Con una sonrisa y su mochila de dinosaurios, Angelito inicia un nuevo ciclo escolar

Se tarta de uno de los 73 mil alumnos de nivel básico en la región centro que, hoy arrancan clases en el nuevo año.
Con una sonrisa y su inseparable mochila de dinosaurios, el pequeño Angelito Santiago Reyes regresó este lunes a las aulas para iniciar el ciclo escolar 2026-2027. A diferencia de otros pequeños que viven el regreso a clases entre lágrimas y nervios, él llegó emocionado por reencontrarse con su maestra Tefy y sus amiguitos del Jardín de Niños Damas Sertoma, en Monclova.
El regreso a clases significó para Angelito mucho más que volver al kínder: representó la oportunidad de encontrarse nuevamente con las personas que hacen especial su día a día. Con apenas 5 años y cursando el tercer grado de preescolar, el pequeño llegó listo para aprender, jugar y vivir nuevas aventuras.
Un regreso sin lágrimas, pero con mucha emoción
Angelito Santiago Reyes no lloró al separarse de su familia durante este regreso a clases. Por el contrario, su entusiasmo era evidente, pues esperaba con alegría volver a ver a su maestra Tefy y compartir nuevamente el salón y los momentos de recreo con sus amiguitos Raknar, Alfonso, Ariel y Lesly.
Para él, regresar al Jardín de Niños Damas Sertoma fue motivo de felicidad. Su mirada reflejaba esa emoción tan particular de los niños que disfrutan descubrir, aprender y reencontrarse con sus compañeros después de las vacaciones.
Una mochila que cuenta su pasión
Y si algo podía identificar a Angelito entre los demás pequeños, era su inseparable mochila de dinosaurio. El pequeño es un verdadero fanático de estos animales prehistóricos y no dudó en llevar consigo su gusto por ellos en este importante día.Con su mochila y su lonchera, Angelito se mostró más que preparado para comenzar una nueva etapa de aprendizaje, llevando consigo la curiosidad y la imaginación que caracterizan a la infancia.
La espera por el recreo… y los taquitos
Pero además de las ganas de aprender y reencontrarse con sus amigos, había otro momento que Angelito esperaba con especial entusiasmo: ¡el recreo!El pequeño sabía que en su lonchera llevaba unos ricos taquitos y una agüita que su mamá le preparó con mucho cariño. Así, entre clases, juegos y aprendizajes, también tendría un pequeño momento para disfrutar de su lonche.
Un nuevo ciclo lleno de aventuras
Así comenzó para Angelito el ciclo escolar 2026-2027: sin lágrimas, pero con una gran sonrisa; con su mochila de dinosaurios, su lonchera preparada por mamá y el corazón lleno de emoción por volver a ver a su maestra y a sus amiguitos.Desde el Jardín de Niños Damas Sertoma, en Monclova, historias como la de Angelito recuerdan que cada regreso a clases es una nueva oportunidad para aprender, hacer amigos y construir recuerdos que, aunque hoy parezcan pequeños, algún día serán grandes historias de la infancia.
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