— Agencias 01/11/2026
Los productos etiquetados como «libres de BPA» suelen considerarse una alternativa para reducir la exposición a determinados compuestos químicos. Sin embargo, algunos de los sustitutos utilizados por la industria también están bajo investigación por sus posibles efectos sobre la salud.
Un estudio publicado el 15 de octubre de 2026 en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS) encontró que una combinación de tres bisfenoles —BPA, BPS y BPF— puede modificar el desarrollo de modelos de tejido mamario humano cultivados en laboratorio.
La investigación fue realizada por científicos de la Universidad de Tufts y la Universidad de Boston, quienes utilizaron organoides tridimensionales para analizar la respuesta del tejido mamario ante estas sustancias.
Uno de los hallazgos fue que la exposición a la mezcla produjo cambios moleculares que coincidían con algunos patrones identificados en tumores de mama, particularmente en el carcinoma lobulillar invasivo.
Sin embargo, es importante precisar que el estudio no demostró que el uso de productos con estos compuestos provoque cáncer de mama. Se trata de una investigación preclínica que permite explorar posibles mecanismos biológicos, pero cuyos resultados todavía deben estudiarse en seres humanos.
¿Qué descubrieron sobre la combinación de BPA, BPS y BPF?
Para realizar el estudio, los investigadores utilizaron organoides, estructuras tridimensionales cultivadas a partir de células humanas que reproducen algunas características del tejido mamario.
La plataforma experimental incluyó muestras de 13 donantes sanas. Para los experimentos específicos con la combinación de los tres bisfenoles se utilizaron modelos procedentes de seis donantes.
Los organoides fueron expuestos durante 21 días a concentraciones bajas de BPA, BPS y BPF, seleccionadas con base en niveles reportados en investigaciones de biomonitoreo humano.
Los científicos observaron modificaciones en el desarrollo de los modelos y cambios en la actividad de determinados genes, así como en la metilación del ADN, un mecanismo que participa en la regulación de la expresión genética.
Entre los procesos alterados se identificaron cambios relacionados con la organización de la matriz extracelular y la plasticidad de las células epiteliales, además de características asociadas con una transición parcial hacia un estado mesenquimal.
Al comparar estos resultados con información molecular de tumores mamarios humanos, los investigadores encontraron semejanzas con perfiles relacionados con el carcinoma lobulillar invasivo.
Esto no significa que los organoides hayan desarrollado cáncer. Los resultados muestran cambios celulares y moleculares que comparten ciertas características con procesos observados en algunos tumores, pero no demuestran la aparición de una enfermedad maligna.
¿Qué significa el efecto cóctel de los químicos?
El llamado efecto cóctel se refiere a la posibilidad de que varias sustancias químicas produzcan respuestas distintas cuando actúan en conjunto, en comparación con los efectos que presentan al estudiarse individualmente.
Esta cuestión es importante porque las personas pueden entrar en contacto con diferentes compuestos a través de los alimentos, el agua, el aire y diversos productos de uso cotidiano.
En la investigación de PNAS, la combinación de BPA, BPS y BPF produjo alteraciones en los organoides que no se observaron de la misma manera al evaluar los bisfenoles por separado, bajo las condiciones experimentales utilizadas.
Los autores destacan que estudiar cada sustancia de forma aislada podría dejar fuera algunas respuestas que aparecen cuando varios compuestos coinciden.
Por ello, consideran importante ampliar las evaluaciones toxicológicas para investigar también los posibles efectos de las mezclas presentes en el entorno.
¿Qué son el BPA, el BPS y el BPF y dónde se utilizan?
Los tres compuestos pertenecen a la familia de los bisfenoles, sustancias empleadas en diferentes procesos industriales, especialmente en la fabricación de ciertos plásticos y resinas.
Aunque comparten características químicas, sus efectos biológicos no necesariamente son iguales.
Bisfenol A (BPA): se utiliza para fabricar policarbonatos y resinas epoxi. Puede estar presente en determinados materiales plásticos y recubrimientos de envases destinados a alimentos y bebidas.
Bisfenol S (BPS): se ha utilizado como sustituto del BPA en algunos productos y procesos industriales. También puede encontrarse en ciertos tipos de papel térmico, como el empleado para imprimir recibos.
Bisfenol F (BPF): es otro integrante de esta familia, utilizado en determinadas resinas y materiales industriales.
La preocupación científica no se limita al BPA. Algunos de sus sustitutos también han mostrado actividad biológica en estudios experimentales. Por esta razón, un producto etiquetado como «libre de BPA» no necesariamente está libre de otros bisfenoles.
Además, una investigación publicada en PNAS en 2022 ya había identificado alteraciones en modelos de tejido mamario humano expuestos a BPS y BPF. Estos antecedentes refuerzan la importancia de evaluar cada compuesto por separado y también sus posibles efectos combinados.
¿La mezcla de bisfenoles puede provocar cáncer de mama?
El estudio de 2026 encontró semejanzas entre los cambios moleculares asociados con la exposición a los bisfenoles y determinados perfiles relacionados con el cáncer de mama. Sin embargo, es fundamental distinguir entre una alteración observada en un modelo de laboratorio y el desarrollo de una enfermedad en personas.
El carcinoma lobulillar invasivo es un tipo de cáncer de mama que se origina en los lobulillos, estructuras encargadas de producir leche. Puede presentar características distintas a las de otros tumores mamarios y, en algunas ocasiones, resultar más difícil de identificar mediante una mamografía.
Los investigadores observaron que algunos patrones genéticos y epigenéticos de los organoides expuestos tenían correspondencias con información molecular de este subtipo de cáncer.
No obstante, el estudio no realizó un seguimiento de mujeres expuestas a estos compuestos para determinar si desarrollaban tumores. Tampoco estableció una relación causal entre el contacto con BPA, BPS o BPF y la aparición de cáncer de mama.
Por ahora, tampoco es posible calcular cuánto podría aumentar el riesgo de una persona por utilizar determinados recipientes o productos. Para conocer la relevancia de estos hallazgos en condiciones reales de exposición, se necesitan nuevas investigaciones.
¿Qué se sabe sobre la seguridad del BPA y sus sustitutos?
La preocupación por los bisfenoles existe desde hace años. Diversos organismos científicos han evaluado sus posibles efectos, especialmente por la capacidad de algunos de estos compuestos para interactuar con el sistema endocrino.
En 2023, la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) estableció una nueva ingesta diaria tolerable para el BPA de 0.2 nanogramos por kilogramo de peso corporal al día. Este valor fue aproximadamente 20,000 veces inferior al límite temporal establecido por la misma autoridad en 2015.
La decisión se basó principalmente en nuevos datos sobre posibles efectos del compuesto en el sistema inmunológico. La EFSA también señaló que las estimaciones disponibles de exposición alimentaria superaban el nuevo límite, aunque las restricciones posteriores podrían modificar los niveles de contacto.
Esta evaluación se refiere específicamente al BPA y no constituye una regulación universal para todos los bisfenoles. Tampoco resuelve por sí sola las dudas sobre los efectos de la exposición simultánea a distintas sustancias.
La investigación de 2026 aporta información adicional sobre este último aspecto: la necesidad de estudiar cómo responden los tejidos humanos cuando entran en contacto con mezclas de compuestos químicos.
¿Cómo reducir el contacto con bisfenoles en la vida cotidiana?
Aunque el estudio no demuestra que los productos que contienen estos compuestos provoquen cáncer, existen algunas medidas generales para reducir el contacto innecesario con sustancias presentes en materiales que entran en contacto con los alimentos.
Evitar calentar alimentos en recipientes de plástico cuando el fabricante no indique que son aptos para microondas.
Utilizar recipientes de vidrio o cerámica como alternativas para almacenar o calentar alimentos.
Revisar el estado de los envases y sustituir aquellos que estén agrietados, deformados o deteriorados.
No confiar únicamente en la etiqueta «libre de BPA», ya que esta indicación no garantiza que el producto esté libre de otros bisfenoles.
Seguir las instrucciones del fabricante y utilizar cada recipiente de acuerdo con el uso para el que fue diseñado.
Estas medidas pueden ayudar a reducir algunas fuentes de exposición, aunque no eliminan por completo el contacto con bisfenoles, que también pueden estar presentes en otros materiales y productos.
¿Por qué importa esta investigación para la salud pública?
El trabajo de científicos de Tufts y Boston University plantea una cuestión relevante para la evaluación de sustancias químicas: estudiar cada compuesto por separado podría no ser suficiente para comprender todos los efectos de la exposición ambiental.
Los resultados muestran que una combinación de BPA, BPS y BPF puede modificar el desarrollo de modelos de tejido mamario y generar patrones moleculares relacionados con características de determinados tumores.
Sin embargo, todavía es necesario determinar si estos cambios ocurren en el organismo humano bajo condiciones habituales de exposición y si tienen consecuencias clínicas a largo plazo.
En conclusión, la investigación no demuestra que los productos con bisfenoles provoquen cáncer de mama. Su principal aportación es mostrar que las mezclas de sustancias químicas merecen mayor atención científica y que las evaluaciones de seguridad deben considerar también las posibles interacciones entre distintos compuestos.
Instala la nueva aplicación de El Tiempo MX