La Entrevista con Sandra Luz Vega Sifuentes, directora de estancia infantil Pedacitos de Amor

Pedacitos de Amor, un refugio para madres y niños
Durante casi dos décadas, la estancia infantil Pedacitos de Amor, ubicada en el ejido 8 de Enero, ha sido mucho más que un espacio para el cuidado de niñas y niños. Se ha convertido en un refugio para madres trabajadoras, una oportunidad para menores con discapacidad y un proyecto que ha sobrevivido gracias a la perseverancia de quienes se niegan a dejar de servir. Al frente se encuentra Sandra Luz Vega Sifuentes, directora del centro, quien relata cómo nació este sueño, los desafíos que ha enfrentado y la motivación que la impulsa a seguir adelante.
¿Qué es Pedacitos de Amor?
"Se trata de una estancia infantil Pedacitos de Amor, ubicada en el ejido 8 de Enero. Trabajamos de siete de la mañana a siete de la tarde y atendemos tanto a hijos de padres trabajadores como a niños con discapacidad o cualquier otra condición. Nuestro servicio tiene una cuota de recuperación accesible porque buscamos que ninguna familia se quede sin apoyo por motivos económicos. Recibimos respaldo de Cáritas y formamos parte de una asociación llamada CONBEPI. Gracias a ello y al esfuerzo constante por conseguir recursos hemos podido mantener abierta la estancia y ofrecer mejores condiciones para los pequeños y sus padres de familia que requieren el servicio”.
¿Cuántos niños atienden actualmente?
"Regularmente atendemos alrededor de 35 niños. Algunos permanecen durante varios años y otros ingresan conforme las familias necesitan el servicio. Lo importante es que siempre buscamos brindarles un ambiente seguro y con atención de calidad".
¿Todos los menores presentan alguna discapacidad?
"No. Tenemos niños con autismo y diferentes condiciones, pero también pequeños cuyos padres trabajan todo el día y requieren un lugar donde estén bien atendidos. Somos una estancia incluyente; recibimos a cualquier niño que necesite nuestro apoyo y procuramos responder a las necesidades particulares de cada uno”.
¿Cuánto tiempo lleva funcionando la estancia?
"En octubre vamos a cumplir 19 años. Ha sido un camino largo, lleno de aprendizajes y también de muchos retos, pero seguimos aquí gracias al compromiso de todo el equipo y al respaldo de quienes creen en nuestro trabajo”.
¿Cómo nació la idea de crear una estancia incluyente?
"Todo comenzó con el programa de Estancias Infantiles de Sedesol Federal. Ahí inició este proyecto y permanecimos cerca de 12 años formando parte de ese esquema. Cuando dejaron de existir los recursos federales tuvimos que buscar otra alternativa para no cerrar nuestras puertas. Fue entonces cuando decidimos constituirnos como asociación civil. Desde ese momento nos convertimos en una institución particular y desde ahí hemos trabajado para sostener este proyecto, buscando apoyos y tocando puertas para seguir ofreciendo el servicio”.
¿Qué la motivó a dedicar su vida a este trabajo?
"Siempre he creído que las madres necesitan un lugar seguro donde dejar a sus hijos mientras trabajan. Hoy en día muchas mujeres sostienen económicamente a sus familias y necesitan esa tranquilidad para salir adelante. Saber que podemos ayudarlas es una de las razones por las que seguimos luchando todos los días. Cada niño representa una historia distinta y cada familia enfrenta circunstancias diferentes. Poder acompañarlos y ver cómo los pequeños avanzan en su desarrollo es una satisfacción que no tiene comparación”.
¿Cuántos niños con discapacidad han apoyado?
"Hemos atendido a tres niños con parálisis. El pequeño que actualmente está con nosotros es el tercero. Sin embargo, no contábamos con una silla especializada que le permitiera permanecer cómodo y seguro durante toda su estancia, por lo que era una necesidad muy importante para nosotros. Dentro de nuestro presupuesto habíamos adquirido periqueras y algunas sillas especiales, pero ninguna como la que ahora recibimos. Este apoyo representa una gran diferencia en la atención diaria del menor”.
¿Qué reciben los niños mientras permanecen en la estancia?
"Además del cuidado, los pequeños reciben dos comidas calientes y dos meriendas todos los días. Procuramos que tengan una alimentación adecuada y un ambiente donde puedan desarrollarse, convivir y aprender mientras sus padres cumplen con su jornada laboral”.
¿Cómo se preparan para atender a niños con distintas condiciones?
"Hemos recibido una excelente capacitación desde la época de Sedesol Federal. La mayoría del personal lleva muchos años conmigo y constantemente buscamos seguir preparándonos. Yo estudié la licenciatura en Educación para conocer mejor las necesidades de los niños y orientar adecuadamente a las maestras. Además hemos tomado cursos especializados en autismo y otras áreas relacionadas con la inclusión. Nunca dejamos de aprender porque sabemos que cada niño requiere una atención distinta y queremos ofrecer siempre el mejor servicio posible."
¿Cómo logran mantener en funcionamiento la estancia?
"Seguimos buscando apoyos de diferentes instituciones y empresas. Somos donatarias autorizadas y gracias a ello organizaciones como Oxxo nos han ayudado, por ejemplo, a equipar nuestra cocina. Cada apoyo que recibimos se convierte en mejores condiciones para los niños."
Durante 19 años, Sandra Luz Vega ha visto crecer a cientos de niños y ha acompañado a decenas de familias que encontraron en Pedacitos de Amor un respaldo para continuar trabajando y construyendo un mejor futuro. La directora reconoce que mantener abierta una estancia infantil independiente no ha sido sencillo desde la desaparición de los apoyos federales, pero asegura que la vocación de servicio pesa más que las dificultades.Hoy, su compromiso sigue siendo el mismo que la impulsó desde el primer día: ofrecer un espacio donde la inclusión no sea un discurso, sino una realidad cotidiana para cada niño que cruza la puerta de la estancia.
Noticias del tema