— Agencias 03/11/2026
El consumo diario de nueces durante dos años podría contribuir a mejorar algunos indicadores de salud cardiovascular en los adultos mayores.
Así lo encontró el estudio WAHA (Walnuts and Healthy Aging), uno de los ensayos clínicos más amplios y prolongados realizados para evaluar los efectos de este alimento durante el envejecimiento.
La investigación incluyó a más de 700 personas de entre 63 y 79 años, quienes consumieron entre 30 y 60 gramos de nueces al día. Los investigadores analizaron distintos parámetros, como los niveles de colesterol, la inflamación, la función cognitiva y la salud ósea.
Los resultados mostraron beneficios en determinados indicadores cardiovasculares e inflamatorios, sin que se observara un aumento significativo de peso. Sin embargo, no se encontraron mejoras generales en la función cognitiva ni en la densidad mineral ósea.
¿Qué beneficios cardiovasculares se observaron?
Uno de los principales hallazgos fue la reducción de los niveles de colesterol entre los participantes que incorporaron nueces a su alimentación.
Después de dos años, se registraron disminuciones promedio de:
3.6 % en el colesterol LDL, conocido como colesterol malo.
4.4 % en el colesterol total.
Aunque los cambios fueron moderados, resultan relevantes porque el colesterol LDL elevado constituye uno de los principales factores de riesgo para desarrollar enfermedades cardiovasculares.
Además, el consumo habitual de nueces se relacionó con una reducción de hasta 11.5 % en seis de los diez marcadores inflamatorios evaluados. Estos resultados sugieren que este alimento podría influir favorablemente en algunos procesos relacionados con la inflamación sistémica.
Otro análisis reportó un incremento aproximado del 6 % en las concentraciones de inmunoglobulina G (IgG) total entre los participantes que consumieron nueces, con un aumento de hasta 11 % en el grupo estadounidense. La IgG es un anticuerpo que participa en la respuesta inmunitaria; sin embargo, este cambio no demuestra por sí mismo una mejor protección frente a infecciones o enfermedades.
¿Las nueces mejoran la memoria y fortalecen los huesos?
A pesar de los resultados favorables en colesterol e inflamación, el estudio no encontró diferencias significativas en la densidad mineral ósea ni en los biomarcadores relacionados con el recambio del tejido óseo.
Esto indica que, aunque las nueces aportan nutrientes importantes, su consumo por sí solo no parece suficiente para mejorar la salud de los huesos durante el envejecimiento.
En cuanto a la función cognitiva, tampoco se identificaron beneficios significativos en el conjunto de los participantes. Algunos análisis sugirieron posibles efectos favorables en determinados subgrupos, como personas con antecedentes de tabaquismo o con puntuaciones cognitivas más bajas al inicio del ensayo, pero estos resultados no permiten establecer un beneficio general sobre la memoria o las capacidades mentales.
¿Cuántas nueces consumieron los participantes?
Durante el ensayo WAHA, los participantes incorporaron entre 30 y 60 gramos de nueces al día a su alimentación habitual, cantidad que representaba aproximadamente el 15 % de su consumo energético diario.
Aunque las nueces contienen una cantidad considerable de calorías, los investigadores no observaron un aumento significativo de peso asociado con esta intervención.
Este resultado sugiere que pueden incorporarse a una alimentación equilibrada sin que necesariamente provoquen un incremento de peso, siempre que se considere la cantidad consumida dentro de la ingesta energética total.
¿Por qué podrían beneficiar a la salud?
Las nueces contienen grasas poliinsaturadas, entre ellas ácidos grasos omega-3 de origen vegetal, además de fibra, proteínas, vitaminas, minerales y compuestos antioxidantes.
Esta combinación de nutrientes podría contribuir a explicar los cambios observados en el perfil lipídico y algunos indicadores de inflamación.
Investigadores como Sujatha Rajaram y Emilio Ros, vinculados al estudio, han destacado que incorporar alimentos ricos en nutrientes puede ser una estrategia sencilla para mejorar la calidad de la alimentación y favorecer un patrón dietético saludable.
¿Qué importancia tienen estos resultados para los adultos mayores?
El estudio WAHA aporta información relevante porque evaluó durante un periodo prolongado los efectos de consumir nueces diariamente en personas de edad avanzada.
Sus resultados respaldan la posibilidad de que este alimento contribuya a mejorar algunos factores relacionados con la salud cardiovascular, aunque no demuestra que prevenga por sí solo infartos, deterioro cognitivo, osteoporosis u otras enfermedades asociadas con el envejecimiento.
También es importante considerar que las nueces no son adecuadas para personas con alergia a este alimento y que la cantidad consumida debe ajustarse a las necesidades nutricionales individuales.
En conclusión, incorporar nueces a la alimentación diaria podría favorecer el control del colesterol y reducir determinados marcadores inflamatorios en adultos mayores, sin que necesariamente se produzca un aumento de peso. No obstante, los beneficios no se extendieron a todos los indicadores estudiados, por lo que su consumo debe entenderse como parte de una alimentación equilibrada y no como sustituto de tratamientos médicos o de otras medidas para mantener una buena salud durante el envejecimiento.
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