar y reutilizar. La mayoría de las mercancías o "chácharas" comercializadas son rescatadas de camiones de recolección de desechos, dándole una segunda oportunidad a artículos en óptimas condiciones como ropa, calzado, tecnología y artículos del hogar.
Esta dinámica no solo disminuye el volumen de residuos urbanos, sino que alivia la economía de consumidores de diversos estratos sociales. La oferta de productos a precios accesibles permite a las familias adquirir bienes indispensables sin comprometer su presupuesto mensual.
Punto de encuentro multicultural y viral en redes
A lo largo de los años, El Salado ha trascendido las fronteras locales para convertirse en un fenómeno multicultural. Los comerciantes reciben semanalmente a visitantes de distintas edades e inclusive a compradores internacionales procedentes de países como Argentina y Venezuela.
La visibilidad del tianguis se ha incrementado significativamente gracias a la difusión de creadores de contenido a través de vlogs en redes sociales. Esta exposición ha transformado la percepción pública del lugar, posicionándolo como un referente de la herencia comercial que conecta con las tradiciones prehispánicas del trueque.
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