Ángel Sánchez será ordenado sacerdote tras 11 años de preparación
El monclovense celebrará su Cantamisa el sábado 22 de agosto

Después de 11 años de formación, Ángel Sánchez está a punto de cumplir uno de los momentos más importantes de su vida: convertirse en sacerdote franciscano y dedicar su ministerio al servicio de la Iglesia y de la comunidad.
El joven, de 31 años y originario de Monclova, será ordenado sacerdote el próximo 15 de agosto a las 9:00 de la mañana, en el Templo de San Francisco de Asís, en San Pedro Garza García.
Para Ángel, el sacerdocio representa la respuesta a un llamado que, asegura, comenzó desde que tenía apenas seis años, cuando sus padres participaban en misiones y lo acercaron desde pequeño al servicio y al contacto con otras realidades.
“Yo puedo fincar ahí mi llamado vocacional, la semilla que Dios plantó en mi corazón desde los seis años”, compartió.
Su formación religiosa lo llevó por distintas ciudades. Realizó sus primeros dos años en Guadalajara, posteriormente el noviciado en Zacatecas, continuó con tres años de estudios de filosofía en Zapopan, tuvo un año de servicio en Tepic, Nayarit, y finalmente cursó cuatro años de teología en Monterrey.
Aunque reconoce sentir nervios ante la ordenación, asegura vivir el momento con profunda felicidad y agradecimiento.
“Hay también un poco de nerviosismo en mi interior, se siente así como mariposas en el estómago, pero eso también me permite ser consciente del momento que estoy viviendo, ser agradecido con Dios y, sobre todo, disfrutar el momento”, expresó.
Tras su ordenación, Ángel será enviado a la comunidad de Corozal, Belice, donde ejercerá su ministerio en terrenos de misión.
El nuevo sacerdote franciscano también destacó su orgullo por ser monclovense y poder compartir este momento con la comunidad que lo vio crecer. Su historia familiar ha estado ligada a la Orden Franciscana Seglar y a la figura de San Francisco de Asís, aunque también tuvo participación durante su juventud en grupos del Santuario de Guadalupe.
Ángel señaló que será el cuarto sacerdote franciscano monclovense en aproximadamente 30 años, siguiendo el camino de otros religiosos, entre ellos Fray Juan Antonio, a quien recordó como un ejemplo de entrega y servicio.
Una madre que aprendió a soltar
Para Judith Valdez Samaniego, madre de Ángel, la ordenación representa una gran bendición para toda la familia.
Sin embargo, reconoció que al principio no quería que su hijo ingresara al sacerdocio. Como madre, prefería que primero concluyera una carrera profesional antes de iniciar su formación religiosa.
Ángel, sin embargo, tenía clara su inquietud desde los seis años.
“Yo quise ser sacerdote desde los seis años, cuando nos llevaban a las misiones y vivíamos toda la Semana Santa”, le explicó en su momento.
Durante la adolescencia, su vocación tomó mayor fuerza después de participar en un retiro en San Francisco. A partir de entonces, Judith comenzó a notar un cambio en su hijo.
Con el paso de los años y al verlo feliz durante su formación, la familia terminó apoyando plenamente su decisión.
“Si él estaba feliz, yo estaba feliz”, recordó Judith.
Después de 11 años de estudios y preparación, la madre asegura sentirse orgullosa y agradecida, además de considerar que el proceso de su hijo ha representado una bendición que alcanzó no solamente a sus padres, sino también a hermanos, tíos y primos.
Ángel es el mayor de tres hermanos. Sus otros dos hermanos son profesionistas: uno médico y otro ingeniero.
Para Judith, el camino de su hijo también transformó su propia manera de entender la fe.
“Cuando uno suelta los problemas, las decisiones, los hijos, la familia, el trabajo, lo suelta a Dios, eso te libera”, expresó.
La Cantamisa, el encuentro con Monclova
Luego de recibir la ordenación sacerdotal, Ángel regresará a su tierra para celebrar su Cantamisa el sábado 22 de agosto, una celebración especial que representa su primera misa como neosacerdote en su lugar de origen.
Para el joven franciscano, será una oportunidad para compartir con los monclovenses el don que, asegura, recibió para ponerlo al servicio de los demás.
A los jóvenes que sienten inquietud por la vida religiosa, Ángel les dejó un mensaje: no tener miedo a responder al llamado que sienten en el corazón.
“Dios está a la puerta, Dios está llamando y al mismo tiempo nos va a sostener en el camino que tú elijas”, afirmó.
Con 31 años, 11 años de formación y una misión que próximamente lo llevará hasta Belice, Ángel Sánchez se prepara para comenzar una nueva etapa de su vida como sacerdote franciscano, llevando consigo la historia de una vocación que comenzó en Monclova cuando apenas era un niño.
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