Cáncer de mama avanza en México mientras persisten fallas en la detección

Los diagnósticos de cáncer de mama aumentaron en México, mientras persisten brechas de información y acceso a estudios para detectarlo oportunamente.
Los casos registrados de cáncer de mama en México aumentaron de 31 mil a 34 mil anuales durante los últimos cuatro años, mientras que únicamente 32% de las mujeres presenta niveles altos o muy altos de concientización sobre esta enfermedad, de acuerdo con el Primer Índice de Concientización sobre el Cáncer de Mama, presentado por Fundación Avon e Instituto Natura.
Aumentan los diagnósticos de cáncer de mama en México
El informe señala que alrededor de 35 millones de mujeres en México son susceptibles al cáncer de mama, una situación que representa un reto para las autoridades sanitarias debido al incremento de los diagnósticos y a las dificultades para lograr una detección oportuna.
De acuerdo con los datos presentados, los casos registrados anualmente pasaron de 31 mil a 34 mil, lo que evidencia la necesidad de fortalecer las acciones de prevención, información y acceso a estudios médicos.
Alma Ortiz Pellón, subdirectora general de la Asociación Mexicana de Lucha Contra el Cáncer, advirtió que muchas mujeres desconocen que tienen la enfermedad y señaló que todavía existe un número de casos que no han sido identificados.
Solo 31% conoce la edad recomendada para una mastografía
Uno de los principales hallazgos del índice está relacionado con el conocimiento que tienen las mujeres sobre los estudios para detectar el cáncer de mama.
El informe indica que únicamente 31% de las mexicanas conoce la edad recomendada para realizarse su primera mastografía, mientras que apenas 29% identifica la biopsia como el estudio utilizado para confirmar un diagnóstico.
Las especialistas señalaron que contar con información es importante, pero también es necesario que las mujeres tengan las condiciones para acceder a los servicios de salud y realizarse los estudios correspondientes.
Persisten diferencias en el acceso a mastógrafos
Durante la presentación del informe también se señalaron brechas en la infraestructura médica entre diferentes estados del país.
Silvia Ojeda, directora de Fundación Instituto Natura México, explicó que en algunas entidades existe escasez o desfase en los equipos de mastografía, mientras que en otras hay aparatos suficientes, pero persiste una baja asistencia de la población a las pruebas.
La especialista destacó que informar a las mujeres sobre la importancia de realizarse estudios no es suficiente cuando existen obstáculos que les impiden acceder a ellos.
El temor y la falta de información frenan la detección
Alma Ortiz Pellón señaló que el cáncer de mama es uno de los padecimientos más estudiados, pero explicó que su desarrollo puede ser lento y que algunas mujeres no llegan a realizarse una biopsia debido al temor al diagnóstico o a la falta de orientación.
El índice también encontró que 86% de las mujeres considera que el cáncer tiene cura, aunque persisten dudas importantes sobre los procesos de detección y confirmación de la enfermedad.
Las especialistas insistieron en la importancia de que la población conozca los estudios disponibles y consulte con profesionales de la salud ante cualquier señal de alerta.
Llaman a fortalecer la prevención y detección oportuna
El estudio fue presentado en un contexto de preocupación por el aumento de los diagnósticos y las diferencias en el acceso a servicios médicos en México.
En la Ciudad de México, las campañas recientes han realizado cerca de 22 mil estudios de mastografía, de acuerdo con los datos citados durante la presentación.
Las organizaciones participantes destacaron que mejorar la detección requiere combinar información, acceso a servicios de salud y participación de las mujeres para reducir los obstáculos que pueden retrasar la identificación de la enfermedad.
¿Cómo realizar una autoexploración de mama en casa?
La autoexploración de mama es una práctica sencilla que puede realizarse en casa para conocer el aspecto y la textura habitual de los senos. Su objetivo es identificar cambios que antes no estaban presentes y, en caso de encontrarlos, acudir a una valoración médica.
La exploración puede realizarse una vez al mes y se recomienda elegir un momento en el que las mamas no estén inflamadas o sensibles. En mujeres que menstruan, puede hacerse algunos días después de terminar el periodo, cuando suele haber menor sensibilidad.
Primero, observa tus senos frente al espejo
Colócate frente a un espejo con los brazos relajados a los costados y observa ambos senos. Posteriormente, levanta los brazos y vuelve a revisar su apariencia.
Es importante fijarse en si existe algún cambio reciente en el tamaño, forma o simetría, así como alteraciones en la piel. También deben observarse posibles hundimientos, cambios en la textura, enrojecimiento, inflamación o modificaciones en la apariencia del pezón.
Después, realiza una palpación
Con las yemas de los tres dedos centrales de una mano, comienza a palpar suavemente el seno contrario. Puedes hacerlo mediante pequeños movimientos circulares, recorriendo toda la superficie de manera ordenada para evitar dejar alguna zona sin revisar.
La palpación debe abarcar desde la zona cercana a la clavícula hasta la parte inferior del seno y desde el centro del pecho hasta la axila. También es recomendable revisar la zona de la axila, donde existen ganglios linfáticos.
No es necesario presionar con fuerza. La exploración puede hacerse utilizando una presión ligera, media y posteriormente un poco más firme para percibir cambios en diferentes profundidades del tejido.
También revisa los pezones
Durante la exploración, observa si existe algún cambio reciente en los pezones, como hundimiento, alteración de la piel o secreción que aparezca sin ejercer presión.
Si normalmente existe alguna característica particular en tus senos, es importante conocerla para poder identificar cuándo aparece una modificación nueva.
¿Qué cambios deben llamar la atención?
Durante la autoexploración, se debe prestar atención a la aparición de un bulto o zona endurecida, cambios recientes en el tamaño o forma del seno, hundimientos en la piel, inflamación, alteraciones en el pezón o secreción inusual.
También debe consultarse a un profesional de la salud si se presenta una modificación que persiste o que resulta diferente a lo habitual.
Es importante recordar que un bulto o cualquier otro cambio no significa necesariamente que exista cáncer de mama. Algunas alteraciones pueden tener causas benignas, pero únicamente una valoración médica y, cuando sea necesario, estudios como la mastografía, el ultrasonido o la biopsia pueden determinar su origen.
La autoexploración es una herramienta para conocer el propio cuerpo, pero no sustituye las pruebas de detección recomendadas ni la revisión de un profesional de la salud.
Noticias del tema