— Agencias 04/11/2026
Mantener horarios variables para acostarse y despertarse podría tener consecuencias para la salud del corazón. Una investigación presentada durante las Scientific Sessions 2026 de la American Heart Association (AHA) encontró que la irregularidad del sueño se asocia con un riesgo hasta 23 % mayor de presentar eventos cardiovasculares graves, como infartos, accidentes cerebrovasculares e insuficiencia cardíaca.
El análisis incluyó más de un millón de noches de sueño correspondientes a más de 10,000 adultos que utilizaron dispositivos de seguimiento de actividad y descanso. Los resultados destacan que, además de dormir suficientes horas, mantener una rutina constante podría ser importante para la salud cardiovascular.
¿Por qué los horarios irregulares pueden afectar al corazón?
Los horarios de sueño están relacionados con los ritmos circadianos, mecanismos biológicos que regulan funciones como la presión arterial, el metabolismo y la actividad cardíaca.
Cuando una persona modifica constantemente la hora de acostarse o levantarse, puede producirse una desalineación entre sus hábitos y el reloj biológico. Este fenómeno podría influir en distintos procesos fisiológicos relacionados con la salud cardiovascular.
El doctor Nguyen Minh Tuan Viet, neurocientífico y becario de investigación del Boston Children's Hospital y la Harvard Medical School, señaló que mantener horarios relativamente constantes para dormir y despertar es una medida práctica que puede contribuir al cuidado del corazón y los vasos sanguíneos.
¿Qué relación encontró el estudio entre el sueño y el riesgo cardiovascular?
Entre los principales resultados de la investigación se identificaron las siguientes asociaciones:
Entre 20 % y 23 % más riesgo: las personas con mayor irregularidad en sus horarios de sueño presentaron un incremento relativo del riesgo de eventos cardiovasculares graves.
Variación de 29 minutos: cada aumento de esta magnitud en la variabilidad de la duración del sueño entre noches se relacionó con un 24 % más de riesgo de resultados cardiovasculares combinados.
Ciclos de sueño prolongados: un ciclo de duración inusualmente larga se asoció con un 55 % más de riesgo de infarto o accidente cerebrovascular.
Ciclos de sueño completos: un mayor número de estos ciclos se relacionó con un 28 % menos de riesgo de arritmia auricular.
Estos resultados deben interpretarse como asociaciones estadísticas y no como prueba de que los horarios irregulares causen directamente enfermedades cardiovasculares. Además, el seguimiento mediante dispositivos portátiles tiene limitaciones para medir algunas características del sueño.
¿Qué papel tienen los fines de semana y el trabajo por turnos?
Los cambios de rutina durante los fines de semana son una fuente frecuente de irregularidad. Acostarse varias horas más tarde los viernes y sábados, por ejemplo, puede modificar el horario habitual de descanso.
Una situación similar ocurre entre quienes trabajan en turnos nocturnos o rotativos, debido a que sus horarios laborales pueden dificultar la conservación de una rutina estable.
El doctor Viet destacó que estos cambios cotidianos, aunque parezcan pequeños, podrían afectar la sincronización del reloj biológico y tener implicaciones para la salud del corazón.
¿Qué recomiendan los especialistas para mejorar la regularidad del sueño?
La American Heart Association incluye el descanso dentro de su iniciativa Life's Essential 8, que reúne ocho componentes relacionados con la salud cardiovascular.
Entre las recomendaciones para mejorar los hábitos de sueño destacan:
Mantener horarios constantes: procurar acostarse y levantarse a horas similares todos los días, incluidos los fines de semana.
Evitar variaciones importantes: reducir los cambios bruscos en la duración del descanso entre una noche y otra.
Priorizar la calidad del sueño: no enfocarse únicamente en el número de horas, sino también en mantener un descanso regular y reparador.
¿Qué investigaciones anteriores han encontrado resultados similares?
Los nuevos hallazgos complementan investigaciones previas sobre la relación entre los patrones de sueño y la salud cardiovascular.
Por ejemplo, el estudio MESA, publicado en 2020, identificó una asociación entre los patrones de sueño irregulares y un mayor riesgo de enfermedad cardiovascular en adultos. Estos resultados contribuyeron a ampliar el interés científico por la regularidad del descanso como un posible factor relacionado con la salud del corazón.
Sin embargo, la evidencia todavía debe interpretarse considerando las características de cada investigación y las diferencias entre las poblaciones estudiadas.
¿Qué importancia tiene este hallazgo para la población mexicana?
En México, los horarios laborales, escolares y los trabajos nocturnos o rotativos pueden dificultar el mantenimiento de una rutina de descanso. Por ello, promover hábitos de sueño más constantes representa una medida de interés para la prevención cardiovascular.
La regularidad no sustituye otros factores fundamentales, como una alimentación equilibrada, la actividad física, el control de la presión arterial y la atención de enfermedades metabólicas.
En conjunto, la investigación refuerza la importancia de considerar el sueño como parte de los hábitos que contribuyen a la salud cardiovascular. Mantener horarios relativamente estables para acostarse y levantarse puede ser una estrategia sencilla, aunque sus beneficios específicos sobre la prevención de eventos cardíacos todavía requieren mayor investigación.
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