— Agencias 06/11/2026
La nueva directiva busca reducir contactos entre la policía local y autoridades migratorias en casos que no impliquen delitos sujetos a prisión.
El alcalde de Houston, John Whitmire, anunció que la ciudad limitará la cooperación de su policía con el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), como parte de un nuevo modelo para aplicar las leyes migratorias.
Houston establece nuevas reglas para contactar a ICE
De acuerdo con la nueva directiva, la policía de Houston deberá contactar a ICE únicamente cuando una persona detenida sea arrestada por un cargo que pueda implicar encarcelamiento o cuando la agencia migratoria emita una orden administrativa firmada por uno de sus altos funcionarios.
La orden establece que el hecho de que una persona esté o se sospeche que está sujeta a las leyes migratorias no será por sí solo motivo para contactar a ICE, prolongar una detención o mantener a alguien bajo custodia.
Whitmire explicó que la ciudad buscará concentrarse en los inmigrantes que representen un peligro y no en quienes se ocupan de sus familias, su trabajo o su educación.“Por un incidente de tránsito ni siquiera se les extiende una multa o se les advierte y siguen su camino. Ningún contacto con ICE por infracciones no violentas que no conllevan cárcel”, declaró el alcalde.
La medida llega tras las elecciones en Texas
La decisión de Houston se produce después de las elecciones intermedias del martes, en las que los demócratas obtuvieron el poder en Texas por primera vez en décadas, según la información difundida.
La medida de la cuarta ciudad más grande de Estados Unidos representa uno de los primeros pasos para limitar las facultades de ICE después de los comicios.
El gobernador de Texas, Greg Abbott, ha mantenido una estrecha colaboración con el gobierno de Donald Trump para aplicar las leyes federales de inmigración. Sin embargo, perdió su intento de obtener un cuarto mandato frente a la demócrata Gina Hinojosa.
Houston ha cuestionado acciones de agentes de ICE
La ofensiva migratoria del gobierno de Donald Trump en Houston provocó protestas después de que un agente de ICE matara a tiros a un constructor mexicano durante el verano y otro agente atropellara a un hombre.
En uno de estos casos, un jurado investigador acusó la semana pasada al agente de ICE Mario Alberto Morales por un cargo de agresión agravada con un arma mortal.
Los fiscales sostienen que Morales embistió intencionalmente con su automóvil al mexicano Miguel Parra Hernández, quien sufrió una fractura en una pierna. ICE sostiene que Parra Hernández corrió frente al vehículo, mientras que los fiscales señalan que esa versión es contradicha por un video.
Hasta el momento, los portavoces de ICE no habían respondido a la solicitud de comentarios sobre el anuncio del alcalde.
ICE depende de la cooperación de policías locales
La agencia migratoria continúa dependiendo en gran medida de la policía local para localizar y entregar a personas sujetas a deportación.
El Congreso destinó una inyección única de 75 mil millones de dólares a ICE y la agencia ha establecido alrededor de 2 mil 600 acuerdos con autoridades locales y estatales para facultar a policías y otras agencias a colaborar en la aplicación de las leyes migratorias.
Texas ha sido uno de los principales objetivos de los arrestos de ICE.
Ante el anuncio de Houston, FIEL, grupo de derechos de los inmigrantes que ha trabajado con la familia de Parra Hernández, tenía prevista una conferencia de prensa para abordar la nueva medida.“Hoy Houston ganó. El concejo municipal de la Ciudad de Houston ya había decidido esto hace meses”, declaró Cesar Espinosa, director ejecutivo de FIEL Houston, quien añadió que era momento de cumplirlo.
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