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EU quiere operativos espectaculares contra los cárteles

Mario Maldonado
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El presidente Donald Trump quiere que México dé golpes más espectaculares contra los cárteles y que los exhiba. Fuentes estadounidenses aseguran que en la Casa Blanca consideran insuficiente la difusión de cifras sobre decomisos, detenciones y reducción de homicidios. Esperan operaciones que muestren a las fuerzas mexicanas sometiendo a los grupos criminales.

La expectativa alcanza al Ejército, la Marina, la Guardia Nacional y las policías especializadas. Incluye a su vez las capturas, el desmantelamiento de narcolaboratorios, los aseguramientos de armas y la presentación pública de detenidos, pero todo al estilo Hollywood. Según estas fuentes, Washington quiere que los resultados se documenten y promocionen con mayor espectacularidad. Una cobertura al estilo S.W.A.T. o SEAL Team, con imágenes de los despliegues y de sus objetivos capturados, que muestre la dimensión de cada golpe.

La crítica incluye la comunicación del gobierno. A juicio de los interlocutores estadounidenses, los balances acumulados no alcanzan para modificar la percepción de un país donde los criminales mantienen capacidad de intimidación. La Casa Blanca quiere que las acciones de las autoridades disputen también ese espacio público y cada operativo trascienda los comunicados oficiales.

Para el gabinete de seguridad, esto añade una exigencia a los operativos. Tendría que mostrar en detalle a quién se detuvo, la estructura que fue desmantelada y sus capacidades de operación. En la lógica que describen las fuentes, los números necesitan acompañarse de escenas que el público pueda identificar y recordar. Esa difusión permitiría a Trump presentar los golpes como resultado de su presión.

El martes, Trump elevó la presión ante la Asamblea General de la ONU. Llamó a México el “epicentro de la violencia de los cárteles” y reclamó que recupere el control de su territorio. Dijo que resulta inaceptable para Estados Unidos compartir una frontera de unos 3,200 kilómetros con territorio controlado por esas organizaciones. El reconocimiento de una buena relación con México quedó acompañado de un cuestionamiento a su capacidad para ejercer autoridad.

Además, equiparó a los cárteles con el Estado Islámico y planteó que sus integrantes sean abatidos, exiliados o detenidos como combatientes enemigos, sin posibilidad de liberación. Trump colocó así el combate al narcotráfico dentro de su discurso sobre amenazas a la seguridad de su país y el uso de su poder militar. Bajo ese planteamiento, cualquier territorio dominado por una organización criminal puede convertirse en motivo de presión sobre México.

Este miércoles, el embajador Ronald Johnson llevó ese argumento a la quinta Convención Binacional de la American Society of Mexico. Ante empresarios, sostuvo que Washington quiere un México soberano frente a interferencias externas y también libre de la intervención de organizaciones criminales que controlan y aterrorizan comunidades. Ofreció ampliar la cooperación como buenos vecinos y rechazó que se trate de intervencionismo.

Johnson también reconoció los resultados de la cooperación y las acciones del gobierno de Claudia Sheinbaum. Citó el aseguramiento de más de 500 toneladas de narcóticos y destacó el combate a las estructuras financieras y logísticas de los cárteles, incluidas las empresas fachada.

La declaración del embajador y el discurso de Trump coinciden en exigir control territorial. Desde esa perspectiva, la soberanía mexicana también se mide por la capacidad del gobierno para impedir que los cárteles impongan sus reglas a las comunidades. Es un argumento que aumenta la presión sobre el gobierno de Sheinbaum incluso cuando Estados Unidos reconoce avances en la cooperación.

La Casa Blanca quiere un despliegue más visible de la fuerza del Estado mexicano. Es decir, resultados sí, pero un poco de show también.

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