Cruz Roja: sin reportes del trágico accidente en kínder

El cuerpo de emergencias aclara tiempos de respuesta ante emergencias y desmiente omisión en tragedia escolar.
El comandante del cuerpo de paramédicos de la Cruz Roja en Monclova, Juan José Villa, aclaró de manera contundente el protocolo y los tiempos de respuesta que maneja la institución ante las solicitudes de auxilio de la ciudadanía. La declaración surge a raíz de las recientes quejas y señalamientos en redes sociales que acusaban a la corporación de haber demorado en la atención del lamentable accidente donde el pequeño Ian Gael, de 6 años, perdió la vida tras caer de un columpio en el kínder María Elena Chanes, ubicado en la colonia Cañada. Al respecto, el mando enfatizó que la base nunca recibió un reporte oficial del caso, sino que se enteraron de forma fortuita y decidieron acudir de inmediato por iniciativa propia para brindar el auxilio.
Villa explicó detalladamente que, una vez que una llamada de auxilio ingresa formalmente a la base y se confirma la disponibilidad de las unidades, el proceso de salida es prácticamente inmediato. Según el mando, los paramédicos tienen un margen máximo de un minuto y medio para que la ambulancia se encuentre en ruta y desplazándose hacia el lugar de los hechos, garantizando una reacción oportuna ante cualquier incidente.

El factor del tráfico y las distancias.
Respecto al traslado, el comandante señaló que los tiempos de tránsito varían según la ubicación del reporte. Para emergencias en la zona centro de la ciudad, el tiempo estimado de llegada es de aproximadamente 3 minutos, mientras que para los sectores de la periferia o colonias más alejadas, el promedio oscila entre los 5 y 9 minutos, dependiendo del flujo vehicular y la infraestructura de puentes. El sistema califica los primeros 10 minutos como el lapso crucial de arribo.
Sin registro de auxilio en su base.
Sobre la tragedia del menor del jardín de niños, el jefe paramédico reveló de manera categórica que la Cruz Roja nunca recibió un reporte formal del accidente, ni por parte de los directivos del plantel ni a través del sistema de emergencias 911. La institución no fue requerida de oficio por ninguna vía tradicional de comunicación durante el transcurso del incidente.
El cuerpo de rescate se enteró de la situación de forma fortuita gracias a un compañero paramédico que acudió a un plantel distinto a recoger a su hijo. Fue la directora de esa otra escuela quien le comentó el rumor de que un menor se encontraba inconsciente en un kínder de la Cañada; al recibir este aviso indirecto, el elemento notificó de inmediato a la base operativa para activar el envío de una unidad.
Cuando los paramédicos arribaron al jardín de niños María Elena Chanes, ya había transcurrido una hora desde el percance debido a la falta de un reporte oportuno. Villa constató que el personal de la escuela les impidió el acceso cerrando el portón, bajo el argumento de que el menor ya había sido trasladado a un hospital en un vehículo particular y reprochando una tardanza que no fue responsabilidad de la benemérita institución.
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