— Edith Gámez 03/11/2026
La familia de la menor tomó la decisión de salir de Monclova para alejarla del entorno que le generaba temor.
Ariana Carrizalez denunció que el proceso judicial por presunto acoso sexual y extorsión contra su hija permanece sin avances, debido a constantes aplazamientos y a que el señalado, quien enfrenta el procedimiento bajo prisión domiciliaria, no ha sido presentado a las audiencias programadas.
Dos años esperando justicia para su hija
Con desesperación e inconformidad, Ariana Carrizalez pidió a las autoridades judiciales dar seguimiento al caso de su hija, quien actualmente tiene 16 años y tenía apenas 14 cuando ocurrieron los hechos que dieron origen a la denuncia por presunto acoso sexual y extorsión a menores. La madre señaló que han transcurrido aproximadamente dos años desde que comenzaron el proceso y que, hasta ahora, no han obtenido la resolución que esperan, situación que ha prolongado la incertidumbre para la familia.
Audiencias aplazadas y el señalado no se presenta
La principal inconformidad de Ariana es que en repetidas ocasiones han sido citados para comparecer ante las autoridades, pero las audiencias terminan aplazándose porque el señalado, quien permanece bajo prisión domiciliaria, no es trasladado para presentarse ante el órgano judicial. Explicó que en algunas ocasiones les atribuyen los inconvenientes a problemas administrativos y falta de coordinación, mientras que ella debe realizar largos desplazamientos para acudir a las citas que finalmente no se concretan.
Cuestiona las razones que mantienen detenido el proceso
La madre de la adolescente manifestó su cansancio ante una situación que considera injustificada, pues aseguró que incluso cuando ya cuentan con una fecha establecida, terminan esperando nuevas indicaciones para conocer cuándo podrán continuar con el procedimiento. Por ello, pidió que las autoridades correspondientes revisen qué está ocurriendo, quién es responsable de garantizar la comparecencia del señalado y por qué se siguen prolongando las diligencias. También solicitó que se respeten las fechas programadas y que el expediente reciba la atención necesaria para avanzar.

Su hija enfrenta afectaciones emocionales
Ariana explicó que las consecuencias de lo ocurrido continúan presentes en la vida de su hija, quien comenzó a experimentar ansiedad y episodios de taquicardia después de los hechos. Señaló que cuando se aborda el tema, la adolescente presenta crisis emocionales, comienza a llorar y su estado se deteriora, por lo que la familia tomó la decisión de salir de Monclova para alejarla del entorno que le generaba temor. La madre detalló que las afectaciones han sido difíciles de enfrentar y que su hija requiere tranquilidad para continuar con su vida.
Pide que el caso no quede en el olvido
La denunciante aclaró que los hechos que señala no se limitaron a situaciones de acoso verbal o miradas inapropiadas, pues aseguró que el señalado le habría mostrado sus partes íntimas a la adolescente en dos ocasiones, situación que forma parte de la denuncia presentada. Por ello, consideró que el tiempo transcurrido ha sido suficiente para que el procedimiento tenga avances y se determinen las responsabilidades correspondientes, tomando en cuenta las consecuencias que enfrenta la menor de edad.
Una madre que no dejará de exigir respuestas
Finalmente, Ariana Carrizalez hizo un llamado a las autoridades judiciales para que atiendan el expediente, eviten nuevos aplazamientos y garanticen que las audiencias puedan desarrollarse conforme a lo establecido. Recalcó que su petición es obtener justicia para su hija y que el caso no continúe prolongándose por situaciones administrativas, pues detrás de cada audiencia suspendida existe una familia que sigue esperando respuestas y una adolescente que aún enfrenta las secuelas de lo sucedido.

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