Llama Iglesia a perdonar y sanar las heridas del corazón

El padre llamó a mantener un corazón permeable al amor de Dios.
El perdón fue el mensaje central de la misa dominical celebrada en la iglesia Santiago Apóstol de Monclova, donde el sacerdote Néstor Martínez invitó a los feligreses a reflexionar sobre la importancia de dejar atrás el rencor y permitir que el amor y la misericordia de Dios ayuden a sanar las heridas provocadas por las ofensas. Durante la celebración, explicó que perdonar es indispensable para la vida y para mantener relaciones sanas con quienes forman parte de la comunidad.
Una enseñanza sobre el perdón
Durante su reflexión, el sacerdote retomó el pasaje en el que Pedro pregunta a Jesús cuántas veces debe perdonar a quien lo ofende. Recordó que en aquella época existía la enseñanza de que una persona debía conceder el perdón hasta 3 veces, mientras Pedro planteó si debía hacerlo hasta 7 veces. Jesús respondió que debía perdonar hasta 70 veces 7, utilizando una cifra conocida en las escrituras para mostrar que el perdón no debe limitarse a un número determinado.
De la venganza al perdón
La expresión 70 veces 7 también aparece en el Génesis, relacionada con Lamec, descendiente de Caín, quien utilizó esa cifra para hablar de venganza. El sacerdote señaló que Jesús retoma el mismo número para darle un sentido distinto y llamar a las personas a romper con las conductas de una generación que genera daño y reconocerse como hijos de Dios, llamados a actuar desde el amor y la misericordia.
Corazones que necesitan sanar
El sacerdote comparó las heridas emocionales con un techo que recibe capas de impermeabilizante para protegerse de la lluvia. Explicó que las personas pueden hacer algo parecido con el corazón después de sufrir una ofensa, colocándose capas para evitar volver a ser lastimadas, aunque esto también puede impedir que el amor y la misericordia lleguen a lo más profundo. Ante ello, llamó a mantener un corazón permeable al amor de Dios, para permitir que esas heridas sean sanadas y restauradas.
Perdonar para cerrar las heridas
Señaló que esperar a que otras personas pidan perdón puede mantener abiertas las heridas durante mucho tiempo, por lo que invitó a los feligreses a tomar la decisión de permitir que Dios restaure su corazón. Explicó que, de la misma manera que un padre puede ejercer su amor hacia sus hijos pese a las ofensas recibidas, Dios ofrece una misericordia capaz de transformar las heridas. El sacerdote llamó a reconocer el lugar que corresponde como hijos de Dios y a vivir desde el amor, dejando atrás la venganza y el deseo de hacer daño.
Noticias del tema