— Agencias 02/11/2026
El cofundador de Microsoft advirtió que la inteligencia artificial podría reemplazar tareas humanas y pidió nuevos impuestos para financiar la protección social y la capacitación laboral.
El cofundador de Microsoft, Bill Gates, advirtió que el avance de la inteligencia artificial (IA) podría provocar una transformación profunda en el mercado laboral, al permitir que las empresas sustituyan trabajadores por sistemas automatizados en actividades administrativas, creativas y físicas.
En una entrevista con el diario británico The Observer, el empresario cuestionó que algunas compañías prioricen la automatización sin considerar las consecuencias sociales de sus decisiones.
“La estructura de incentivos [en los negocios] es errónea: es ‘contrata al robot, despide al humano y no mires atrás’”, afirmó Gates, al referirse a la manera en que las empresas incorporan nuevas tecnologías para reducir costos y aumentar su productividad.
El empresario consideró que los gobiernos tendrán que prepararse para atender a las personas que pierdan sus empleos, financiar programas de capacitación y encontrar nuevas fuentes de ingresos públicos ante los cambios que traerá la automatización.
La inteligencia artificial podría reemplazar distintos tipos de empleos
Gates anticipó que la IA tendrá la capacidad de realizar cada vez más actividades que actualmente dependen del trabajo humano, desde tareas administrativas y procesos de creación hasta labores físicas mediante robots humanoides.
El impacto no se limitaría a una sola industria. La automatización podría modificar las funciones de trabajadores de oficina, profesionales creativos y personas que realizan actividades manuales.
El cofundador de Microsoft describió este proceso como un acontecimiento evolutivo, en el que los seres humanos dejarían de ser los únicos capaces de desarrollar determinadas tareas intelectuales con mayor eficiencia.
También advirtió que, aunque el crecimiento tecnológico podría generar prosperidad económica, no necesariamente garantizaría que los beneficios lleguen a todos. Por el contrario, los sistemas de protección social podrían enfrentar mayores presiones si disminuye la cantidad de personas empleadas y, con ello, los recursos destinados a financiar servicios públicos.
Gates propone impuestos a la inteligencia artificial
Ante el posible desplazamiento laboral, el empresario planteó que los gobiernos busquen nuevas formas de recaudación para financiar la protección de los trabajadores afectados, la educación y la capacitación para nuevas ocupaciones.
Entre sus propuestas mencionó la posibilidad de establecer un impuesto al uso de la inteligencia artificial, incluso mediante una contribución simbólica para las empresas que sustituyan actividades humanas con sistemas automatizados.
También consideró que las personas con mayores patrimonios deberían contribuir con una proporción más alta de impuestos.
Gates señaló que ha pagado alrededor de 14 mil millones de dólares en impuestos a lo largo de su vida, aunque aseguró que habría estado dispuesto a aportar hasta 40 mil millones.
“Los gobiernos necesitan encontrar la manera de gravar a las personas muy ricas de forma justa”, sostuvo.
Sin embargo, reconoció que aumentar los impuestos a las grandes fortunas no resolvería por sí solo los problemas presupuestarios que enfrentan países desarrollados, incluido Estados Unidos.
A su juicio, los gobiernos también tendrán que revisar sus gastos y buscar un equilibrio entre los recursos disponibles y las nuevas necesidades sociales que surgirán con la expansión de la IA.
Bioterrorismo y ciberataques, entre los riesgos que preocupan a Gates
Además del impacto en el empleo, el empresario identificó el bioterrorismo y los ciberataques como algunas de las amenazas más urgentes relacionadas con el desarrollo de la inteligencia artificial.
Gates advirtió que, hacia el final de la década de 2020, podrían presentarse escenarios en los que los sistemas de IA actúen de maneras difíciles de controlar por los seres humanos.
Por ello, consideró necesario abordar en los próximos tres o cuatro años los problemas relacionados con el control y la alineación de estos modelos, es decir, garantizar que sus acciones respondan a objetivos y criterios compatibles con los intereses humanos.
También pidió cooperación entre las principales potencias tecnológicas, particularmente Estados Unidos y China, para evitar que los riesgos de esta tecnología se conviertan en una competencia geopolítica.
“En algunos de estos temas, Estados Unidos y China tendrán que considerarlo un desafío para la humanidad, no una situación de victoria o derrota entre naciones”, afirmó.
Reino Unido destina recursos para vigilar los riesgos de la IA
Mientras Gates plantea la necesidad de establecer mecanismos de protección y regulación, el Reino Unido anunció inversiones para fortalecer sus capacidades en inteligencia artificial y seguridad.
Entre las medidas destaca la asignación de 100 millones de libras esterlinas para crear un Laboratorio de Bioseguridad con IA, enfocado en vigilar amenazas biológicas y desarrollar respuestas médicas.
El proyecto también contempla 200 millones de libras esterlinas en créditos para modelos de inteligencia artificial proporcionados por Anthropic y OpenAI.
Además, el Instituto de Seguridad de la IA recibirá 120 millones de libras esterlinas para evaluar las capacidades de estos sistemas.
El plan incluye otros 60 millones para un Escudo Cibernético Nacional, 70 millones para el Centro Nacional de Exposición y Vulnerabilidad en Tiempo Real, conocido como Nerv, y 23 millones para el Instituto de Economía de la IA.
Este último organismo analizará los efectos económicos derivados de la expansión de estas herramientas y será presidido por el premio Nobel Simon Johnson.
Las inversiones forman parte de una estrategia británica para impulsar el desarrollo tecnológico y reducir los riesgos asociados con la automatización, en un contexto en el que gobiernos y empresas buscan adaptarse a los cambios que plantea la inteligencia artificial.
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