Malos hábitos disparan las caries en jóvenes

Especialista alerta sobre el aumento de problemas dentales por malos hábitos alimenticios y falta de prevención temprana.
Las caries y las enfermedades de las encías continúan siendo los padecimientos bucales más frecuentes entre la población, aunque en los últimos años ha llamado la atención el incremento de casos graves en adolescentes e incluso en niños, quienes llegan a requerir tratamientos que antes eran exclusivos de adultos mayores.
De acuerdo con la dentista Iris Núñez de Ávila, cada vez más personas acuden a consulta de manera preventiva, una práctica que ayuda a detectar problemas antes de que aparezca el dolor o se presenten complicaciones que puedan derivar en la pérdida de piezas dentales.
La prevención comienza a ganar terreno
La médico dijo que, aunque durante mucho tiempo los pacientes esperaban hasta sentir dolor para visitar al odontólogo, actualmente ha aumentado el número de personas que solicitan una revisión aun cuando no presentan molestias. Esta cultura de la prevención permite identificar caries, acumulación de sarro y enfermedades en las encías en etapas tempranas, cuando los tratamientos son más sencillos y menos costosos.
Caries, el diagnóstico más frecuente
Entre los problemas detectados con mayor frecuencia destacan las caries y la enfermedad periodontal, un padecimiento que afecta las encías y suele manifestarse con sangrado durante el cepillado, inflamación y acumulación de sarro alrededor de los dientes. Ambos problemas, señaló, pueden avanzar hasta comprometer seriamente la salud bucal si no reciben atención oportuna.
Niños y adolescentes presentan daños severos
Uno de los aspectos que más preocupa a la odontóloga es el incremento de caries profundas en pacientes de apenas 12 o 13 años. En algunos casos, el daño ha sido tan avanzado que ha sido necesario realizar tratamientos de endodoncia o incluso considerar la extracción de piezas dentales, procedimientos que anteriormente eran más comunes en personas mayores de 40 años.
Alimentación y hábitos, los principales factores
La especialista atribuyó este panorama al consumo frecuente de dulces, chocolates, gomitas, refrescos y jugos azucarados, además de una higiene bucal deficiente, pues cuando los restos de alimentos permanecen sobre los dientes, especialmente durante la noche, favorecen la formación de caries. Por ello, enfatizó la importancia de que los padres supervisen el cepillado de sus hijos, principalmente antes de dormir.
La doctora recomendó acudir al odontólogo al menos cada seis meses para realizar limpiezas dentales y revisiones preventivas. Recordó que el sangrado de las encías durante el cepillado no debe considerarse normal y puede ser una señal de enfermedad periodontal. Detectar estos problemas a tiempo, concluyó, permite evitar infecciones mayores, tratamientos complejos y, sobre todo, la pérdida de dientes.

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