El Tiempo de Monclova 🔍

Ciencia y Tecnología Astronomía Monclova Piedras Negras Carbonífera Saltillo Torreón Seguridad

La Vía Láctea guarda un secreto de hace 11,800 millones de años

Astronomía
Agencias / El Tiempo
comparte facebook comparte X comparte WhatsApp comparte Telegram

Científicos hallaron evidencias de que la Vía Láctea absorbió una galaxia enana hace 11,800 millones de años, en una etapa temprana del universo.

La Vía Láctea absorbió una galaxia enana hace aproximadamente 11,800 millones de años, cuando el universo tenía menos del 15 por ciento de su edad actual, según una investigación que identifica la fusión galáctica más antigua conocida de nuestra galaxia.

Una fusión ocurrida en el universo temprano

El estudio señala que la galaxia absorbida, denominada Low-energy-Kraken-Heracles (LKH), tenía en el momento de la fusión estrellas con una masa equivalente a aproximadamente 500 millones de veces la del Sol.

Esa cantidad representaba cerca de una cuarta parte de la masa que tenía la Vía Láctea en aquella etapa de su evolución.

El hallazgo aporta nuevas evidencias sobre la manera en que nuestra galaxia alcanzó sus dimensiones actuales, al mostrar que su crecimiento temprano no dependió únicamente de la formación de nuevas estrellas.

Telescopios Hubble y Gaia ayudaron a reconstruir el pasado

Los investigadores estudiaron cúmulos estelares concentrados en los 20,000 años luz más internos de la Vía Láctea.

Para analizar su edad, composición química y trayectorias utilizaron observaciones de los telescopios espaciales Hubble y Gaia.

Un año luz equivale aproximadamente a 9.5 billones de kilómetros, por lo que el análisis permitió estudiar regiones situadas a enormes distancias dentro de nuestra propia galaxia.

Los resultados indican que algunas de las estrellas estudiadas se incorporaron a la Vía Láctea después de la fusión con LKH, ocurrida aproximadamente 2,000 millones de años después del Big Bang.

La galaxia enana aportó estrellas, gas y materia oscura

De acuerdo con el astrofísico Davide Massari, autor principal de la investigación, el descubrimiento permite identificar de manera inequívoca el primer gran evento de fusión conocido en la historia temprana de la Vía Láctea.

La galaxia enana habría aportado estrellas, gas interestelar y materia oscura al sistema galáctico.

El gas pudo desempeñar un papel especialmente importante, ya que el choque entre el material de LKH y el de la Vía Láctea probablemente desencadenó nuevos episodios de formación estelar.

A diferencia del gas, las estrellas no habrían chocado directamente entre sí debido a las enormes distancias que existen entre ellas.

Las estrellas antiguas permanecen ocultas

Los científicos consideran que todavía podrían existir numerosas estrellas originadas en LKH dentro de las regiones internas de la Vía Láctea.

Sin embargo, identificarlas individualmente resulta complicado debido a la gran cantidad de polvo interestelar presente en esas zonas.

El análisis de los cúmulos estelares permite, por ello, reconstruir parte de la historia de la galaxia y determinar qué estrellas pudieron proceder de sistemas que fueron absorbidos en el pasado.

La Vía Láctea tuvo otras grandes fusiones

La investigación también se suma al conocimiento existente sobre otras fusiones importantes protagonizadas por nuestra galaxia.

La Vía Láctea absorbió posteriormente a la galaxia enana Gaia-Sausage-Enceladus, aproximadamente 1,800 millones de años después de la fusión con LKH.

Además, durante los últimos 6,000 millones de años aproximadamente, nuestra galaxia ha interactuado y se ha fusionado con la galaxia enana de Sagitario.

Estos procesos contribuyeron a modificar la estructura y evolución de la Vía Láctea a lo largo de miles de millones de años.

Una pista sobre nuestro origen cósmico

Los investigadores consideran que reconstruir estas fusiones permite comprender mejor cómo evolucionó la galaxia que actualmente alberga cientos de miles de millones de estrellas, incluido nuestro Sol.

El estudio, publicado en Nature Astronomy, ofrece una nueva pieza para reconstruir la historia de la Vía Láctea y comprender los procesos que antecedieron a la formación del sistema solar y, posteriormente, de la Tierra.

Astronomía: México podrá observar el último eclipse lunar del año

México podrá observar el último eclipse lunar del año entre el 27 y 28 de agosto, cuando la Luna adquirirá un característico tono rojizo. La noche del 27 de agosto y madrugada del 28 será visible en México el último eclipse lunar del año, un fenómeno conocido popularmente -- leer más

Noticias del tema


    Más leído en la semana