Olvidan a los hombres ilustres de Coahuila en el Día de Muertos
De 24 tumbas de esta área ubicada en el Panteón de Santiago, apenas siete tenían flores.

Saltillo, Coahuila, 2 de noviembre de 2026.- Ni las flores ni los homenajes llegaron para la mayoría de los hombres ilustres de Coahuila que descansan en el Panteón de Santiago, donde este Día de Muertos apenas siete de las 24 tumbas de esta área tenían algún arreglo floral, una imagen que contrastó con la tradición de recordar a quienes ya fallecieron.
El recorrido por este espacio permitió observar que varias sepulturas permanecieron sin flores, entre ellas las de Francisco García Cárdenas, Lucio Blanco, José García Rodríguez, Carlos Pereira, Leopoldo Villarreal Cárdenas, Carlos Espinosa Romero, José Rodríguez González, Andrés S. Viesca, Federico Berreto Ramón e Idelfonso Villarreal Vélez.
La lista de tumbas sin arreglos florales también incluyó las de Victoriano Cepeda Camacho, Juan Antonio de la Fuente, Adolfo Huerta Vargas, Salvador F. Treviño, Rubén Herrera, Antonio Narro y el profesor A. M. Avilés, entre otros personajes cuyos nombres forman parte de este espacio dedicado a figuras de la historia coahuilense.

Flores para unos cuantos
Entre las excepciones destacó la tumba de Óscar Flores Tapia, que recibió un arreglo floral por parte de sus familiares durante la mañana de este 2 de noviembre, mientras que la sepultura de Manuel Acuña apenas tenía dos discretos ramos, tan humildes como fue su vida y cuyo origen no fue posible establecer.
También había flores en la tumba donde descansan los restos mortales del general de brigada Jesús Carranza, el capitán primero Ignacio Peraldi y el teniente Abelardo Carranza, quienes fueron sepultados juntos y contaban con un arreglo floral como parte de las visitas realizadas por la celebración del Día de Muertos.
En otros casos, los homenajes fueron menos discretos en cuanto a su duración que a su naturaleza, pues Rubén Moreira Cobos y Severino Calderón González tenían flores artificiales en sus sepulturas.
Entre flores marchitas y recuerdos
Una de las imágenes más llamativas fue la de la tumba de Nazario Ortiz Garza, donde alguien colocó un arreglo floral de grandes dimensiones, aunque su aspecto marchito hacía evidente que no era reciente y que ya había perdido su apariencia original.
En contraste, la sepultura de Vicente Dávila Aguirre tenía flores naturales, otra de las pocas muestras de homenaje que se observaron en esta área del cementerio.
Así, mientras miles de familias acuden cada Día de Muertos a colocar flores en las tumbas de sus seres queridos, el espacio dedicado a los personajes ilustres de Coahuila dejó una estampa distinta: la mayoría de sus sepulturas no recibió siquiera un ramo de flores.
Los nombres de quienes formaron parte de la historia del estado permanecen inscritos en el Panteón de Santiago, aunque este 2 de noviembre la visita floral para muchos de ellos pasó prácticamente inadvertida.
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