— Agencias 07/11/2026
La empresaria y celebridad Kim Kardashian dio a conocer que vive con psoriasis desde que recibió el diagnóstico en 2011. Su testimonio contribuyó a visibilizar una enfermedad inflamatoria crónica que, según estimaciones difundidas por autoridades sanitarias, afecta aproximadamente a 2.5 millones de personas en México.
Aunque suele identificarse por las placas rojizas y las escamas que aparecen en la piel, la psoriasis es un padecimiento relacionado con el sistema inmunitario que también puede afectar las articulaciones y repercutir en la calidad de vida.
1. Es una enfermedad inflamatoria crónica
La psoriasis se desarrolla cuando el sistema inmunitario provoca una respuesta inflamatoria que acelera la renovación de las células cutáneas. Mientras que este proceso normalmente tarda varias semanas, en las personas con psoriasis puede completarse en pocos días.
Como consecuencia, las células se acumulan en la superficie de la piel y forman placas engrosadas, enrojecidas y cubiertas de escamas. La enfermedad suele presentar periodos de mejoría y episodios de reactivación.
2. Kim Kardashian reveló su diagnóstico en 2011
La celebridad estadounidense hizo público que tenía psoriasis durante un episodio de su programa de televisión. En esa ocasión, un dermatólogo examinó las lesiones que presentaba y confirmó el diagnóstico.
Kardashian también compartió su preocupación por la posibilidad de que las marcas fueran visibles en el rostro y mencionó que su madre, Kris Jenner, tenía antecedentes de la enfermedad.
3. Se estima que afecta a 2.5 millones de mexicanos
La Secretaría de Salud y especialistas han difundido una estimación de aproximadamente 2.5 millones de personas con psoriasis en México. Esta cifra permite dimensionar el alcance del padecimiento, aunque no representa un conteo actualizado de todos los casos en el país.
La enfermedad puede presentarse tanto en hombres como en mujeres y comenzar a distintas edades.
4. Las lesiones pueden aparecer en diferentes regiones del cuerpo
La forma más frecuente es la psoriasis en placas, caracterizada por lesiones elevadas, enrojecidas o con cambios de coloración, cubiertas por escamas blanquecinas o plateadas.
Suelen aparecer en los codos, las rodillas, el cuero cabelludo y la parte baja de la espalda, aunque también pueden afectar otras zonas. Entre las molestias se encuentran la comezón, el ardor, la irritación, el dolor y las grietas en la piel.
5. No es contagiosa
La psoriasis no es una infección y no puede transmitirse mediante abrazos, besos, relaciones sexuales, el uso de albercas o el contacto cotidiano.
Su desarrollo está relacionado con factores inmunológicos y genéticos, además de elementos ambientales que pueden influir en la aparición de los brotes. Conocer esta característica ayuda a evitar prejuicios y situaciones de discriminación hacia quienes viven con la enfermedad.
6. La genética y el sistema inmunitario participan en su desarrollo
No existe una causa única que explique todos los casos. La predisposición genética puede aumentar la probabilidad de desarrollar psoriasis, especialmente cuando existen familiares afectados.
También interviene una alteración de la respuesta inmunitaria que favorece la inflamación y la producción acelerada de células de la piel. Sin embargo, tener antecedentes familiares no significa que una persona necesariamente desarrollará la enfermedad.
7. El estrés y algunas infecciones pueden desencadenar brotes
Diversos factores pueden favorecer la aparición o el empeoramiento de las lesiones. Entre ellos se encuentran el estrés, ciertas infecciones, las heridas o quemaduras en la piel, el tabaquismo y algunos medicamentos.
La exposición solar excesiva también puede agravar las lesiones en determinadas personas. Estos desencadenantes varían entre pacientes, por lo que es importante identificarlos con orientación médica.
8. Puede afectar también las articulaciones
Algunas personas con psoriasis desarrollan artritis psoriásica, una enfermedad inflamatoria que puede ocasionar dolor, hinchazón y rigidez articular.
Las molestias pueden presentarse en los dedos, las manos, los pies y otras articulaciones. Su detección temprana es importante porque el tratamiento oportuno puede ayudar a controlar la inflamación y prevenir daños articulares. Quienes presentan dolor o hinchazón persistentes deben comunicarlo a su médico.
9. El diagnóstico corresponde a un dermatólogo
La psoriasis puede confundirse con otras enfermedades de la piel, como dermatitis, eccema o infecciones por hongos, debido a que algunas comparten síntomas como el enrojecimiento y la descamación.
Para establecer el diagnóstico, el dermatólogo suele examinar las lesiones y revisar los antecedentes médicos. En situaciones específicas puede solicitar una biopsia de piel para confirmar el padecimiento o descartar otras afecciones.
10. Existen tratamientos para controlar sus manifestaciones
Aunque actualmente no existe una cura definitiva, diferentes tratamientos permiten reducir la inflamación, controlar los síntomas y disminuir la frecuencia o intensidad de los brotes.
La elección depende de la gravedad, la extensión de las lesiones y las características de cada paciente. Entre las opciones disponibles se encuentran:
Tratamientos tópicos: cremas y ungüentos que se aplican directamente sobre la piel.
Fototerapia: exposición controlada a determinados tipos de luz ultravioleta.
Medicamentos sistémicos: fármacos que actúan en distintas partes del organismo para controlar la enfermedad.
Medicamentos biológicos: tratamientos dirigidos a componentes específicos del sistema inmunitario que participan en la inflamación.
El seguimiento dermatológico permite evaluar la respuesta y ajustar el tratamiento cuando sea necesario.
La psoriasis es una enfermedad crónica que va más allá de las manifestaciones cutáneas. Reconocer sus síntomas, evitar los mitos sobre su transmisión y buscar atención especializada facilita un diagnóstico oportuno y un mejor control a largo plazo.
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