Posible restricción al diésel de EU pone presión sobre México

México depende de las importaciones estadounidenses para cubrir más de 40% de su demanda de diésel, según datos recientes sobre el mercado energético.
México enfrenta un posible riesgo de suministro de diésel ante la propuesta de restringir las exportaciones de Estados Unidos, país que representa su principal fuente externa de este combustible.
México es el principal mercado
La Agencia de Información Energética de Estados Unidos (EIA) señala que México fue el principal destino de las exportaciones estadounidenses de diésel en 2025, con un promedio de aproximadamente 220 mil barriles diarios, equivalentes al 17% del total exportado.
El volumen fue 18% menor al registrado en 2024, pero México se mantuvo como el mayor mercado individual para el diésel estadounidense.
Datos más recientes citados por medios internacionales señalan que las compras mexicanas continuaron en niveles elevados durante 2026 y que las importaciones estadounidenses cubren más de 40% de la demanda mexicana de diésel.
El combustible es utilizado en actividades como transporte de mercancías, autobuses, trenes, maquinaria industrial y agrícola, además de otros sectores que requieren motores a diésel.
Trump respalda restringir exportaciones
El presidente estadounidense Donald Trump respaldó el martes la propuesta de suspender las exportaciones de diésel para intentar contener los precios internos.
Trump afirmó que había planteado la medida a su equipo, mientras el secretario del Tesoro, Scott Bessent, señaló que la administración analiza si una restricción total o parcial sería viable.
La propuesta ocurre mientras los precios del diésel en Estados Unidos alcanzan niveles récord, en un contexto de menor disponibilidad internacional provocado por los conflictos en Medio Oriente y Ucrania.
Sin embargo, la posibilidad de un veto todavía no representa una prohibición vigente.
Este miércoles, el secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, afirmó que una prohibición total de las exportaciones de diésel no funcionaría y podría elevar los precios de otros combustibles.
Según Wright, impedir las exportaciones podría saturar la capacidad de almacenamiento y obligar a las refinerías estadounidenses a reducir su producción, lo que también presionaría los precios de gasolina y combustible para aviación.
México tendría que buscar alternativas
Una restricción prolongada obligaría a México a buscar otras fuentes de suministro, potencialmente a mayores distancias y costos logísticos.
El país ya ha recurrido a proveedores distintos de Estados Unidos en situaciones extraordinarias. Entre los antecedentes se encuentra la afectación provocada por el huracán Katrina en 2005, cuando México recurrió a otros mercados para complementar su abastecimiento.
Otra alternativa sería incrementar los inventarios disponibles. De acuerdo con el análisis citado, México mantiene existencias equivalentes aproximadamente a tres a cinco días, mientras que Reino Unido cuenta con almacenamiento para alrededor de 22 días.
También se ha planteado aumentar la producción nacional mediante una mayor disponibilidad de crudos ligeros para las refinerías mexicanas.
El papel de Dos Bocas
La presidenta Claudia Sheinbaum afirmó el 21 de septiembre que la refinería Olmeca, conocida como Dos Bocas, ha contribuido a reducir el riesgo de problemas de suministro de diésel.
Sheinbaum sostuvo que sin esta refinería México enfrentaría mayores dificultades de abasto. Sin embargo, los datos disponibles de Sener y Pemex muestran que el país continúa realizando importaciones de diésel.
El especialista Fluvio Ruiz señaló que la producción de Dos Bocas ayuda a reducir parcialmente el riesgo, aunque consideró necesario elevar su rendimiento para alcanzar los niveles contemplados en su diseño.
México también mantiene medidas para contener los precios internos, entre ellas estímulos fiscales al diésel y un acuerdo voluntario con empresas para limitar el precio en estaciones de servicio.
La dependencia sigue siendo un factor
La situación pone nuevamente el foco en la dependencia mexicana de combustibles importados y en la capacidad nacional de refinación y almacenamiento.
Mientras Estados Unidos analiza distintas opciones para enfrentar el incremento de los precios del diésel, México deberá considerar escenarios para mantener el suministro en caso de que Washington determine restricciones a sus exportaciones.
Por ahora, no existe una prohibición total vigente, y dentro del propio gobierno estadounidense existen posiciones distintas sobre la efectividad de aplicar esa medida.
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