El negocio oculto del 'boteo' de los cuerpos de rescate en Monclova

Superiores a los 20 mil pesos, libres de impuestos y sin necesidad de responder por una labor real de rescate. Esto afecta la imagen de quienes realmente se dedican a salvar vidas.
Monclova es una ciudad donde la solidaridad y el altruismo han dado pie a la proliferación de cuerpos de rescate voluntarios, cuya labor es fundamental en la atención de emergencias. Sin embargo, detrás de esta noble causa, se ha destapado una práctica que, lejos de ser solidaria, se ha convertido en una fuente de ingresos para algunos individuos que han encontrado en el boteo una manera de lucrarse personalmente.
Daniel Segovia, director del Grupo de Rescate y Urgencias Médicas (GRUM), ha denunciado la existencia de cuerpos de rescate que permiten a sus elementos botear en cruceros y cantinas con el fin de recaudar fondos.
Aunque esta práctica ha sido una constante a lo largo del tiempo, Segovia afirma que el boteo debe realizarse estrictamente para financiar gastos operativos, como la compra de gasolina, reparaciones de ambulancias o la adquisición de equipo médico. Sin embargo, denuncia que algunos han desvirtuado este propósito y han convertido el boteo en una actividad lucrativa personal.
Negocio redondo
Según Segovia, existen personas que llegan a acuerdos con ciertos cuerpos de rescate para que se les permita portar uniforme y credenciales oficiales. A cambio, estos "socorristas" solo se dedican a pedir dinero en las calles, pagando una cuota al director o encargado de la organización.
En algunos casos, el trato implica cubrir los gastos de renta del local que sirve como base, así como la comida o la gasolina, mientras que el resto del dinero recaudado es para beneficio personal. Segovia asegura que, en un buen día, un boteador puede obtener hasta cinco mil pesos, lo que convierte esta actividad en una fuente de ingresos atractiva.
Dinero libre de impuestos
La situación se agrava con la reciente revelación de que ciertos cuerpos de rescate han comenzado a emplear migrantes para botear, sin que se les vea participando en servicios de emergencia.
Este modelo de operación ha sido confirmado por un socorrista que, bajo anonimato, declaró al periódico El Tiempo de Monclova que en un turno de seis a ocho horas pueden recaudar entre tres mil y cinco mil pesos diarios. Esto significa que, en una semana, un boteador puede generar ingresos superiores a los 20 mil pesos, libres de impuestos y sin necesidad de responder por una labor real de rescate.
Este esquema de corrupción dentro de los cuerpos de rescate afecta la imagen de quienes realmente se dedican a salvar vidas. Las autoridades y la ciudadanía deben tomar medidas para diferenciar a las agrupaciones comprometidas con el bienestar público de aquellas que han convertido el boteo en un negocio lucrativo a costa de la buena voluntad de la gente.
Voluntarios son necesarios
El exdirector de Protección Civil Julio Ríos y experto en la materia en su momento reconoció que si bien los cuerpos voluntarios carecen de muchas cosas son necesarios, debido a que, con 4 unidades de emergencia por turnos de 8 horas para prestar el servicio a la comunidad, resultan insuficientes para cumplir con el servicio pre hospitalario o de tipo 2 que demanda la ciudad por atención de enfermedades, accidentes viales o en el hogar e industria.
Por el número de habitantes que tiene la ciudad, de más de 237 mil, los cuerpos de emergencia de la Cruz Roja, Bomberos, 911 y otros grupos de emergencia que están de apoyo, el exdirector consideró que debería de haber cuando menos 2 o 4 unidades más por turno disponibles y con personal capacitado.
De acuerdo a lo estimado por los expertos, debería haber una unidad de emergencia por cada 25 mil habitantes, señaló Ríos, de modo que es lógico que no se cumple en Monclova o la Región Centro, porque se tienen menos unidades para prestar la atención, pero lo importante también es que haya personal suficiente y capacitado. "Lo ideal es que la Cruz Roja pueda tener una tercera unidad por turno, obviamente cuenta con más parque vehicular deben de tener entre 8 y 10 unidades, pero por la cuestión administrativa y logística usan las que tienen a disposición.
Capacitados
No solo debe haber equipo y personal, sino que cuenten con el adiestramiento y la capacitación necesaria para cumplir con la atención prehospitalaria. Ríos destacó que de acuerdo a la Ley de Protección Civil de Coahuila permite la inclusión a grupos voluntarios y que en Monclova se tienen varios como el Ecrem, GRUM, GUBC entre otros.
La norma 034 de la Secretaría de Salud establece una serie de requisitos que deben cumplir y se piden requerimientos de las unidades para estar en condiciones de prestar la ayuda, hay de tipo 1, 2 y 3, las primeras son las unidades o ambulancias del IMSS e ISSSTE, las del tipo 2 son las prehospitalarias y las más generales que son las que prestan los grupos de rescate, Protección Civil y Bomberos, así como el de emergencias 911 y las unidades de la Cruz Roja.
Emergencias
Destacó Julio Ríos que generalmente la Cruz Roja cubre el 60 por ciento de las emergencias dado que es una institución que está más preparada y con más unidades y voluntarios.
Dijo que Protección Civil tiene la obligación de revisar algunos requerimientos a los grupos de emergencias externos como es que porten el permiso, es la Secretaría de Salud la que los regula y debe revisar que el personal esté capacitado. Agregó que los cuerpos de emergencia siempre deben estar actualizándose en su preparación y nunca es suficiente para la ayuda, pero que tampoco se debe lucrar con ellos.
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