Nuevas reglas elevan exigencias al sector inmobiliario

La profesionalización inmobiliaria avanza ante nuevas exigencias legales, éticas y técnicas para quienes comercializan propiedades.
Vender una propiedad dejó de ser una actividad que pueda realizarse de manera improvisada y ahora exige conocimientos jurídicos, fiscales y técnicos, afirmó Carlos Alberto Rivas Hernández, vicepresidente de Capacitación Nacional de la Asociación Mexicana de Profesionales Inmobiliarios (AMPI).
Durante la impartición del curso de alineamiento para el estándar de competencia EC0110.02, Comercialización de Bienes Inmuebles, dio a conocer que esta capacitación constituye la base sobre cómo deben actuar los intermediarios inmobiliarios.
Capacitación, ahora obligatoria
Rivas Hernández relató que los cambios legales relacionados con la Ley de Lavado de Dinero hicieron que la capacitación dejara de ser únicamente una opción para los agentes inmobiliarios. “Ahora no es de que quieran, es de que lo tienen que hacer”, expresó al referirse a las nuevas disposiciones que deben cumplir quienes participan en esta actividad.
El estándar EC0110.02 es validado por la Secretaría de Educación Pública como conocimiento técnico para desempeñar la actividad inmobiliaria, mientras que actualmente existen también licenciaturas y maestrías relacionadas con el sector.
Coahuila prepara licencia inmobiliaria
En el caso de Coahuila, que se encuentra en proceso la implementación de una licencia inmobiliaria, para la cual el estándar de competencia será un requisito indispensable, esta exigencia forma parte de un proceso que se desarrolla a nivel nacional, mientras que en Coahuila ya se está trabajando en la implementación de la licencia. Además, las personas y empresas deberán contar con personal encargado de áreas relacionadas con vulnerabilidad e información, lo que refleja la complejidad que implica actualmente la actividad.

No cualquiera debe vender propiedades
El vicepresidente de Capacitación Nacional de AMPI cuestionó la percepción de que el negocio inmobiliario es una actividad sencilla y sostuvo que, aunque pudiera ser para todos, no todas las personas son aptas para ejercerlo.La razón está relacionada con la ética, los principios y los valores que deben acompañar la intermediación, debido a que una operación inmobiliaria no representa únicamente la venta de un inmueble. “Es un patrimonio y es un hogar para muchas familias”, enfatizó.
Una actividad que mueve empleos
El sector inmobiliario también genera movimiento económico a través de las diferentes actividades que intervienen en la construcción de una vivienda. Aunque Rivas Hernández dijo no contar con cifras exactas sobre su participación en el Producto Interno Bruto, destacó que en la construcción de una sola vivienda intervienen más de cinco familias. Entre ellas mencionó a carpinteros, albañiles, electricistas, arquitectos y plomeros, por lo que resaltó la liquidez que puede generar la actividad inmobiliaria en el país.
El directivo aclaró que pertenecer a AMPI no significa que otros inmobiliarios carezcan de capacidad, conocimiento o confianza, sino que la asociación busca que su gremio cumpla con requisitos mínimos. Estos lineamientos están basados en un código de ética con el que trabajan a nivel nacional, con el objetivo de establecer una base profesional para quienes forman parte de la asociación.

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