Sheinbaum hace equilibrios internacionales
Raúl Rodríguez CortésEl dato confirmado es que la presidenta Claudia Sheinbaum viajará a China en noviembre próximo para participar en la reunión de líderes del Foro de Cooperación Asia-Pacífico (APEC) programada para los días 18 y 19 de ese mes en la ciudad de Shenzhen.
La propia Presidenta explicó en la mañanera del miércoles pasado que México deberá estar presente para recibir la estafeta como organizador y sede de la Cumbre APEC 2028, luego de la de Vietnam en 2027.
Pero más allá de eso, está la importancia del peso económico y geopolítico de esa organización internacional que congrega a 21 economías de la cuenca del Pacífico que en conjunto representan sesenta por ciento del PIB mundial, entre otras, las de Estados Unidos, Rusia y China, países que protagonizan la tripolaridad que se ha instalado en el planeta entre tumbos, crisis y guerras (calientes y frías).
Pero el que la Cumbre de la APEC 2026 sea en China, que Sheinbaum asista y que decida después no participar -como se ha llegado a considerar en el Palacio Nacional- a la Cumbre del Grupo de los Veinte (G-20) que presidirá Donald Trump en Miami los próximos 14 y 15 de diciembre, sería una muy mala señal para Washington en momentos tan críticos de la relación bilateral.
Y no solamente porque en la APEC de Shenzhen, la Presidenta mexicana se entrevistará con Xi Jiping, el presidente del gigante asiático y acaso sostendrá otros encuentros bilaterales con jefes de Estado de ese foro económico, como el ruso Vladimir Putin, si es que confirma su asistencia, o algún otro integrante de los llamados BRICS como Narendra Modi de la India. También porque en esos días estaría por acordarse -como todo lo indica, incluidos los dichos de Trump- un “satisfactorio” tratado comercial, es decir, la continuidad del T-MEC, aunque sin Canadá.Por estas razones se estima que es prácticamente un hecho que Sheinbaum también irá al G-20 de Miami, aunque la decisión aún no está oficialmente confirmada.
Pero ya en la dinámica del muy debatido aserto de que “la mejor política exterior es la interior”, acuñada por AMLO, aplicada en su gobierno y ahora más o menos imitada en el de Sheinbaum, y ya también en nuestro proceso electoral al que no se quisiera robar reflectores con tal cantidad de eventos internacionales, toda apunta a que la mandataria mexicana no asistirá a la trigésima Cumbre Iberoamericana los días 4 y 5 de noviembre próximo en Madrid, España, no obstante que México fue uno de los principales promotores de ese grupo de países de habla hispana y sede en 1991 de su primer encuentro en la ciudad de Guadalajara.
Tampoco hay hasta ahora una confirmación, pero ese es el escenario más probable, en congruencia con lo que ha sido la participación en eventos internacionales en los gobiernos de la 4T. AMLO realizó un total de siete viajes internacionales para visitar doce países, incluidas dos visitas oficiales a Estados Unidos: una a Trump y otra a Biden. Sheinbaum lleva seis viajes internacionales para visitar siete países, incluyendo dos encuentros personales e informales con Trump: el 5 de diciembre de 2025 en el sorteo del Mundial 2026 en Washington DC; y el 19 de julio de 2026 en la final del campeonato futbolístico en Nueva York. Pero, eso sí, ha asistido a más cumbres internacionales que su antecesor: la del G-20 de 2024 en Río de Janeiro, Brasil; la de la CELAC del 8 al 9 de abril de 2025 en Tegucigalpa, Honduras; la del G-7 del 16 al 17 de junio de 2025 en Kananaskis, Alberta, Canadá; y Cumbre de la Defensa de la Democracia del 17 al 19 de abril de 2026 en Barcelona, España.
Por lo pronto y por lo visto: Cumbre Iberoamericana no, pero APEC sí y G-20 casi seguro.
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