Gremio de taxistas se fractura por las 120 nuevas concesiones y crece la incertidumbre

La propuesta del Gobierno Municipal para licitar 120 nuevas concesiones de taxi ha provocado una creciente división entre los trabajadores del volante, convirtiéndose en uno de los temas de mayor controversia en la ciudad. Mientras un grupo de operadores respalda el proyecto al considerar que representa una oportunidad para obtener una concesión propia, otro sector advierte que la medida podría afectar seriamente la economía de quienes actualmente dependen de esta actividad.
La discusión volvió a intensificarse luego de que un grupo de taxistas se manifestara de manera pacífica frente a la conferencia matutina del alcalde Jacobo Rodríguez para expresar su apoyo a la iniciativa. Durante la movilización, los operadores Ernesto Villanueva y Fidel Mauricio Martínez afirmaron que la apertura de nuevas concesiones permitiría que más choferes dejen de pagar rentas diarias a concesionarios y puedan convertirse en propietarios de su propio permiso de trabajo.
Asimismo, señalaron que algunos compañeros presuntamente enfrentan presiones para manifestarse en contra de la propuesta. También sostuvieron que, de concretarse el proyecto, las tarifas del servicio podrían reducirse hasta en un 30 por ciento, además de impulsar la instalación de taxímetros, medida que, aseguran, ofrecería mayor transparencia y confianza a los usuarios.
Sin embargo, no todos comparten esa visión. Héctor Zambrano y Rogelio Martínez expresaron su rechazo a la posible autorización de 120 nuevas concesiones, al considerar que la ciudad no cuenta con la demanda suficiente para soportar un incremento de esa magnitud en el número de unidades.
De acuerdo con su postura, incorporar más taxis significaría repartir el mismo número de pasajeros entre más vehículos, lo que, afirman, ocasionaría una disminución en los ingresos diarios de los operadores y pérdidas económicas para quienes ya cuentan con una concesión y dependen del servicio como principal fuente de sustento.
Los inconformes también señalaron que antes de autorizar nuevos permisos deberían realizarse estudios técnicos, financieros y de movilidad para determinar si realmente existe la necesidad de ampliar el padrón de concesiones. Consideran que una decisión de esta naturaleza debe sustentarse en información que garantice la viabilidad del servicio y proteja a quienes actualmente forman parte del gremio.
Mientras tanto, la confrontación entre ambos grupos continúa creciendo y refleja las distintas visiones sobre el futuro del transporte público en Piedras Negras. Por un lado, hay quienes consideran que la apertura de nuevas concesiones democratizaría el acceso a los permisos y mejoraría las condiciones laborales de los operadores; por otro, existen quienes advierten que la medida podría generar una sobreoferta de unidades y afectar la estabilidad económica del sector.
Con las posiciones cada vez más firmes y sin señales de un consenso cercano, la polémica por las 120 nuevas concesiones mantiene dividido al gremio de taxistas y coloca a las autoridades municipales frente a una decisión que será determinante para el futuro del servicio de transporte en la ciudad.

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