¡Ni el más allá se salva del comercio!

— Penélope Cueto 02/11/2026

Saltillo, Coahuila, 2 de noviembre de 2026.- La visita al Panteón de Santiago, con motivo del Día de Muertos, no solo tuvo flores, oraciones y recuerdos para los difuntos, también ofreció una peculiar variedad de vendimia para para los vivos, con puestos de enchiladas con papas, pizza y hasta brochetas de camarón con salsa a escoger.

La oferta comercial incluyó ropa y platos de barro además floresy artículos religiosos, productos tradicionales para quienes acudieron al cementerio con la intención de honrar a sus seres queridos y cumplir con las costumbres propias de esta fecha.

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Tradición: El Día de Muertos también tuvo sabor a comida en el camposanto, además hubo venta de ropa, platos y las tradicionales flores.

Del recuerdo a los antojitos

La variedad de alimentos llamó la atención por su diversidad, pues el menú incluyó desde platillos tradicionales, como las enchiladas hasta opciones como pizza y brochetas de camarón, una oferta poco habitual para un espacio destinado al descanso de los difuntos.

La venta de estos productos convivió con la comercialización de flores y artículos religiosos, en una jornada donde las familias acudieron para visitar las tumbas, recordar a sus seres queridos y mantener viva la tradición del Día de Muertos.

Al interior había niños y niñas que ayudaban con el acarreo de agua y limpieza de las tumbas por unas monedas, personas que cantaban y una vendedora de fallutas y atrapasueños.

La escena dejó una estampa particular: flores para adornar las tumbas, artículos religiosos para las visitas y comida para quienes hicieron una pausa entre sus recorridos por el camposanto.

En el Panteón de Santiago hubo de todo, menos solemnidad; como diría Mecano, “No es serio este cementerio”.

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Tradición: El Día de Muertos también tuvo sabor a comida en el camposanto, además hubo venta de ropa, platos y las tradicionales flores.

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