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Harold R. Pape transformó la historia de Monclova

Harold R. Pape
Daniela Cordova
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A 51 años de su muerte, Monclova recuerda al hombre que transformó su historia industrial.

Este 12 de septiembre se cumplen 51 años del fallecimiento del ingeniero Harold R. Pape, empresario y fundador de Altos Hornos de México, cuya llegada a Monclova marcó un antes y un después para la Región Centro de Coahuila.

Su historia comenzó lejos de esta tierra.

Nacido el 12 de diciembre de 1903 en Fort Wayne, Indiana, Estados Unidos, Pape llegó a Monclova en la década de los cuarenta junto con su esposa, Suzanne Lou Pape. Fue aquí donde desarrolló un proyecto industrial que terminaría convirtiéndose en uno de los principales motores económicos de la ciudad.

Harold R. Pape
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De Estados Unidos a la capital del acero. 

En 1941, Harold R. Pape se asoció con un grupo de jóvenes ingenieros para adquirir una acería en Pensilvania. La planta fue desmantelada y trasladada para ser instalada en Monclova, dando origen al proyecto que posteriormente se convertiría en Altos Hornos de México. La llegada de la industria acerera modificó el rumbo de la ciudad. Monclova comenzó a consolidarse como un importante centro industrial y, con el paso de los años, quedó identificada como la Capital del Acero.

Pero para Pape, el desarrollo de Monclova no se limitó a la industria. Junto con Suzanne Lou, impulsó proyectos relacionados con la educación, la cultura, la salud, el deporte y el bienestar de las familias de la región.

Harold R. Pape
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Una visión que llegó más allá de las fábricas.

 Uno de los ejemplos de esa visión fue el respaldo a la educación superior. La Fundación Pape y el Grupo Industrial Monclova participaron en la construcción de la Facultad de Ingeniería Mecánica y Eléctrica, inaugurada en 1966, además de apoyar talleres y laboratorios para la formación de ingenieros. También surgieron proyectos destinados a mejorar los espacios de convivencia y formación de las familias. Entre ellos se encuentran Campo San Antonio, instituciones educativas y posteriormente el Museo Biblioteca Pape y los parques Xochipilli, obras que forman parte de la identidad de Monclova.

El Museo Pape fue concebido por Harold R. Pape y Suzanne Lou como un espacio para acercar el arte, la cultura y la educación a los habitantes de Monclova y la Región Centro. Fue inaugurado el 14 de agosto de 1977, dos años después del fallecimiento de Harold.

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Un legado que continuó en su familia. 

La historia de los Pape no terminó con la muerte del ingeniero. Suzanne Lou continuó impulsando acciones de beneficio para la comunidad hasta su fallecimiento en 1988, mientras que posteriormente su hija, Amparo Pape de Benavides, tomó parte en la continuidad del proyecto altruista familiar.

Con el paso de las generaciones, la Fundación Pape mantuvo proyectos destinados a la educación, cultura, recreación y desarrollo comunitario, haciendo que el apellido Pape permaneciera vinculado a distintos espacios que actualmente forman parte de la vida cotidiana de los monclovenses.

 

Harold R. Pape
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51 años después, permanece su huella. 

Harold R. Pape falleció el 12 de septiembre de 1975. Para entonces, había dedicado más de tres décadas al desarrollo de una ciudad que terminó convirtiéndose en su hogar y que encontró en la industria acerera uno de sus principales motores de crecimiento.

A 51 años de su partida, su nombre permanece en avenidas, instituciones y espacios que forman parte del paisaje de Monclova. Pero más allá de los lugares que llevan su apellido, su legado permanece en la educación, la cultura, el deporte y las obras sociales que surgieron de aquella visión compartida con su familia.

La historia de Harold R. Pape es, así, también parte de la historia moderna de Monclova: la de un hombre que llegó desde Estados Unidos para levantar una industria y terminó dejando una huella que trascendió las fábricas para formar parte de la identidad de toda una región.

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