Del telar al catálogo: artesanas tsotsiles buscan frenar el plagio de sus diseños

Artesanas tsotsiles de Chiapas documentaron 208 símbolos textiles para preservar su significado y fortalecer la defensa de sus diseños ancestrales.
Más de 208 símbolos e iconografías textiles creados y transmitidos durante generaciones por mujeres indígenas tsotsiles de San Andrés Larráinzar, Chiapas, forman parte de un catálogo comunitario impulsado por las propias artesanas. La iniciativa busca preservar los significados de sus diseños y contar con documentación que permita fortalecer su defensa frente al posible plagio y apropiación cultural.
Artesanas tsotsiles recuperan el significado de sus tejidos
El catálogo comunitario surgió desde la cooperativa Jolom Mayaetik, donde artesanas maya tsotsiles trabajan en la recuperación de los nombres, significados y elementos que forman parte de su iconografía textil.
Hasta ahora, el proyecto ha documentado 208 iconografías vinculadas con la cosmovisión y la vida cotidiana de las mujeres de San Andrés Larráinzar.
Juana Pérez, artesana de la comunidad y coordinadora de la recopilación, explicó que los diseños están relacionados con la cultura y con conocimientos transmitidos de generación en generación.
Para las artesanas, cada elemento representa más que una figura decorativa, pues forma parte de una tradición vinculada con su identidad y su manera de interpretar el entorno.
Documentar los diseños también busca protegerlos
Además de preservar la memoria cultural, la documentación pretende convertirse en una herramienta para defender los diseños ante posibles casos de apropiación.
Elizabeth García Hernández, integrante de Jolom Mayaetik, señaló que es necesario investigar y dejar por escrito el origen y significado de las expresiones culturales para poder establecer mecanismos de protección.
La cooperativa cuenta con un catálogo respaldado mediante ISBN ante el Instituto Nacional del Derecho de Autor (Indautor). Sin embargo, esta protección corresponde a la investigación y publicación del catálogo, por lo que no significa necesariamente que cada una de las iconografías documentadas quede protegida de manera individual por ese registro.
Aún quedan cientos de iconografías por investigar
El trabajo de documentación todavía está lejos de concluir. De acuerdo con las integrantes de la cooperativa, existe un muestrario con más de 300 iconografías que podrían ser investigadas y recuperadas.
Sin embargo, ampliar el proyecto requiere recursos económicos y humanos para realizar el proceso de investigación, identificación y documentación de cada símbolo.
Las artesanas consideran que continuar con esta labor es fundamental para evitar que los significados de los diseños se pierdan con el paso del tiempo.
¿Qué es la apropiación cultural de diseños indígenas?
La preocupación de las artesanas no se limita a que una empresa utilice una figura similar a la de un tejido tradicional.
La apropiación cultural puede generar controversia cuando elementos creados y transmitidos por una comunidad son utilizados comercialmente sin reconocer su origen, consultar a sus integrantes o establecer mecanismos de beneficio y participación para quienes mantienen ese conocimiento.
En el caso de los textiles indígenas, el debate también involucra la reproducción de patrones, símbolos y elementos que poseen un significado cultural para las comunidades.
Por ello, las artesanas consideran que identificar, nombrar y documentar sus diseños es un paso necesario para fortalecer su capacidad de defenderlos.
Legislación todavía enfrenta retos
Patricia Basurto, abogada e investigadora, consideró que este tipo de iniciativas representan un esfuerzo pionero en México, particularmente por la manera en que las propias comunidades participan en la recuperación de su patrimonio.
En México existe la Ley Federal de Protección del Patrimonio Cultural de los Pueblos y Comunidades Indígenas y Afromexicanas, publicada en 2022, que contempla mecanismos para proteger las expresiones culturales de estos pueblos.
Sin embargo, Rosalinda Sánchez Díaz, integrante del Centro de Formación y Capacitación para Mujeres, señaló que todavía existen obstáculos para aplicar plenamente estas disposiciones y pendientes relacionados con su reglamentación.
También preocupa que las nuevas generaciones dejen de tejer
La protección de los diseños enfrenta otro desafío dentro de las propias comunidades: el desinterés de algunas generaciones jóvenes por aprender a tejer y bordar.
Micaela Hernández, integrante de la asociación Kinal Antsetik, explicó que entre las jóvenes se observa un mayor desuso de las prendas tradicionales, debido, entre otros factores, a su costo, elaboración y complejidad.
Para las artesanas, mantener estos conocimientos implica conseguir que las nuevas generaciones continúen aprendiendo las técnicas y comprendiendo el significado de los elementos que forman parte de sus textiles.
Una memoria que permanece en los tejidos
La creación del catálogo representa para las artesanas tsotsiles una forma de preservar una memoria colectiva vinculada con su identidad, su cosmovisión y la historia de su comunidad.
Diversas marcas internacionales han sido señaladas en reportes periodísticos y por organizaciones de derechos humanos por presuntos casos de apropiación cultural y plagio de diseños indígenas en estados como Chiapas, Hidalgo, Oaxaca y Estado de México.
La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) también ha advertido sobre los efectos que puede generar la reproducción de textiles, iconografías y otros elementos de identidad cultural sin reconocer la autoría comunitaria.
Para las artesanas de San Andrés Larráinzar, registrar estos símbolos significa dejar constancia de su origen y evitar que conocimientos construidos durante generaciones desaparezcan o sean utilizados sin considerar a las comunidades que los mantienen vivos.
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