Muere sin testamento: qué pasa con la casa, bienes y deudas

Cuando una persona muere sin testamento, sus bienes deben repartirse mediante un procedimiento sucesorio establecido por la ley.
Cuando una persona fallece sin dejar testamento, sus propiedades, cuentas y otros bienes no pasan automáticamente al familiar que permanezca en la vivienda. La ley establece quiénes pueden heredar y los familiares deben iniciar un procedimiento de sucesión intestamentaria para reconocer sus derechos y posteriormente repartir los bienes.
¿Quién hereda si no existe testamento?
Cuando no existe testamento se abre una sucesión legítima o intestamentaria. En términos generales, pueden tener derecho a heredar los hijos y demás descendientes, el cónyuge y, bajo las condiciones previstas por la ley, la concubina o el concubinario.
También pueden entrar en la sucesión los padres y otros ascendientes, así como hermanos y demás familiares dentro del grado establecido por la legislación aplicable.
Una regla importante es que los familiares más próximos suelen excluir a los más lejanos, salvo las excepciones previstas por la ley.
Por ejemplo, si una persona muere y únicamente deja tres hijos, en principio los tres tendrían derecho a participar en la herencia en partes iguales. Si existe una casa, esto no significa que cada uno pueda apropiarse de una habitación: primero deben reconocerse sus derechos y después realizarse la partición y adjudicación.
¿Qué pasa si también vive el esposo o la esposa?
La presencia de un cónyuge puede modificar la distribución de la herencia.
Cuando existen descendientes y cónyuge sobreviviente, las reglas pueden otorgar al cónyuge una participación equivalente a la de un hijo, de acuerdo con las condiciones de la legislación aplicable.
También debe revisarse cómo estaba casada la persona fallecida, ya que no es lo mismo un inmueble que pertenecía exclusivamente al fallecido que un bien que formaba parte de una sociedad conyugal.
Por ello, para determinar quién tiene derecho sobre una propiedad es necesario conocer la situación familiar y patrimonial completa.
¿La casa pasa automáticamente a nombre de los hijos?
No.
La muerte del propietario abre la sucesión, pero un hijo no puede convertirse automáticamente en propietario exclusivo del inmueble simplemente por presentar su acta de nacimiento y el acta de defunción.
Primero debe determinarse quiénes son los herederos, cuáles son los bienes que forman parte de la sucesión y qué obligaciones deben cubrirse.
Después se realiza la partición y adjudicación, y finalmente pueden cumplirse las formalidades necesarias para que los bienes queden registrados a nombre de quienes correspondan.
¿Un familiar puede quedarse con la casa porque cuidó al fallecido?
No necesariamente.
Haber cuidado a la persona fallecida, haber vivido con ella o haber pagado determinados gastos no convierte automáticamente a alguien en heredero único.
Si existen varios familiares con derechos sucesorios, la propiedad debe distribuirse conforme a las reglas aplicables.
Por eso, un hijo que vivió durante años en la casa familiar no puede asumir por ese solo hecho que el inmueble le pertenece.
¿Se puede vender la casa antes de terminar la sucesión?
Esta es una de las situaciones que puede generar mayores problemas.
Un familiar no debe vender por su cuenta una propiedad que pertenecía al fallecido simplemente porque considera que le corresponde.
Antes de realizar una operación debe determinarse quiénes son los herederos, quién representa a la sucesión y cuál es la situación jurídica del inmueble.
Una operación realizada sin las facultades necesarias puede provocar conflictos entre los propios herederos y complicaciones para formalizar posteriormente la propiedad.
¿Qué pasa con la casa mientras se resuelve la herencia?
Mientras la sucesión permanece pendiente, el inmueble forma parte de la masa hereditaria.
Esto significa que el familiar que vive en la casa no se convierte automáticamente en propietario exclusivo.
También pueden surgir conflictos si alguno de los interesados intenta rentar el inmueble, cobrar las rentas, venderlo, modificarlo o impedir que los demás herederos tengan acceso.
La sucesión debe continuar hasta determinar quiénes tienen derecho y cómo se repartirán los bienes.
¿Las deudas también se heredan?
La herencia no está integrada únicamente por propiedades y dinero. También puede incluir derechos y obligaciones que no desaparecen con la muerte.
Sin embargo, esto no significa que los herederos tengan que pagar ilimitadamente las deudas personales del fallecido con dinero de su propio patrimonio.
En términos generales, las cargas de la herencia se atienden hasta donde alcance el valor de los bienes heredados, conforme a la legislación aplicable.
Por eso, antes de repartir una propiedad también es importante identificar créditos, adeudos y otras obligaciones que haya dejado la persona fallecida.
¿Qué deben hacer los familiares?
Lo primero es reunir el acta de defunción, documentos que acrediten el parentesco, escrituras de propiedades, información de cuentas bancarias, documentos de vehículos y cualquier otro comprobante relacionado con los bienes.
También es importante verificar que realmente no exista un testamento registrado.
Una vez reunida la documentación, los familiares deben iniciar la sucesión intestamentaria ante la autoridad o mediante la vía notarial cuando la legislación y las circunstancias del caso lo permitan.
Si todos los interesados están de acuerdo y se cumplen los requisitos legales, algunos procedimientos pueden realizarse ante notario. Si existe una disputa sobre los herederos, los bienes o la forma de repartirlos, puede ser necesaria la intervención de un juez.
¿Qué pasa si los familiares no se ponen de acuerdo?
Los desacuerdos pueden complicar y prolongar la sucesión.
Las disputas pueden surgir porque una persona reclama ser heredera, alguien cuestiona el parentesco, existen diferencias sobre el valor de una propiedad o alguno de los familiares pretende disponer de un inmueble por su cuenta.
En estos casos, ningún familiar debería tomar posesión definitiva o vender los bienes unilateralmente.
La autoridad competente deberá determinar los derechos de cada persona y establecer cómo continuará el procedimiento sucesorio.
¿Cuánto puede tardar una sucesión intestamentaria?
No existe un tiempo único para todos los casos.
La duración depende de factores como el número de herederos, la existencia de conflictos, la cantidad de propiedades, la situación registral de los inmuebles, las deudas y la vía mediante la cual se tramite.
Una sucesión en la que todos los familiares están identificados y de acuerdo puede avanzar de manera distinta a otra en la que existen disputas por una casa o varios bienes.
Una propiedad no se la queda automáticamente quien vive en ella
El punto más importante es que vivir en la casa del fallecido no convierte automáticamente a una persona en propietaria.
Tampoco basta con ser hijo, hermano o cónyuge para disponer libremente de todos los bienes.
Cuando no existe testamento, la ley determina quiénes pueden heredar y el procedimiento sucesorio establece cómo se reconocen esos derechos y cómo se adjudican finalmente las propiedades.
Además, las reglas pueden variar dependiendo de la entidad federativa donde se tramite la sucesión. Por ello, ante una herencia con propiedades, deudas o posibles conflictos entre familiares, es recomendable acudir con un notario o especialista en derecho sucesorio antes de vender, rentar o repartir los bienes.
Noticias del tema